Entrevista

Pelayo Gil-Turner (Julius Baer): "La banca española aún tiene que afrontar el remate final"

Pelayo Gil-Turner, responsable de gestión de Julius Baer.
Pelayo Gil-Turner, responsable de gestión de Julius Baer.

Pelayo Gil-Turner es, desde hace prácticamente un año, responsable del área de gestión para Iberia del banco privado suizo Julius Baer. Con más de 10 años de experiencia en el sector de la gestión de grandes patrimonios, Gil-Turner habla con orgullo de su equipo y defiende invertir a largo plazo ante las dudas que los últimos acontecimientos han generado sobre los mercados.

Pregunta. Cuando ya estábamos tranquilos, con el Ibex en 9.000 puntos y las resistencias superadas, volvemos a caer, ¿qué ha cambiado?

Respuesta. Lo que hemos tenido en los últimos días, con los índices de Wall Street casi en máximos históricos, y tras el fuerte repunte en Europa, es claramente que los mercados descuentan una nueva subida de tipos de interés de cara a lo que queda de año, con un levantamiento claro de toda la curva de rentabilidades del bono de Estados Unidos. Esto ha metido el miedo en el cuerpo a los inversores, pero entra dentro de lo habitual de un escenario en el que la Reserva Federal busca normalizar los tipos de interés.

Quizá lo que era algo más raro era la situación que vivíamos antes, con la volatilidad en mínimos de hace muchos años y todo calmado pese a los numerosos hitos a los que ha habido que hacer frente y los que faltan por llegar.

“Los pronósticos tan negativos respecto al ‘brexit’ fueron precipitados; hay que verlo con más perspectiva”

P. Entonces, ¿están los inversores más pendientes de la actuación de los bancos centrales que de otros problemas como la salida de Reino Unido de la UE?

R. Yo te diría que lo primordial, lo que ha marcado el comportamiento de los mercados en los últimos años, es la política de los bancos centrales. El máximo exponente es la Reserva Federal estadounidense, que marca un poco el ritmo de los demás.

“El alza de tipos en EE UU ha despertado el miedo, aunque es posible que la situación anterior fuera más extraña”

En cuanto al brexit, los comentaristas y analistas se apresuraron a dar conclusiones y nosotros somos más de la opinión de que hay que ver las cosas con algo más de perspectiva. Toca pensar en dónde estará la economía de Reino Unido en 10 años; las consecuencias a largo plazo pueden no ser tan malas. Otra cosa es lo que ocurra a corto plazo, pero, en cualquier caso, creo que los pronósticos tan negativos fueron precipitados.

P. El estado de la banca italiana también desató los miedos en verano. ¿Está la situación más calmada?

R. Por mucho que no se hable, el problema del sector financiero en Italia sigue ahí. Es necesario apuntalar balances y en el medio plazo dará de qué hablar, aunque parece que la situación llegará a buen puerto. Que la alarma respecto al sector financiero haya desaparecido de las portadas es reflejo de la enorme cantidad de hitos a los que los mercados han tenido que enfrentarse y tendrán que enfrentarse este año. Es lo mismo que ocurrió con China, parecía que se nos acababa el mundo y de repente no se supo más del tema. Al final, el número de preocupaciones que pueden tener los inversores es limitado.

P. En España, ¿qué opinión le merece el sector financiero?

R. Se ha hecho un enorme esfuerzo. Aquí es muy importante, de nuevo, que demos un paso atrás y que pensemos dónde estábamos hace 15 años y dónde estamos ahora. Hablar de cajas privatizadas era algo impensable y ahora el saneamiento de la banca, con todo el tiempo y capital que se ha empleado en ello, está prácticamente concluido.

No obstante, queda mucho por hacer. La mala suerte es que esto ocurre en un momento en el que le han surgido nuevos retos al propio sector, como el bajo escenario de tipos o la competencia para determinados productos. A pesar de que parece que es grande lo que queda, lo andado es mucho más. Resta el remate final. 

P. Y a pesar de ello la banca pierde en Europa más de un 20% de su valor, ¿no le da miedo?

R. En unos balances tan apalancados como los de las entidades financieras, las estimaciones de beneficios tienen unas desviaciones muy importantes y, en un contexto como el actual, con los retos que tiene por delante, son movimientos dentro de lo normal. Son desviaciones que pueden ser muy grandes y dan movimientos significativos en el mercado. Hay que estudiar detenidamente hacia donde se mueven por sí las caídas terminan saliéndose de la normalidad.

En cualquier caso, hay bancos con un descuento inmenso respecto a su valor en libros y que, aunque al final su negocio termine empequeñeciendo, resultan atractivos. Esto no implica que haya que lanzarse masivamente a comprar porque este sector es, junto al asegurador, el más complicado. 

“En las caídas se ven las buenas estrategias”

El responsable de gestión para España y Portugal de Julius Baer es consciente del auge de los llamados traders y de su creciente aumento de popularidad con sus promesas de rentabilidad a corto plazo. Pese a ello, defiende su modelo de gestión cuantitativa a largo plazo y señala que “uno se da cuenta de lo que funciona y lo que no cuando las cosas van mal, cuando los mercados entran en terreno negativo. Es en la caída cuando se ven las buenas estrategias. Y es que Pelayo Gil-Turner, a pesar de que admite respetar “cualquier tipo de aproximación a la inversión”, advierte de que “cuando los mercados caen” uno está “más cómodo hablando de una compañía que conoce al detalle por su equipo gestor”.

Según el experto, si uno es capaz de conocer la capacidad de fijación de precios de una compañía, sus flujos de caja, sus márgenes de beneficio, “en lugar de huir, tendrá la confianza de comprar más y aprovechar la oportunidad al máximo. Eso marca la diferencia”. En este sentido, Gil-Turner señala al sector farmacéutico, tanto europeo como estadounidense, como uno de los más atractivos del momento aunque, indica, “es necesario ser selectivo”. Según el responsable de gestión de Julius Baer, Roche o Novo Nordisc, en Europa, y Gilead, en EE UU, son líderes en su nicho con márgenes muy amplios y flujos de caja impresionantes y se encuentran ahora a un precio muy asequible. “Además, están muy orientadas a la remuneración al accionista vía dividendo o recompra de acciones”, señala.

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