Caso Bankia

Segura declara que CNMV fue más exigente con Bankia que con otras salidas a Bolsa

Ambos aseveran que desconocían las advertencias de los inspectores.

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El expresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) Julio Segura (i) y el que fuera vicepresidente del supervisor bursátil Fernando Restoy (d) EFE

El desfile por la Audiencia Nacional de los exresponsables de los supervisores financieros y de mercados imputados por su responsabilidad en la salida a Bolsa de Bankia en julio de 2011 ha arrancado este lunes.

El primero en declarar ha sido el entonces vicepresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Fernando Restoy, que luego fue subgobernador del Banco de España y actualmente es presidente del Instituto de Estabilidad Financiera (FSI, por sus siglas en inglés) del Banco Internacional de Pagos (BIS).

Restoy, citado a las nueve de la mañana ha comenzado a declarar 25 minutos después y lo ha hecho, respondiendo a preguntas de las partes, durante una hora y diez minutos, aproximadamente. Al filo de las 11 de la mañana ha entrado a declarar quién era su superior en la época, el expresidente de la CNMV Julio Segura, que ha comparecido durante otra hora.

Ambos han declarado ante el juez instructor del caso que investiga la salida a Bolsa de Bankia, Fernando Andreu, si bien, según fuentes conocedoras de la sesión, ni el magistrado ni el fiscal Alejandro Luzón han llegado a hacerles preguntas, limitándose los acusados a contestar a sus propios abogados y a otras partes personadas en la causa como la Confederación Intersindical de Crédito (CIC), que ejerce de acusación popular.

Según fuentes conocedoras de las declaraciones, ambos imputados han defendido la correcta supervisión de la salida a Bolsa de Bankia por parte de la CNMV partiendo de unas cuentas, han subrayado, que ya venían auditadas por Deloitte y avaladas por el Banco de España.

En esta línea, Segura ha aseverado que la CNMV no es quien autoriza la salida a Bolsa sino que se limita aprobar el folleto de emisión y que, de todas formas, en este debut bursátil los supervisores fueron más exigentes que en una salida a Bolsa normal.

Según el que que fuera máximo responsable del supervisor de los mercados, con Bankia se extremaron las precauciones, lo que se tradujo, por ejemplo, en limitar la exposición de los inversores particulares creando un tramo de institucionales que suponía el 40% de los 3.092 millones captados.

A partir de ahí, Segura y Restoy han defendido la corrección del folleto, de los riesgos que recogía, y de las provisiones con que contaba la entidad financiera para hacer frente a minusvalías inmobiliarias, punto que ha sido puesto en duda durante la instrucción por los inspectores del Banco de España que ejercen de peritos judiciales.

Los correos del inspector

En la decisión de la Audiencia Nacional de imputarles, junto con la excúpula del Banco de España, han pesado especialmente la aportación a la causa de unos correos electrónicos del inspector José Antonio Casaus a sus superiores en los que, meses antes de la salida a Bolsa de Bankia, advertía de que esta operación era el primer paso para "nacionalizar" pérdidas.

Segura y Restoy han asegurado desconocer estos mails, destinados a la cúpula del supervisor financiero, así como otros informes de supervisión, labor, han incidido, que corresponde al Banco de España y no al regulador de los mercados.

Ambos han admitido que la CNMV solo abrió un expediente por el caso Bankia, suspendido a la espera de la resolución de este procedimiento penal, pero que no se impulsaron más acciones relacionadas con la posible falsedad documental o los errores contables contenidos el folleto, que según el Tribunal Supremo no reflejaba la situación real de la entidad, pese a que las cuentas de 2011 fueron re formuladas en 2012, tras lo cuál se llevó a cabo el rescate.

Las imputaciones

La Audiencia Nacional decidió imputar a Segura y Restoy a principios de febrero al admitir un recurso presentado por la acusación popular que ejerce la Confederación Intersindical de Crédito (CIC), presidida por Gonzalo Postigo y representada legalmente por el letrado Andrés Herzog, contra la decisión de juez y fiscal de no admitir la imputación de los máximos responsables de los supervisores financieros durante la salida a Bolsa de Bankia.

La Sección Tercera de la Sala de lo Penal de a Audiencia Nacional decidió entonces citar también como investigados, nueva denominación para los imputados, a quienes ejercían los máximos cargos de responsabilidad en el Banco de España en aquella época.

Se trata de Pedro Comín, que era jefe de grupo de inspección del Banco de España, y del director del departamento de cajas, Pedro González, que declaran mañana. El miércoles será el turno del coordinador del departamento de inspección del Banco de España, Mariano Herrera, y del exdirector general de supervisión Jerónimo Martínez Tello.

Finalmente, el jueves, declararán como imputados ante el juez instructor del caso Fernando Andreu el exgobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez y quién era subgobernador, Javier Arístegui.

El peso para el resto de imputados

La Audiencia Nacional consideró que los imputados "autorizaron la salida a Bolsa de BFA-Bankia, pese a las reiteradas advertencias del equipo de inspección del Banco de España de la inviabilidad del grupo y de que la solución de salida a Bolsa no debía ser aprobada pues suponía grave perjuicio para accionistas, preferentistas y contribuyentes", pues la entidad acabó requiriendo 22.500 millones en ayudas públicas.

Las declaraciones de Segura y Restoy de este lunes, en línea con las que hicieron como testigos en 2013, deja en los hombros del resto de imputados el peso de explicar qué tratamiento se dio a las advertencias por escrito que hizo el inspector Casaus, pues sus correos electrónicos se dirigieron a su superiores en el Banco de España que aún así decidió seguir adelante con la salida a Bolsa de Bankia.

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