Santander ampliará capital en 7.000 millones

Se adjudica el banco con un déficit de provisiones y capital de 9.100 millones

Prevé un crecimiento del beneficio por acción ya en 2019

 

Banco Santander ha anunciado que realizará una ampliación de capital por 7.000 millones de euros con la que afrontar las necesidades de refuerzo de solvencia y de provisiones de Popular, entidad que se ha adjudicado en un proceso de resolución por un euro.

El banco que preside Ana Patricia Botín realiza así la primera absorción de una entidad en dificultades desde que comprara Banesto y después de resistirse a adjudicarse ninguna de las cajas de ahorros que quebraron durante la crisis financiera. Con la ampliación anunciada hoy, será la segunda que realiza el banco en dos años y medio, tras la realizada en enero de 2015 por 7.500 millones de euros, entonces -a diferencia de ahora- sin derechos de suscripción preferente. Santander prevé iniciar el período de suscripción de la ampliación a principios de julio y tenerla cerrada a finales de ese mes. 

Dentro del marco de resolución adoptado por el FROB, las acciones de Popular y las dos emisiones de bonos contingentes convertibles de la entidad (cocos), por un importe superior a los 1.200 millones de euros, se destinan absorber pérdidas y pierden por tanto todo su valor. La deuda subordinada de Popular, el siguiente activo al que se recurre en el proceso de rescate interno con que el que se ha resuelto la entidad, ha sido adquirida por Santander al precio de un euro.

Con este esquema de rescate y la ampliación por alrededor de 7.000 millones de euros, Santander espera un impacto neutral en el capital de primera categoría (CET1) a causa de la absorción de Popular. El banco prevé que la operación genere un retorno sobre la inversión del 13-14% en 2020 -por encima del coste de capital ya en 2019, según la entidad- y un crecimiento del beneficio por acción en 2019 de alrededor del 2% y del 3% en 2020. 

Santander afirma en un comunicado que mantiene los objetivos comerciales y financieros para 2017-2018, incluidos el incremento del beneficio por acción, del dividendo por acción, del valor neto tangible por acción y del capital. "Esperamos que la operación acelere el crecimiento de los principales indicadores de negocio del Grupo en 2019 y años posteriores", añade. Y defiende la absorción de Popular, cuya marca desaparecerá, en que es "una oportunidad única de consolidación doméstica en España y Portugal", con "un sólido encaje estratégico y de negocio en un momento atractivo del ciclo".

La entidad que preside Ana Patricia Botín prevé un ahorro antes de impuestos para 2020 gracias a las sinergias de la operación por 500 millones de euros, de modo que el ratio de eficiencia pase del 60% de 2016, previo a esas sinergias, al 50% en 2020. El 30% de ese ahorro de costes procederá exclusivamente de Popular. 

7.200 millones en provisiones adicionales

Pero sin duda el gran esfuerzo que aguarda al banco en su absorción de Popular está en el saneamiento de los activos tóxicos, que llevan precisamente a la ampliación por 7.000 millones de euros. Santander prevé realizar provisiones adicionales en Popular por una cuantía similar a la ampliación, por 7.200 millones de euros, tras lo que los niveles de cobertura quedarían en el 52%, por encima de la media de los competidores, afirma la entidad.

La dotación a provisiones supera las estimaciones que se habían avanzado en mercado sobre las necesidades de saneamiento de Popular, que inició recientemente un proceso de tasación de sus 40.000 unidades de activos inmobiliarios. Con esta limpieza de balance, Santander deja zanjado de una vez el problema del lastre del ladrillo en Popular, que asumió riesgos excesivos en la parte final de la burbuja inmobiliaria que han terminado por estallar hoy y por precipitar su rescate -el primero en el que un banco se rescata a sí mismo, sin ayudas públicas- y su traspaso a Santander. 

Santander destinará provisiones adicionales por 4.700 millones de euros a los activos inmobiliarios, donde la cobertura subirá al 65%. Solo adjudicados de suelo requerirán provisiones extra por 2.700 millones de euros, tras lo que la cobertura quedará en el 85%. Los créditos morosos del sector inmobiliarios requerirán otros 2.500 millones de provisiones adicionales, que elevarán la tasa de cobertura al 76%. 

El objetivo del banco, según una presentación remitida a la CNMV, es reducir los activos tóxicos de Popular -morosos y adjudicados- a niveles poco relevantes en 3 años, contando con que el precio de la vivienda subirá el 4,5%. 

1.300 millones en costes de reestructuración

La ampliación de 7.000 millones de euros necesaria para absorber Popular incluye  los más de 7.000 millones de euros de déficit de capital y provisiones más 1.300 millones de euros de costes de reestructuración. En la parte positiva, Santander espera apenas 500 millones de euros de ingresos de la venta de activos-muy lejos de las pretensiones con las que Popular pretendía salvar su situación- y un beneficio antes de provisiones de 900 millones de euros.  

Para su estimación de un retorno sobre la inversión de entre el 13% y el 14% en 2020, Santander cuenta con que Popular gane, incorporando las sinergias, 950 millones de euros en 2020. Este escenario incluye la hipótesis de que no hay subida de tipos de interés y un impacto negativo de caída de ingresos del 9%, consecuencia del solapamiento de clientes y del aumento de la morosidad tras los ajustes de provisiones. Tal escenario no contempla efectos positivos tales como sinergias de ingresos de entre 100 y 200 millones de euros o un alza de ingresos de 150 millones en el momento en que los tipos de interés subieran un punto.  

Déficit de capital

La factura para Santander de absorber Popular, aunque sea al precio simbólico de un euro, incluye las provisiones adicionales mencionadas, los costes de reestructuración y también otros ajustes en provisiones de créditos no inmobiliarios (700 millones de euros) y la cobertura de un déficit de capital neto de 800 millones de euros. En total, el déficit de provisiones y capital con el que Santander se adjudica Popular es de 9.100 millones de euros. De la cuenta se restan 2.000 millones de euros, con los que los tenedores de deuda contribuyen al rescate. 

El banco explica que "la integración de Banco Santander y Banco Popular reforzará significativamente las franquicias del Grupo en España y en Portugal". En España, la entidad resultante, que operará con la marca Santander, se convertirá en el banco líder en créditos y depósitos, con 17 millones de clientes. Tendrá una cuota de mercado en crédito del 20% y una cuota del 25% en pymes, un segmento clave para el crecimiento de la economía española.

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