El Foco

2017: crecimiento y amenazas

Aparecen dudas por el impacto de Trump sobre el mapa de equilibrios con Rusia, China o México

2017: crecimiento y amenazas

Desenvolverse en 2017 no va a resultar tarea fácil, dado que existen una serie de riesgos globales y otros particulares que van a afectar a la economía mundial y, por tanto, a la española.

Respecto a esta última, hay que decir que se viene anunciando por parte del Gobierno y de diferentes organismos y entidades una tasa prevista de crecimiento por encima de otras economías del entorno. El asunto es importante por el impacto directo sobre los Presupuestos. A mayor crecimiento, más ingresos fiscales y, por tanto, la siempre problemática cuenta de gastos se ajusta mejor. Sin embargo, esta tasa no deja de ser una previsión. El crecimiento es interesante también desde otras ópticas, como la política; a menudo sinónimo de buena gestión. Pero tengamos presente dos cosas. La primera es que las economías mundiales se encuentran muy interrelacionadas y por ello España, en muchas ocasiones, va a rebufo de la situación general; y la segunda es la base sobre la que se considera la tasa. No es igual el resultado final en términos absolutos sobre una base mayor, como es el caso de Alemania, Reino Unido o Francia, que el caso español.

La política monetaria desarrollada por las autoridades económicas en los últimos años ha ido enfocada a la inyección masiva de dinero con tipos de interés muy bajos, cero o negativos. Se ha tratado, como es bien conocido, de buscar que la entrada de grandes cantidades de dinero en el sistema económico consiguieran incentivar la demanda y el crédito, pero durante un gran periodo de tiempo ha servido más bien para operaciones de saneamiento de los bancos que para otra cosa. Además, la incertidumbre y desconfianza han reinado en la economía. Pocos se han atrevido a solicitar crédito dadas las circunstancias, y se han dado bajos niveles de consumo e inversión.

La Reserva Federal norteamericana ha implementado las medidas con mayor precisión y más velocidad que el Banco Central Europeo, quizás porque en Europa es muy difícil alcanzar el consenso, dada la asimetría de los diferentes países. Mientras Estados Unidos daba por cerrada la crisis y se apuntaba al final de la política monetaria expansiva, Europa seguía en otra onda. Y aún no se ha acelerado más el proceso debido a las elecciones norteamericanas y a la espera de que el nuevo mandatario emitiera señales de por dónde desarrollaría su estrategia política.

"Estados Unidos ha dado por cerrada la crisis y se ha apuntado a la política monetaria expansiva"

Después del riesgo latente de padecer un efecto deflacionista, nos encontramos con una nueva situación, fundamentalmente debida a la subida del precio del petróleo y con ello a un repunte de los índices de inflación. Pero surge la duda de si la subida de estos se debe a una mayor actividad económica o es en gran medida el resultado de la estrategia de los países productores de petróleo.

Dada la situación de aumento de la inflación, debemos atender a la subida de los tipos de interés que la va a acompañar. Su efecto sobre los mercados financieros es automático. Respecto a la financiación, se encarece el crédito y se aceleran las nuevas emisiones de renta fija tratando de aprovechar los actuales tipos. La deuda pública se va a encarecer para los países que se endeudan, entre ellos España, donde hay que valorar el impacto en sus presupuestos, especialmente cuando la deuda alcanza el 100% o más de su PIB.

Otro aspecto que afecta a España es el relativo al turismo, dada la gran importancia en su economía. El encarecimiento del euro respecto del dólar y de la libra resta posibilidades. El efecto de las divisas y el más que probable impacto del final de la contención salarial, de la mano de las nuevas tasas de inflación, puede hacer que España pierda competitividad y afecte muy negativamente a nuestro comercio internacional.

La Unión Europea como factor de estabilidad precisa un esfuerzo de homogeneidad, agilidad y de ser capaz de ilusionar. El brexit, que algunos pensaban que nunca se produciría, está ahí y los esfuerzos de la Unión Europea por que el proceso de separación sea rápido fracasarán porque existen una serie de problemas políticos y jurídicos y el ya endémico problema de la inacción y división europea. En algunos países de la Unión Europea surgen voces en la misma línea, alimentadas por el llamado populismo. Discrepancias en la integración de los refugiados, el castigo salarial, fuertes tasas de desempleo, corrupción política y algunos otros factores propician la idea de que la Unión no cumple los objetivos pretendidos y por ello decepciona.

"Tras el riesgo de un efecto deflacionista, nos encontramos en una nueva situación, debida al alza del precio del crudo”

En toda esta maraña de problemas, estrategias y posicionamientos, algunas sombras de duda aparecen con la entrada en escena del nuevo presidente norteamericano y su posible impacto sobre el actual mapa de equilibrios con países importantes como Rusia, China, México y una larga relación que podría verse afectada por una nueva estrategia. Cualquier efecto que provoque una alteración grave influirá en el desarrollo económico.

No podemos tampoco ignorar las amenazas latentes de Grecia y la devolución de la ayudas recibidas, la situación económica de los países emergentes, los problemas en Asia y Oriente Medio, así como los desequilibrios amenazantes en Europa y un sector bancario que sigue arrastrando problemas.

No parece por tanto arriesgado aventurar evidentes posibilidades de crecimiento y de estabilidad junto a situaciones que pueden transformarse en importantes amenazas.

Todas estas circunstancias son en cierta medida previsibles. Lo realmente interesante reside en lo imprevisible. En lo que va a pasar y no está en la agenda. El mundo se despertará cada día con noticias que afectarán al conjunto de las economías, situaciones previstas e imprevistas y entonces habrá que ver qué sucede. Los cortafuegos que se van implantando, ¿serán suficientes para afrontar las situaciones negativas? ¿En qué medida las buenas noticias serán capaces de dar confianza a los mercados y el crecimiento será imparable?

El busilis de poder enfrentarse al ejercicio de 2017 consistirá en ser capaces de afrontar una nueva etapa de crecimiento, teniendo presente los riesgos latentes ya mencionados, y adoptando las cautelas necesarias para superar el impacto de situaciones especulativas que probablemente se presentarán.

Cecilio Moral es catedrático de Economía Financiera y director del máster en Finanzas en ICADE.

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