Ahorro

La banca tira la toalla con los depósitos a plazo

El saldo retrocede al nivel de 2007, antes del colapso de liquidez por la quiebra de Lehman

depósitos bancarios Ampliar foto

Los depósitos a plazo siguen siendo los protagonistas del ahorro de los hogares españoles y ganan por goleada a los fondos, pero su estrella está empezando a apagarse ante el persistente entorno de bajos tipos de interés, que ha dejado su rentabilidad casi al cero. Los clientes bancarios se están encontrando con que algunas entidades han optado por no ofrecerlos, una respuesta impensable en otros tiempos en que la captación de depósito era fuente primordial de liquidez y terreno de juego para una verdadera guerra de precios. Pero los tipos de interés cero están dificultando de forma extrema el negocio bancario, hasta el punto de que al cliente se le reconduce abiertamente hacia otros productos de ahorro con los que al menos ahorrar unos pocos puntos básicos para el margen de intereses.

Las estadísticas del Banco de España revelan que el importe de los nuevos depósitos de los hogares cayó en junio a niveles del mismo mes de 2003: los bancos captaron nuevos depósitos a plazo por 18.375 millones de euros, el 14,5% menos que hace un año y 1.142 millones menos que a cierre de 2015. El volumen total de depósitos a plazo asciende a 284.300 millones de euros, según el último dato del Banco de España del mes de julio, 6.100 millones menos que el mes anterior. Son volúmenes que no se recordaban desde 2007, con anterioridad a la quiebra de Lehman Brothers y al colapso de liquidez. Su descenso ha sido el causante de que el volumen total de depósitos de los hogares, contando también las cuentas a la vista, haya descendido el mes pasado por debajo de los 770.000 millones de euros, máximo histórico. Y es que mientras decaen los depósitos a plazo, avanzan las cuentas a la vista. “Es preferible tener ese ahorro en cuentas a la vista, que no hay que remunerar y que tampoco requieren aportaciones al fondo de garantía de depósitos”, reconoce un ejecutivo del sector. Así, el saldo en cuentas a la vista se sitúa en julio en 466.800 millones de euros, con un incremento de 42.100 millones en lo que va de año y de 4.500 millones respecto al mes anterior.

El ejemplo más claro de ese viraje del depósito a plazo a las cuentas a la vista es Banco Santander con su Cuenta 1,2,3, aunque sí está remunerada y pesa por tanto sobre el margen de intermediación. El banco explicó en su presentación de resultados que los depósitos a la vista habían crecido a junio el 2% interanual frente a un descenso del 21% de los depósitos a plazo. En Sabadell, el volumen de depósitos a plazo ha descendido en el primer semestre el 10,3% interanual, sin considerar el británico TSB, mientras que el saldo en cuentas corrientes despunta el 18,9%.

El sector no desea de ningún modo renunciar al ahorro, aunque el foco de captación ya no está en los depósitos a plazo, en los que el ahorro queda cautivo, sino en las cuentas a la vista. Ahí es donde se domicilia la nómina, primer paso para la vinculación del cliente con la entidad y para lograr la contratación de otros productos que sí generen margen. Y, como gancho, entidades como Santander o Bankinter apuestan por remunerar las cuentas, en lugar del depósito a plazo. Desde el punto de vista del cliente, la cuenta a la vista es el destino más natural para un ahorro que ya no recibe apenas remuneración en el depósito a plazo y que está disponible y no cautivo hasta el vencimiento del producto.

“En un momento como el actual en el que los tipos se encuentran en mínimos históricos, la rentabilidad que pueden ofrecer los depósitos a plazo es muy baja”, reconocen en BBVA. Con un saldo en depósitos a plazo cercano a los 300.000 millones de euros, los vencimientos son continuos y son el momento que las entidades aprovechan para ir abaratando el coste de este producto en su margen de negocio. Así, frente a un tipo medio del 0,22% de los nuevos depósitos, la remuneración del saldo vivo en depósitos es aún del 0,48%, aunque ha descendido en el último año desde el 1,06%.

  • Impulso a los fondos

Además del impulso de las cuentas a la vista, la gran apuesta comercial de la banca está en los fondos de inversión y, en especial, en los fondos más conservadores. El sector ha vuelto a los fondos garantizados y a los de rentabilidad objetivo, similares a los primeros pero sin garantía de recuperar el cien por cien del capital. Caixabank es una de las entidades que está poniendo toda la carne en el asador en la captación de fondos y ha captado con el Caixabank Rentas Euríbor, un fondo de rentabilidad objetivo, 1.670 millones de euros en el mes de julio –lo que convierte a este fondo en líder en captación del mes a nivel europeo–, y otros 650 millones de euros en el mes de agosto. Gana por goleada como el fondo que más capta en el mes en el mercado español y es líder por captación en el año, con 2.653 millones de euros.

Tipos negativos solo al cliente institucional

La rentabilidad de los depósitos a plazo ha caído a plomo a medida que descendía el precio del dinero en la zona euro. Y ya con tipos de interés al cero, la remuneración media de los nuevos depósitos captados en junio es del 0,22%, si bien las grandes entidades reconocen que es difícil pagar más del 0,10% en los depósitos a plazo.

Ante el derrumbe de los rendimientos, la cuestión que surge es si los bancos van a terminar por cobrar a sus clientes por dejarles sus ahorros en depósito, aplicando tipos de interés negativos. Y en el sector coinciden en descartar esta medida para los pequeños clientes particulares, no así para los institucionales, a los que ya se les está cobrando un pequeño interés. Es lo que sucede por ejemplo con las puntas de tesorería de las grandes empresas. La banca comenzó esta primavera a cobrar por depositar en el banco el exceso de liquidez un interés del 0,3% TAE en imposiciones a partir de cinco millones de euros.

El consejero delegado de BBVA, Carlos Torres, reconoció en junio que la entidad está cobrando a los clientes institucionales entre el 0,15% y el 0,25%, en función de los plazos y los saldos. Y son ya varios los bancos europeos que aplican tipos de interés negativos –es decir, que cobran a sus clientes– en los depósitos a institucionales, no a los de particulares. Ya lo hacen el suizo UBS, donde los tipos de interés de referencia son negativos, el alemán Postbank, división de banca minorista de Deutsche Bank y Royal Bank of Scotland, a pesar de no pertenecer a la zona euro.

Normas