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El maestro, el verdadero ‘influencer’

El colectivo docente reclama reconocimiento a la sociedad

El maestro, el verdadero ‘influencer’

Es profesor y quiere ser reconocido. “Dentro del aula me considero valorado por mis alumnos, pero fuera de esas cuatro paredes soy uno más”. Quien habla es Jorge Calvo, de 37 años y profesor de tecnologías de la información y de la comunicación en el Colegio Europeo de Madrid. Forma parte de un colectivo que, coincidiendo con la fecha del 28 de enero, día de santo Tomás de Aquino, patrón de los estudiantes y profesores, reclama a la sociedad el papel que les corresponde, el de “auténticos influencers. Hace años, recuerda, el docente era una figura reconocida, a la que había que recibir de pie en el aula. Ahora todo ese respeto ha desaparecido y el profesor ha perdido autoridad y brillo social.

“Con el avance de la tecnología parece que no es tan necesaria la figura del maestro, parece que san Google lo resuelve todo y que cualquiera que tenga un ordenador puede acceder al conocimiento”, prosigue Calvo, quien imparte precisamente esta materia y, sin embargo, considera que su papel dentro del aula es ahora mucho más importante. “Tenemos que inculcar en valores como el respeto, la educación, que es algo que se debe respirar en el ambiente, y a partir de ahí se da la clase. La solidaridad, el trabajo en equipo, la creatividad y la innovación también es una tarea de los profesores”.

Consideran que ellos son los verdaderos influencers de la sociedad, a pesar de que tan solo el 8% de los profesores de secundaria de España dice sentirse valorado socialmente, según un informe de la OCDE. Por ello, la compañía tecnológica Blinklearning, especializada en soluciones para la educación, ha lanzado esta semana una acción cuyo objetivo es devolver el esplendor a esta profesión. “Queremos reivindicar la importancia de los docentes en la sociedad, ya que el futuro está en manos de las nuevas generaciones y su educación en manos de los maestros”, asegura Gonzalo Baranda, consejero delegado de la citada compañía.

Para lograr un mayor impacto, han involucrado a blogueros e instagramers, considerados como influencers en las redes sociales, para que luzcan unas camisetas con una frase: “I’m not a real influencer”; pero también a profesores para que compartan sus experiencias y reclamen en primera persona un papel protagonista en la sociedad. Es lo que hace Moisés Llorente, profesor de tecnología y matemáticas de secundaria en el Colegio Madrigal de Fuenlabrada (Madrid), quien asegura que “influencers hay muchos y de muchos tipos, cada niño o adolescente se encuentra con cantidad de ellos a lo largo de su vida, pero un profesor es un peldaño más que les acerca a cumplir sus metas y objetivos, y cualquier paso en falso o en positivo que demos en el aula puede condicionar el futuro de nuestros alumnos”. Por ello, continúa, “nuestra influencia es quizá más relevante que otras, somos conscientes de ello, y ahora solo falta que el resto de la sociedad lo entienda y rememos en la misma dirección, que es la de procurar para nuestros niños el mejor futuro posible”, señala Llorente.

Los profesores creen que uno de los primeros logros sería que las familias confiaran en que sus hijos están en las mejores manos

Los profesores creen que uno de los primeros logros que han de conseguir es que la sociedad, sobre todo las familias, “confíen en que sus hijos están en las mejores manos posibles”, afirma este docente, que anima a que desde los hogares se refuercen aquellas “decisiones que se toman en los centros, ya que cada decisión que se toma en el aula es siempre la mejor y la más meditada”. En este punto también coincide el docente Jorge Calvo: “Se le ha dado mucho poder al alumno, se lo han dado sus padres, y es cuando el profesor pierde el control del respeto. Un padre no puede discutir con el profesor delante del alumno. Esto está pasando más de lo que pensaba”, afirma este profesor de tecnología, quien también cree que en el seno de las familias es donde se debe continuar a la formación del aula. “No se puede poner en tela de juicio lo que hace el profesor, aunque a veces se equivoque”, asegura.

Otro de los peligros que amenaza a los jóvenes es buscar modelos y tendencias a seguir en las redes sociales. “Te influyen en cosas banales, superficiales, y en el aula se forma en algo que va a servir el resto de la vida. La vena creativa se despierta en el aula, no en fijarse en cómo se viste o se peina una persona”, explica Calvo, quien recalca que todo eso no decide el futuro de una persona. “Lo importante es formar a gente para trabajar”.

Mitos a desmontar y un nuevo rol

Desde la escuela se pone empeño y esfuerzo para ofrecer a los alumnos la mejor calidad educativa. Es algo que claman los profesores, cansados ya de falsos mitos que rodean su labor. “Al final lo que aflora es si ponemos muchos o pocos deberes, o si nos merecemos las vacaciones que tenemos. Creo que es lo que acaba dañando la imagen de nuestro colectivo”, apunta el profesor de tecnología y matemáticas Moisés Llorente.

Porque existen mitos, según detallan desde la plataforma Blinklearning, que hay que desmontar. Por ejemplo, que la jornada del docente finaliza cuando el alumno se va casa. Pocos tienen en cuenta el tiempo que dedican a estudiar, a preparar las lecciones o a corregir exámenes, además de las actividades extracurriculares, como reuniones de claustro, viajes de estudio, apoyo fuera de horas... También existe la creencia de que los profesores son todos iguales y se habla de ellos como piezas más o menos anónimas e intercambiables dentro de un aula o un colegio, cuando en realidad un buen profesor puede marcar la diferencia entre la asimilación o no de los conocimientos impartidos.

En contra de lo que parece, no todo el mundo está capacitado para enseñar. Ser educador requiere competencias múltiples y dedicación extremada. La docencia, por trabajar con niños, es una profesión de enorme responsabilidad. “También nosotros tenemos que cambiar, ya que nuestra clase maestra no es la única fuente de conocimiento en la actualidad”, señala el profesor de tecnología Jorge Calvo. El nuevo rol del maestro pasa por no encerrarse en el aula, “tenemos que ser más comunicativos, conectar con ellos en las redes sociales”.

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