Entrevista

Jesús Núñez: “La tasa a los refrescos con azúcar podría beneficiar a Solán de Cabras”

Director de aguas y refrescos de Mahou San Miguel, propietaria de Solán de Cabras

Solán de Cabras
Jesús Núñez, director de aguas y refrescos del grupo Mahou San Miguel.

El grupo Mahou San Miguel es conocido por su cerveza, pero cuenta con un negocio de aguas y refrescos que crece a doble dígito y que el año pasado facturó 63 millones de euros, un 16% más que en 2014. Jesús Núñez es el responsable de esta área, propietaria de Solán de Cabras desde que la adquiriera en 2011 al grupo Osborne. El directivo confía en que la creciente preocupación por los hábitos de vida saludable permitan un crecimiento tanto en sus marcas de agua como en las de refrescos. Este último negocio, todavía pequeño en el grupo, es el más reciente y se comercializa bajo la propia marca Solán de Cabras. “Quiero desterrar la palabra refresco, es un agua plus”, señala.

Pregunta. ¿Qué planes tiene para el reciente negocio de refrescos?

Respuesta. Queremos crecer en el segmento de aguas plus, y tenemos un concepto muy saludable, con una demanda cada vez más al alza entre los consumidores. Para 2017 tendremos novedades, vamos a caminar en la línea de ser todavía mas natural y con menos calorías. Estamos trabajando en ello.

P. En este sentido, ¿cómo ve el reciente anuncio de una tasa para las bebidas azucaradas? ¿Puede beneficiar a sus planes para este área de negocio?

R. Con lo que se ha publicado en Cataluña estamos por debajo del rango que nos obligaría a la tasa. En general no nos gusta este impuesto, pero el objetivo que se persigue es loable y estamos 100% de acuerdo. Dicho lo cual, en cuanto a los competidores, estamos tranquilos con nuestro producto porque se adapta a lo que persigue la nueva ley. Por tanto, sí que podría beneficiarnos. Evidentemente hacer un producto con envase premium, con agua de Solán, con más zumo y sin azúcar ni estabilizantes supone una serie de costes, no es barato y de alguna manera la tasa permitiría que la diferencia de precio no fuese tanta.

P. ¿Por qué se apuesta por este producto?

R. Si miras el mercado mundial, hay un boom de crecimiento en países como EE UU o en los mercados nórdicos. Va a crecer en España porque una vez que se prueba, gusta, aunque todavía no tiene un lineal tan amplio como en otros países como el Reino Unido. Ahora tenemos que mejorar en conocimiento y en rotación y es donde vamos a trabajar el próximo año.

P. ¿Qué papel puede tener en la hostelería esta bebida?

R. Estamos trabajándolo pero el hostelero ese punto intermedio entre agua y refresco con gas lo tiene poco explorado. Están Trina, Nestea y Aquarius y vemos que hay espacio para empiece a tener una propuesta mas adulta y responsable. Hay territorio pero el hostelero tiene que echarnos una mano.

P. ¿Y se plantea llevarlo fuera de España?

R. El mercado internacional es más complicado por la fecha de consumo preferente. Esta bebida tiene una vida más corta que otros productos.

P. ¿Cómo está evolucionando el negocio de agua?

R. El año en general para el macrosector de las bebidas y en particular el de las aguas va a ser muy bueno. Ha habido varios factores como el turismo, recuperación económica y climatología, que inciden mucho en el consumo de bebidas en general pero de agua en particular. Nosotros vamos a crecer, esperamos, ganando cuota en un mercado que crece, y vamos a cerrar un año igual de bueno que el anterior. También en los dobles dígitos como en el pasado año.

P. En 2015 el grupo adquirió un nuevo manantial. ¿Qué planes hay para él?

R. Está en la sierra de Cuenca que es típicamente territorio de Solán de Cabras y teníamos que defenderlo. Tiene unas magnificas instalaciones que podrían darnos apoyo logístico. El producto es bueno y estamos bajo la marca Fuente del Arca comercializando en hostelería y en alimentación con un perfil bajo todavía lo que estamos es viendo la mejor alternativa. Creemos que nos puede complementar al manantial que tenemos en Jaén y la marca Natura. El primer objetivo es proteger Solán de cabras.

P. ¿Hay en cartera nuevas compras en el negocio de aguas?

R. Mahou San Miguel está abierto y tenemos caja. Viene mucha gente a llamar a la puerta. Siempre se están analizando cosas. Pero no hay nada concreto. Todos los días nos llegan manantiales en venta pero el crecimiento tiene que llegar a través de la marca. Pero la capacidad de inversión también ha ido a reforzar muchísimo la planta adecuándola a los estándares de calidad de Mahou. Ahora la inversión estará destinada a crecer en un momento difícil. Hemos hecho una parte que necesitábamos y ahora la idea es seguir explotando la marca Solán de Cabras.

P. ¿Hay capacidad todavía para crecer con Solán de Cabras?

R. Una de las cosas más llamativas del manantial de Cuenca es que tiene una composición muy única, que es lo que hace que resulte atractivo. Fluye de manera constante y con temperatura constante todo el año. Tenemos mas agua de la que podemos envasar

Con la vista en EE UU, Reino Unido y Japón

La división que dirige Jesús Núñez cuenta con planes para internacionalizar la marca Solán de Cabras. El directivo asegura que “aunque todos los países interesan” para la compañía, “los esfuerzos se centrarán en Reino Unido, EE UU y Japón”.

La importancia del país asiático para la compañía reside en que sirve de “aprendizaje” por la exigencia de los distribuidores. “Nos ha servido de referencia porque nos ha ayudado a mejorar”, señala y apunta que Japón supone “una parte importante de las ventas”.

La relevancia de los países anglosajones reside, para Núñez, en “el potencial de crecimiento de los segmentos de agua premium e importada” que hay en dichos mercados.

El objetivo es que las ventas en el exterior alcancen en torno a un 5% de la producción de la empresa, según señala el directivo. El año pasado, la división de aguas de Mahou San Miguel tuvo una producción de 2,2 millones de hectolitros, incluyendo al manantial de Jaén.

Sin embargo, avanza que no quiere que el negocio internacional “desvíe” al grupo de su actividad en España. “El año pasado creció un 41% y va ganando peso en las ventas pero todavía vemos recorrido en este país”, apunta. “Tenemos que crecer más y a nivel nacional seremos una de las marcas con más implantación”.

El sector de las aguas se caracteriza por su fuerte atomización en España con marcas a menudo ligadas a mercados regionales. “El líder del mercado tiene tan solo un 10% del total”, señala Núñez. El directivo reconoce que desde hace un tiempo todas las empresas cerveceras y de refrescos han apostado por contar su división especializada en el agua. “En el caso de los refrescos es más claro por la preocupación creciente por la salud. En las cervezas eso lo tenemos más trabajado”, asegura Núñez. “En ambos casos las empresas ven que existen expectativas de crecimiento ya que el consumidor está demandando cada vez más productos saludables”.

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