Sube la tensión en Reino Unido

La promesa de May de hacer “fuerte y estable” el país parece cada vez más difícil

El Gobierno se volverá más firme, pero eso no abordará las divisiones sociales

Reino Unido
El Puente de Londres, uno de los escenarios del atentado del sábado, ayer.

Los ataques contra civiles están diseñados para sembrar división. Los asesinatos del sábado en Londres llegan en un momento en el que ReinoUnido ya está profundamente fracturado a nivel económico, geográfico y demográfico. Eso demuestra por qué resuena la repetida promesa de la primera ministra, Theresa May, de cara a las elecciones del jueves, de hacer que el país sea “fuerte y estable”, pero también por qué es tan difícil de cumplir.

Es el tercer atentado en tres meses. Junto con siete muertos y decenas de heridos, apareció la amabilidad que se ha vuelto habitual: los usuarios de Twitter ofrecieron sus sofás a las personas que estaban en la zona, y los hoteles y restaurantes dieron refugio y agua. Son gestos reconfortantes pero engañosos, porque la cohesión del país está bajo presión.

Muchos británicos –y el resto de occidentales– han empezado a sentir que las instituciones han fallado en la protección de sus intereses. El comercio mundial, la intermediación del mercado en los flujos de capital y la búsqueda de la maximización de los rendimientos por parte d e las empresas no han generado empleos y oportunidades por igual. El extremismo islámico tiene diferentes causas. Pero puede parecer otro signo de un modelo roto en lugar de una excepción a uno que funciona.

Durante las campañas electorales, los políticos tienen especial interés en aprovechar las divisiones. El referéndum del brexit reveló –y explotó – profundas fisuras entre jóvenes y viejos, entre norte y sur. Esas tácticas perjudiciales continúan. En las secuelas del ataque de Mánchester, May dijo que sus oponentes laboristas estaban dando “excusas para el lterrorismo”. Su rival Jeremy Corbyn la acusó de recortar los presupuestos policiales.

Es probablemente inevitable que el Gobierno se vuelva más firme. May ha reiterado sus promesas de asumir un control mayor de áreas ahora dejadas en manos de empresas o de la propia policía, como la privacidad en Internet y la censura de contenido online virulento. Es una pena, porque no aborda las divisiones ni tiene muchas posibilidades de éxito. Lo que realmente se necesita es una sociedad más fuerte, para lo cual May y los conservadores no tienen un plan visible.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de Cinco Días.


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