Dos años al frente de Santander

Ana Botín: La defensa del dividendo y de la transformación

Su lema desde entonces: "Todo lo que hacemos debe ser sencillo, personal y justo"

Ana Botín, presidenta de Banco Santander
Ana Botín, presidenta de Banco Santander

Han pasado ya dos años desde que la comunidad financiera española, e incluso la internacional, se despertó con la noticia de la muerte de Emilio Botín, el presidente de Banco Santander, el primer grupo financiero del país y uno de los más importantes del mundo. Era el 10 de septiembre de 2014. Ese mismo día el consejo de administración de Santander se reunía con carácter de urgencia y nombró por unanimidad a su hija, Ana Botín, presidenta del gigante financiero.
Desde entonces el banco ha dado un giro de 180 grados en solo dos años. Ya poco después de tomar las riendas del banco el mercado percibió un alejamiento sobre la forma de hacer banca de su padre. Aunque es cierto que los tiempos también han acompañado a ese espectacular cambio. De hecho, desde que Ana Botín llegó a la presidencia, las palabras digitalización y transformación se han convertido en el catecismo de todas las entidades financieras.

Eso sí. Ana Botín ha seguido la misma estrategia que su padre al intentar compensar al accionista de los altibajos de los títulos o de la dilución del beneficio por acción como consecuencia de las ampliaciones de capital, con la defensa del pago de un dividendo para todos los inversores. También mantiene su apuesta por la diversificación y por apoyar a las universidades.

Pero ha dado un vuelco a la filosofía de la entidad. “Tenemos una estrategia clara y nos hemos marcado objetivos ambiciosos. Para conseguirlos, tenemos que cambiar la forma en la que hacemos las cosas. Todo lo que hacemos debe ser sencillo, personal y justo”, sentenció Ana Botín poco después de asumir la presidencia. Considera que la misión de Santander y de la banca en general es contribuir al progreso de las personas y de las empresas. Y es que a Ana Botín le importa tanto “la cuenta de resultados como la forma de conseguirlos”.

La transformación digital, además, se ha convertido durante estos dos años en prioridad estratégica. Nada más acceder a la presidencia, esta ejecutiva inició el desarrollo de un modelo para impulsar las nuevas tecnologías como palanca de crecimiento del banco.

‘Flexiworking’
También ha querido romper moldes en las maratonianas jornadas laborales españolas, influenciada por su paso durante más de cuatro años en Reino Unido como responsable del banco que el grupo tiene en este país. Pretenden que la plantilla pueda compaginar su vida laboral y familiar a la que mejoren su productividad. Fue la primera entidad española en implantar el flexiworking, una novedosa forma de trabajar cuyo objetivo es que cada empleado gestione su horario y trabajo “siempre que objetivamente sea posible”. El problema es que está fórmula, defendida por los empleados, no puede aplicarse a toda la plantilla.
Esta ejecutiva, considerada una de las mujeres más influyentes del mundo, es una fiel creyente de que “si nuestro equipo se siente motivado, comprometido y recompensado, hará todo lo que esté en su mano para ayudar a los clientes. Si nuestros clientes reciben un servicio excelente y sienten que respondemos a sus necesidades su fidelidad será mayor. Cuando esto sucede, nuestros beneficios y rentabilidad crecen y aumenta el retorno para nuestros accionistas. Esto nos permitirá apoyar aún más la sociedad, lo que a su vez reforzará el orgullo de pertenencia de nuestro equipo”.

Plan 2016/2018
Pese a estos proyectos, la coyuntura económica y del sector no le han acompañado en sus primeros dos años como primera dama de la finanzas. La crisis de Brasil, el brexit, la volatilidad de los mercados, unos tipos de interés en negativo que favorecen el crecimiento económico, pero que ejercen una fuerte presión sobre los márgenes de la banca, han entorpecido el camino de los proyectos de Santander en estos 24 meses.

La banquera, no obstante, ha decidido mantener, de momento, los objetivos que fijó el banco en su plan estratégico 2016/ 2018 que presentó el 22 de septiembre del pasado ejercicio en Londres en su Investor Day.

Este ha sido, de hecho, su más novedosa aportación en la estrategia de Santander, un ambicioso plan trienal, que deberá ratificar o modificar el próximo 30 de septiembre también en Londres.
En la reunión del pasado año, Ana Botín hizo un guiño a los accionistas, como era de esperar, tras el recorte del dividendo del 66,6% que anunció en enero de 2015. De esta forma, el banco se comprometió a generar capital “de forma consistente” para elevar el dividendo desde 2016 y al menos hasta 2018. También se comprometió a mejorar la rentabilidad, para situarla en el 13% en tres años. Aprovechó ese acto repleto de inversores para estampar su sello personal con la renuncia a ciertas estrategias seguidas por el anterior equipo del grupo, como la salida a Bolsa de filiales o crecer con compras. También anunció que el pay-out o porcentaje del beneficio destinado a remunerar al accionista se mantendrá entre el 30% y 40%.

La banquera concretó que el grupo aumentaría el dividendo “cada año”, política que siempre había defendido y seguido su padre. Y es que la entidad necesita mimar a sus accionistas tras el recorte del dividendo del 66,6% que anunció en enero, y el desplome de su acción. Los títulos del banco cotizaban a 6,805 euros por acción el día que murió su padre, mientras que el viernes cerraron a 4,20 euros la caída del 31% de su cotización. Los títulos del grupo cerraron ayer a 4,77 euros.
El plan estratégico también fijaba llegar a un ratio de capital CET1 fully loaded (con todos los requisitos que Basilea III exige para 2019) en 2018 del 11%, coeficiente que está a punto de superar este mismo año.

Brexit’
Ana Botín, defensora a ultranza del modelo financiero británico, de su economía y su cultura (en julio del pasado año fue elegida asesora del Gobierno británico con el ya ex primer ministro, David Cameron, e incorporada al consejo empresarial, con lo que se convirtió en la única representante de una institución no británica), fue una de las primeras sorprendidas por la decisión de los británicos por salir de la Unión Europea. Pero pese al brexit, el grupo ha defendido su posición en Reino Unido y, salvo novedades en el rumbo del banco, la salida de Reino Unido de la UE no alterará los objetivos del plan estratégico del grupo.

Reestructuración
La presión sobre los márgenes como consecuencia de los tipos de interés negativos defendidos por el Banco Central Europeo, y la obsesión de la entidad (como el resto del sector) por su transformación, llevaron a Santander a ser la primera gran institución en acometer tras la crisis un plan de ajuste de su plantilla y red de oficinas en España. Cerrará este año 450 oficinas, de las que ya ha clausurado casi todas, y ha realizado un ERE que afecta a 1.380 empleados. Además, ha decidido retirar los coches y choferes de gran parte de los directivos del cuartel general del grupo, la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid).
Pese al ajuste laboral el banco mantiene la paz social y la relación de Ana Botín con la plantilla de Santander puede considerarse cordial.

Cronología

Año 2014
10 de septiembre. Fallece Emilio Botín. Santander comunica el fallecimiento del entonces presidente de Banco Santander, Emilio Botín. Ese día se reúne de urgencia la comisión de nombramientos y el consejo para designar a su sucesor. Acuerdan nombrar a su hija, Ana Botín, presidenta, al considerarla “la persona más idónea dadas sus cualidades personales y profesionales, su experiencia, su trayectoria en el grupo y su unánime reconocimiento nacional e internacional”.
15 de septiembre. Junta de accionistas. Es el primer acto y la primera junta de accionistas de Ana Botín como presidenta. En esta reunión se sometía a aprobación la ampliación de capital para la oferta de compra del 25% de la filial de Brasil. La nueva presidenta dedica una de las escasas menciones públicas que ha realizado a su padre. “Ha situado al grupo como primera entidad de la eurozona y como uno de los diez primeros bancos del mundo en capitalización bursátil. Mi ambición consiste en mantener esta trayectoria de éxito a la que voy a dedicar el mayor de mis esfuerzos. Hoy, gracias a su visión, Santander no solo es más grande, sino más diversificado y más sólido, como lo prueba su resistencia a lo largo de la crisis financiera, siendo una de las tres únicas grandes entidades financieras que ha atravesado la crisis sin pérdidas en un solo trimestre”, subrayó.
16 de noviembre. Fuerza la salida de Rato del banco. Santander acaba con el consejo asesor internacional, órgano que funcionaba desde hacia 17 años. De esta forma consigue prescindir de Rodrigo Rato, expresidente de Bankia que en esas fechas ya estaba imputado en el caso Bankia y en el las tarjetas black.
25 de noviembre. Cambia el consejo y sustituye a Marín. El consejo de administración nombra consejero delegado a José Antonio Álvarez, que sustituye a Javier Marín (fue nombrado por su padre en abril de 2013), incorpora a tres consejeros independientes y recupera a Rodrigo Echenique, consejero externo del banco, al que designa vicepresidente. Los nuevos consejeros independientes cubren las vacantes por el fallecimiento de Emilio Botín y por la renuncia de Fernando de Asúa y Abel Matutes, hombres fieles a su padre.
8 de diciembre. Apoyo a las universidades. Santander reafirma su compromiso con la Educación Superior, con una aportación de 945 millones de dólares en los próximos cuatro años (hasta 2018).

Año 2015
8 de enero. Aprueba una ampliación de capital. Aprueba una ampliación por 7.500 millones, un 9,9% del capital del banco a través de una colocación acelerada. Además, anuncia un cambio de la política de dividendos del banco. Vuelve al dividendo en efectivo, y reduce un 66% la remuneración al accionista. Un día después completa la ampliación de capital.
16 de enero. Nuevos cambios en el organigrama. El banco simplifica su estructura al reducir de 15 a 11 las divisiones corporativas, y refuerza el control de los riesgos. Echenique, vicepresidente del consejo, gana peso al pasar además a ser consejero ejecutivo.
18 de mayo. Lanza la cuenta 1, 2, 3. Santander España da un giro a su política comercial con el lanzamiento de la Cuenta 1,2,3, la palanca de una estrategia pensada para intentar recuperar el liderazgo en la nueva forma de hacer banca en España.
30 de junio. Culmina los cambios en el organigrama. Entre los nombramientos anunciados destaca el de Rami Aboukhair, director general, que es nombrado responsable de Banco Santander en España, en sustitución de Enrique García Candelas.
22 de septiembre. Primer Investor Day en Londres. Ana Botín anuncia su primer plan estratégico (2016/2018). Incluye un dividendo en efectivo de hasta el 40% en 2018, un ratio de capital del 11% y lograr 18,5 millones de clientes fidelizados y 30 millones en el área digital.

Año 2016
18 de marzo. Recupera el consejo asesor. Santander aprovecha la junta para anunciar que recupera el consejo asesor internacional, presidido por Larry Summers, ex secretario del Tesoro de EE UU. Sus miembros han liderado la transformación digital de sus organizaciones o han ocupado posiciones del máximo nivel en su ámbito profesional.
29 de abril. Firma del ajuste de plantilla y oficinas. Santander acuerda con los sindicatos la salida de unos 1.380 empleados y el cierre de 450 oficinas en España. Es el primer ajuste de la gran banca tras la crisis.
24 de junio. Santander desafía al brexit. Ana Botín garantiza el “compromiso” de Santander con sus clientes en Reino Unido tras el brexit.
20 de julio. Pasa a ser el patrocinador de la Liga de fútbol. Sustituye a BBVA y se convierte en el patrocinador de la Liga española.

Normas