Declaración ante el juez

El Banco de España tacha de “opiniones” las alertas del inspector de Bankia

Los exresponsables de inspección del Banco de España declaran que no reenviaron los mails del inspector que alertó del peligro de la salida a Bolsa de Bankia porque eran "opiniones" "precipitadas", aunque sí discutieron el fondo con sus superiores.

El inspector del Banco de España Pedro Comín, a su llegada a la sede de la Audiencia Nacional.
El inspector del Banco de España Pedro Comín, a su llegada a la sede de la Audiencia Nacional. EFE

Sesión clave la de este martes en la semana de comparecencias ante la Audiencia Nacional de los responsables de supervisión financiera y de los mercados imputados por la salida Bolsa de Bankia, en julio de 2011. Tras arrancar el lunes con las declaraciones de los exresponsables de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) Julio Segura y Fernando Restoy, han comenzado a desfilar hoy por la sala los encargados de inspección del Banco de España.

Los ochos nuevos imputados en esta recta final de la instrucción de la causa penal por la presunta estafa a los inversores que secundaron el debut de la entidad posteriormente nacionalizada lo han sido por los ya célebres correos electrónicos del inspector José Antonio Casaus en los que alertaba a la cúpula del supervisor que la operación era el primer paso para nacionalizar pérdidas con grave impacto para accionistas y contribuyentes.

Si bien los antiguos representantes de la CNMV se aferraron el lunes a su desconocimiento de estos mails, el turno de comparecencias de hoy incluía a algunos de sus receptores, fundamentalmente Pedro Comín, que era jefe de grupo de inspección de BFA-Bankia y superior directo de Casaus, quien ha comparecido durante cerca de dos horas y media. Después de él ha pasado a declarar Pedro González, que en la época era responsable del departamento de cajas de ahorro. 

Difusión limitada

En su declaración al juez de instrucción Fernando Andreu, Comín ha limitado el alcance del impacto de estos Correos electrónicos al asegurar que ha comprobado que no los reenvió a nadie, con lo que la cúpula del Banco de España no habría recibido una copia de los mismos pese a que el inspector Casaus le conminó a compartir sus advertencias con quien le pareciera oportuno.

El que fuera responsable del grupo de inspectores de Bankia ha expuesto, contestando a las preguntas de las partes persona das en la causa pues ni el juez ni el fiscal han conducido el interrogatorio, que se limitó a compartir las reflexiones de su subalterno con su superior directo, González, con el que discutió "ad nauseam" y en profundidad su contenido así como toda la información de la que disponían.

Comín, según fuentes presenciales en la declaración, ha tratado de restar relevancia a las apreciaciones del inspector tachándolas de "opiniones" y aseverando que incluían errores, como el hecho de mantener que Bankia no generaría ingreso suficientes. "Bankia generaba dinero, se equivoca", ha manifestado.

"Precipitado" y sin tenerlo "pensado"

Con todo, el exjefe de inspección de Bankia ha asumido, sin embargo, como también los pudo cometer él mismo en la valoración de la situación de Bankia, pues ambos trabajaban con análisis financiero, no con la contabilidad, lo que implica proyecciones a futuro que no tenían por qué cumplirse.

Las alertas de Casaus, ha añadido Comín, eran de carácter "precipitado" y sus correos "no estaban suficientemente pensados", por lo que sus apreciaciones se valoraron en la justa medida a la hora de reunir toda la información relativa a la entidad y la posibilidad de estudiar la salida a Bolsa de la entidad. Comín ha entregado al juez el documento que elaboró entonces con el conjunto de valoraciones a tener en cuenta para la operación.

La revelación de González

Cuando, a tenor de la declaración de Comín, la excúpula del Banco de España parecía tener fácil argumentar que nunca recibieron los mails, González, que en 2011 era el superior del jefe de inspección de Bankia, ha aclarado que aunque ni él mismo tuvo los correos, está seguro de que las conclusiones de estos sí se debatieron con las altas instancias del supervisor financiero.

González ha declarado que los Correos no le sorprendieron porque más allá de su literalidad conocía bien las "opiniones" del inspector Casaus. Más allá, el exresponsable del departamento de cajas ha manifestado su convencimiento de que las alertas sobre los riesgos de sacar a Bolsa Bankia se trataron con la cúpula del Banco de España, en especial con el subgobernador Javier Aríztegui, con el que tenía una relación más fluida que con el entonces gobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez. 

Ninguno de los dos ha podido explicar, más allá de matizar que la situación era cambiante, por qué en un informe de abril de 2011 advirtieron que un descuento del 40% en el precio de las acciones de Bankia pondría en cuestión el proyecto y luego en mayo hablaron positivamente del interés del mercado cuando el descuento previsto era ya cercano al 60%.

Dimisiones y reparto de responsabilidades

Comín, que en estos años había sido promocionado a director general adjunto de supervisión, y González, que hasta hace días tenía el cargo de director del departamento de inspección IV del Banco de España dimitieron de sus puestos al conocerse su imputación, a principios de febrero.

También abandonó su cargo entonces el hasta ahora director general de supervisión Mariano Herrera, que durante la salida a Bolsa de Bankia era coordinador del departamento de inspección. Herrera declarará mañana ante el juez junto al ex director general de supervisión Jerónimo Martínez Tello.

Finalmente, el jueves será el turno del exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez y de su segundo por la época, Javier Aríztegui, quienes tras la declaración de Comín tendrán fácil argumentar que nunca conocieron el contenido concreto de los correos electrónicos, pero tendrán que explicar hasta qué punto conocían los riesgos de los que hablaba y que González compartió con ellos.

Los mails del inspector Casaus

Los mails del inspector del Banco de España José Antonio Casaus, aportados a la causa tras la petición expresa del juez al Banco de España a solicitud de la acusación popular que ejerce la Confederación Intersindical de Crédito (CIC), dieron un vuelco al caso Bankia al implicar por primera vez a los supervisores.

Meses antes del debut bursátil de la entidad que acabó nacionalizada, Casaus advertía por escrito a sus superiores de que el grupo financiero BFA-Bankia “no es viable a medio plazo” y que la “salida a Bolsa” suponía una "bombona de oxígeno" y era “el primer paso para nacionalizar las pérdidas”.

La correspondencia está datada en los primeros días de abril, tres meses antes de la salida a Bolsa y en ella Casaus alertaba del posible "coste para el contribuyente" de la operación y recomendaba una "lectura tranquila" de sus reflexiones. "Dije que no los diría más...", expone Casaus pero recalca que no puede evitar subrayar, y lo escribe en mayúsculas, que el grupo "NO ES VIABLE".

El inspector también menciona la "cuestionable honradez de los gestores", que se llevaron bonus superiores a los que les corrrespondían en 2009, y proponía explorar la venta de la entidad a un inversor extranjero. “Otra cosa es que los políticos que gestionan Bankia no quieren explorar esta vía para no perder sus poltronas ni su herramienta de financiación”, criticaba Casaus.

"Por supuesto, puedes reenviar el correo a quien te parezca oportuno", escribía, en texto subrayado, el inspector a su superior, Pedro Comín. Este, sin embargo, ha asegurado que no consideró oportuno reenviar directamente sus vaticinios, tristemente cumplidos en buena parte, a la cúpula del supervisor financiero.

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