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Ingeniería astuta en el acuerdo GM-PSA

Peugeot pagará un precio bajo, y Barra se asegura de que no puedan acusarla de vender muy barato

Un hombre protesta contra la venta de Opel en Ruesselsheim (Alemania).
Un hombre protesta contra la venta de Opel en Ruesselsheim (Alemania).

La compra por 1.800 millones de la división europea de General Motors por parte de PSA sitúa a ambas compañías en el buen camino. El grupo francés pagará un precio tan bajo que puede esperar un retorno decente pronto. Y GM ha obtenido una especie de seguro contra la apariencia de haber vendido a bajo precio.

Opel y Vauxhall, las marcas que pasan a manos de PSA, llevan 16 años seguidos perdiendo dinero, por una razón bastante simple: con una cuota de mercado inferior al 7%, GM Europa era demasiado pequeña para funcionar con eficiencia. La matriz bloqueó que Opel vendiera fuera de Europa, temiendo la competencia con sus otras marcas.

El acuerdo indica un retorno de la inversión del 9,4% para los franceses, muy cerca de su coste de capital

Ahora, Opel formará parte del segundo fabricante europeo de automóviles, con una cuota de mercado en torno al 17%. PSA es libre de vender futuros modelos de la marca en todo el mundo, y al ser más grande, podrá negociar mejor con los proveedores y repartir los costes de I+D entre más vehículos. El jefe, Carlos Tavares, espera elevar el margen de explotación de Opel de negativo al 2% en 2020.

La recuperación de Peugeot desde 2014 ha sido superior a eso, pero un 2% bastaría para que el acuerdo fuera financieramente viable para los franceses. Supongamos que el precio de compra total, incluyendo 1.000 millones de costes de integración hasta 2020, sea de 2.800 millones. Incluso si los ingresos de Opel, 17.700 millones, no crecen en absoluto, los 350 millones de beneficio de explotación resultantes (que tributan al 26%) indican un retorno de la inversión del 9,4%: muy cerca del coste de capital declarado de Peugeot. El crecimiento de las ventas, márgenes aún mejores o cualquier beneficio generado por la división de servicios financieros, de la que PSA va a comprar un 50%, serían un bonus.

La jefa de GM, Mary Barra, se ha asegurado de que no puedan acusarla de vender con demasiada facilidad. Más de un tercio del pago –650 millones– será en warrants equivalentes al 4,2% del capital social del grupo francés. Eso también da a Tavares cierto margen de maniobra en caso de que Opel demuestre estar en peores condiciones para circular de lo que espera.

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