Pérdidas de clientes

Cofensor, una creación de Dracon para ‘defender’ a sus exclientes

Los tentáculos de la eafi a la que se le retiró la licencia hace cuatro años. Los inversores esperan todavía un juicio contra Dracon Partners y Sara Pérez Frutos

Dracon
Sara Pérez Frutos, fundadora de la eafi Dracon Partners.

A pesar de que echó el cierre hace más de cuatro años, en octubre de 2012, Dracon Partners, la primera empresa de asesoramiento financiero (eafi) a la que la CNMV retiró la licencia debido a las múltiples irregularidades que llevaron a 500 clientes a perder un total de 12 millones, siguen apareciendo novedades en su historia.

Los afectados por las malas praxis de la eafi siguen a la espera de ver si se celebra o no el juicio entre ellos y Sara Pérez Frutos, fundadora de la antigua eafi Dracon Partners. Después de que perdieran casi todo el dinero que habían invertido a través de Dracon, los antiguos clientes han soportado un largo proceso judicial y además han aguantado las llamadas de más empresas que aún siguen ofreciéndoles invertir en Bolsa.

Es usual que las bases de datos de clientes afectados por este tipo de sociedades se revendan después con el objetivo de exprimirles el bolsillo aún más, según fuentes conocedoras de este tipo de casos.

Los extrabajadores del call center de Dracon se llevaron consigo la lista de clientes. Pero no solo han tenido que soportar las llamadas de esos mismos trabajadores que provocaron sus pérdidas, sino que los exclientes de Dracon Partners también recibieron llamadas de una sociedad cuyo objetivo era el de controlar sus acciones judiciales contra Dracon y exigirles dinero por representarles.

En el juzgado de instrucción número 12 de Madrid, el bufete de abogados que defiende a los exclientes (Evolutiza) denunció todo un entramado de empresas alrededor de Dracon Partners ante la jueza de dicho juzgado que ha instruido el caso entre los exclientes y Sara Pérez Frutos, la fundadora de Dracon Partners.

A la espera del juicio

El asunto se retrasa desde febrero de este año. Existe un auto de transformación desde ese mes que ve indicios para la celebración del juicio, y será la Audiencia Provincial la que lo decida en las próximas semanas. La defensa de Sara Pérez Frutos aduce que otra querella con los mismos hechos fue archivada. La primera recoge los casos de más de 20 clientes que perdieron su dinero víctimas, según la querella, de las irregularidades recogidas en el informe de la CNMV que desembocaron, además de en la retirada de la licencia, en una sanción firme por casi 1,88 millones, una de las mayores sanciones de la historia del supervisor.

En la información que presentó el bufete de abogados en el tribunal se destapa una red de empresas relacionadas que además de involucrar a Sara Pérez Frutos también relacionan con la trama a la que fuera su contable y socia, Margarita Santana Lorenzo.

Según Evolutiza, la función del entramado de empresas era simular una situación de insolvencia por parte de Dracon Partners para amañar el concurso de acreedores tutelado por el juez Sánchez Magro y fingir la independencia respecto a la eafi de la sociedad Cofensor. La empresa, denominada Comisionado para la defensa del inversor (Cofensor), inició sus operaciones el 21 de noviembre del 2012, cuando los afectados por Dracon Partners se empezaron a dar cuenta del engaño al que fueron sometidos y estudiaban emprender acciones legales.

Un operador de Cofensor se iba poniendo en contacto con cada uno de los exclientes de Dracon Partners, ofreciéndoles los servicios de esta firma y animándoles a demandar a Dracon, según varios testimoniso. Aseguraban que ellos tenían la manera de que recuperaran el dinero, ya que se encargarían de que la aseguradora de Dracon Partners se hiciese cargo de los pagos.

Pero esa propuesta de Cofensor no era exactamente como se publicitaba. Esta empresa, supuestamente dedicada a la defensa de los afectados por el presunto engaño de Dracon Partners, en realidad era una sociedad pantalla controlada por Margarita Santana Lorenzo, la socia de Sara Pérez Frutos.

A pesar de exigir a cambio de sus servicios un mínimo de 2.000 euros, según varios testimonios, sus supuestos movimientos para defender a los exclientes o no han existido o no han surtido efecto. Según documentos del Registro Mercantil de Madrid, lugar donde se halla inscrita la sociedad, la dueña en última instancia de Cofensor es la empresa Management & Counseling. Esta, a su vez, es propiedad de Lex Consulting Abogados Asesores Integrales de Empresa, sociedad con la que comparte sede y en la que Margarita Santana Lorenzo es administradora única.

Lex Consulting es el bufete de abogados contratado por Pérez Frutos en Dracon para que le llevara la contabilidad. La acusación contra Pérez Frutos presentó un escrito en el juzgado número 12 de Madrid, y a pesar de reflejar la relación entre Confesor y Dracon –pese a que son sociedades distintas– y el resto del entramado de empresas usado supuestamente para fingir insolvencia, se desestimó. No se investigó, ya que se consideró que no formaba parte del procedimiento y requeriría la apertura de otro nuevo proceso de investigación.

Cuatro claves sobre el caso de Sara Pérez Frutos

1 Dracon Partners logra su licencia como eafi en noviembre de 2009, inicialmente creada para asesorar a profesionales. Sin embargo, su negocio derivó a los particulares. Según la CNMV, Dracon, a través de una filial, dio continuidad al negocio de otra firma, ASG Consultores (cuya autorización para convertirse en eafi fue rechazada por el supervisor), un call center con varias decenas de comerciales. Dracon no informó a la CNMV de este call center, situado en la calle Mijancas de Madrid, pese a que fue la vía a través de la cual la firma asesoró en la inversión en productos complejos a minoristas.

2 La CNMV revoca la licencia de la eafi en octubre de 2012 tras comenzar una inspección en marzo de ese año. Detecta varias deficiencias, entre ellas de control interno, de trato con los clientes, incluso se le pusieron obstáculos a la investigación.

3 La segunda fase son las multas del supervisor que entonces presidía Elvira Rodríguez y que ahora dirige Sebastián Albella contra Dracon y su dueña, Sara Pérez Frutos. Las multas, por infracciones muy graves, suman un total de 1,87 millones de euros. Todos los hechos que la CNMV exponía en el informe sobre Dracon Partners fueron corroborados por varias sentencias de la Audiencia Nacional, que decidió dar la razón a la CNMV.

4 La supuesta trama. Unos meses después de que las multas a Dracon y a su dueña se publicaran en el BOE, varios medios de comunicación informaron de que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) estaba investigando una eventual trama corrupta en la CNMV. Uno de esos medios, El Confidencial, aseguró la semana pasada que la investigación “está al borde del archivo”, pues no se “han detectado que los directivos del supervisor señalados por los denunciantes obtuvieran beneficios o dádivas [...]”. La denuncia que dio lugar a esta investigación, que puede consultarse en la versión digital de un artículo publicado el 5 de octubre, no es contra la CNMV, sino contra Lex Consulting.

Normas