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La cuenca del Ruhr, el patito feo reconvertido en cisne

La región minera germana presume de pasado industrial para reinventarse como nuevo referente cultural.

Vistas del Gasómetro de Oberhausen, desde dentro y desde el exterior (arriba, en la columna).
Vistas del Gasómetro de Oberhausen, desde dentro y desde el exterior (arriba, en la columna).

Fábricas, chimeneas, gasómetros o minas. De primeras, no parecen las palabras que más seduzcan al lector a la hora de planear su próximo viaje, pero cuidado, que hablamos del Ruhr. El Pott, como también se le conoce a la cuenca del Ruhr en el estado alemán de Renania del Norte-Westfalia, está muy lejos de avergonzarse de su pasado oscurecido por el carbón y mecanizado entre tantas industrias.

Todo lo contrario. En la metrópoli del Ruhr, la historia es una motivación y punto de partida para grandes proyectos arquitectónicos y artísticos, desde Duisburgo hasta Dortmund. Arqueología industrial que se venera, se valora y se cuida con mimo para convertirla en cultura y turismo, en consecuencia. El resultado es uno de los mejores ejemplos de rehabilitación industrial del mundo y, por supuesto, bien merece un viaje.

La mina del Zollverein atrae a 1,5 millones de visitantes al año y es Patrimonio Mundial de la Unesco

En Duisburgo se ha pasado de lo industrial a lo ecológico. El Landschaftspark, o Parque Paisajístico, es un proyecto de regeneración de espacios abandonados sin precedentes, planteado por el estudio Latz+Partner en 1991. La antigua planta de fundición de hierro se ha revitalizado como un área familiar para actividades deportivas y culturales en medio de un entorno natural que invita al paseo tanto de día como de noche. Es en este momento cuando este complejo adquiere su máximo esplendor.

La iluminación de las chimeneas, hornos y gigantescas estructuras de acero ofrece un espectáculo de luces sin parangón. Lo tétrico se ha vuelto aquí encantador. Suba hasta la cima del alto horno para contemplar toda la ciudad, pruebe la escalada entre los muros de cemento e incluso puede practicar buceo en la oscuridad del Gasómetro, un inmenso tanque con arrecifes artificiales y estructuras iluminadas para descubrir.

Las naves industriales sirven de estupendos recintos para conciertos de ópera, música clásica, cine o teatro, entre otras muchas actividades culturales. Por si fuera poco, los fines de semana se realizan visitas guiadas con antorchas por todo el recinto.

A orillas del canal Rin-Herne, en Oberhausen, hasta 117 metros de alto y 67 de ancho hacen de este antiguo gasómetro –reconvertido en 1993– una de las salas de exposiciones más originales y espectaculares de todo el continente.

Parque Paisajístico de Duisburgo.
Parque Paisajístico de Duisburgo.

Desde el ascensor de cristal se puede llegar hasta lo alto de esta gran estructura con unas vistas que quitan el hipo. A partir de marzo, podrá disfrutar de Las maravillas de la naturaleza, una exposición de realidad virtual e imágenes en 3D con la proyección del inmenso globo terráqueo de 20 metros como protagonista.

En Essen, lo que antaño fue la más bella mina de carbón en el mundo es desde 2001 Patrimonio Mundial de la Unesco por su imponente arquitectura, el monumento industrial más emblemático del Ruhr. El complejo industrial de Zollverein cerró en 1986 tras más de un siglo extrayendo mineral hasta superar los 240 millones de toneladas de carbón. Hoy esta megaestructura es una mezcla de diseño, historia, arte y cultura donde podrá visitar el Museo del Ruhr e incluso orar a la Virgen de Santa Bárbara, la patrona.

En Bochum tampoco imaginaban que su antigua central eléctrica, el Jahrhunderthalle, se convertiría en sede de eventos y espectáculos todo el año como el Ruhr Triennale, el festival más importante de la región. Renovarse o morir.

Guía para el viajero

Café Future.
Café Future.

Extensión. La cuenca del Ruhr se extiende por más de 400 km desde Duisburgo hasta Hamm y Hagen, en el estado de Renania del Norte-Westfalia. En la metrópoli, ciudades como Oberhausen, Essen, Bochum o Dortmund destacan entre las cerca de 50 que componen la región. El aeropuerto más cercano es el de Düsseldorf que recibe vuelos desde España.

De Compras. En el Ruhr también se puede ir de compras, de hecho cuenta con dos de los más grandes y espectaculares de Europa: el CentrO, en Oberhausen, con la segunda área de restaurantes más grande del continente, o el Limbecker Platz, con más de 200 tiendas, en Essen. Ambos se localizan en el centro de la ciudad.

Comida en la mina. El Restaurante Kokerei, en el complejo del Zollverein, cuenta con una estupenda comida regional, un biergarten y catering entre ambiente minero.

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