Energía nuclear

La CE verificará in situ la denuncia contra el almacén de Almaraz

Bruselas evaluará si el proyecto se encuentra dentro del perímetro ya autorizado

La CE exigirá otro estudio de impacto si los residuos se almacenan más de 10 años

Bruselas / Madrid
Central nuclear de Almaraz, en Cáceres.
Central nuclear de Almaraz, en Cáceres.

Los técnicos de la Comisión Europea desembarcarán en los próximos días en Almaraz para verificar sobre el terreno las objeciones planteadas por Lisboa contra el proyecto español de construir un almacén de residuos nucleares en esa localidad de la provincia de Cáceres.

Bruselas se niega a comentar el calendario preciso de la inminente inspección porque, según fuentes comunitarias, se trata de un conflicto político y diplomático de extrema gravedad que puede acabar en los tribunales europeos. Pero las fuentes europeas consultadas por Cinco Días reconocen que la inspección se llevará a cabo en un plazo muy breve porque Lisboa ha presentado su queja en Bruselas en base a un artículo que solo concede 90 días a la CE para pronunciarse.

Las mismas fuentes aseguran que el equipo encargado de la investigación deberá basar su veredicto en dos puntos muy concretos.

En primer lugar, los técnicos de la CE verificarán la situación exacta del almacén temporal individual (ATI) de residuos nucleares, para determinar si se encuentra dentro del recinto ya autorizado de la propia central nuclear. Si es así, España tendría razón y no sería necesario llevar a cabo un nuevo estudio de impacto medioambiental conjunto con Portugal como pide Lisboa.

10 años como máximo podrán permanecer los residuos en el almacén de Almaraz si España quiere evitar un nuevo estudio de impacto.

90 días de plazo tiene la CE para emitir su veredicto sobre el polémico proyecto.

Plazo máximo

Pero el segundo baremo se refiere al periodo de tiempo que los residuos permanecerán en Almaraz y, en este caso, las bazas parecen a favor de Portugal.

Fuentes europeas indican que si los residuos van a permanecer más de 10 años, Bruselas podría exigir al Gobierno de Mariano Rajoy un nuevo estudio de impacto tal y como reclama Portugal (el Ministerio de Medio Ambiente ya aprobó uno en noviembre). Y de no realizarse, la CE podría expedientar a España y denunciarla ante el Tribunal de Justicia europeo. En principio, el ATI de Almaraz, de unos 2.600 metros cuadrados, tiene un carácter individual. Y el objetivo de España es construir en Villar de Cañas (Cuenca) un almacén permanente (ATC) para los desechos radioactivos de todas las centrales nucleares del país.

Pero el calendario para la construcción del ATC es tan incierto como es ahora el del ATI tras las protestas de Portugal. Y si Bruselas sospecha que los residuos no podrán trasladarse de Almaraz antes de 10 años, podría secundar las quejas de Portugal y expedientar a España.

La última opción es que la Comisión no se decante por ninguna de las dos partes. En ese caso, Portugal podría denunciar directamente a España ante el Tribunal europeo, un choque sin precedente entre los dos países.

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