Inversión en renta fija

Bonos flotantes, alternativa en deuda que paga hasta el 5%

La oferta en bonos flotantes y de tipo variable Ampliar foto

La inversión en renta fija plantea a los gestores crecientes dificultades ante el elevado volumen de activos que ya cotizan con rentabilidad negativa. En la deuda soberana de la zona euro, ya hay más de 4,6 billones de euros en bonos soberanos con rentabilidad inferior a cero, resultado de un programa de compras del BCE que comenzó en marzo de 2015 y que asciende ya a los 980.495 millones de euros. Esa caída en picado de las rentabilidades ha ido en paralelo al alza de los precios de los activos de renta fija, dejando jugosas ganancias para los inversores, más aún en contraste con el pobre resultado de la renta variable. Así, quien invirtiera en un bono español a diez años en enero gana el 9%, frente al 10% de pérdida para el Ibex. Sin embargo, los gestores ya aprecian signos de agotamiento del rally, en el que hay más opciones de perder que de ganar y los bonos flotantes y de interés variable surgen como clara alternativa.

Gonzalo Ramírez, director de renta fija y estructurados de Tressis, los tiene en sus recomendaciones en renta fija, ante rendimientos anuales que llegan al 5%. Es el caso de un bono a tipo variable de Caixabank, emitido en octubre de 2013 y que paga un cupón fijo anual del 5% hasta 2018, cuando el interés pasa a referenciarse al tipo swap a cinco años más un diferencial del 3,95%. Mapfre paga un cupón anual del 5,921% en otro bono a tipo variable a 20 años emitido en julio de 2017 y que en julio de 2017 vinculará ese cupón al euríbor a tres meses más el 2,05%. Estos bonos han ofrecido por tanto un generoso cupón al tiempo que su precio cotiza por encima del nominal, lo que evita las pérdidas del inversor. Eso sí, están pensados para clientes de banca privada, con importes mínimos de 100.000 euros en el caso de Caixabank y de 50.000 en el de Mapfre.

La apuesta por activos de renta fija con tipo variable o flotante gana adeptos ante la expectativa de alza de tipos en EE UU. La caída de precios de los que implicará ese alza de tipos queda compensada para el inversor europeo por el factor de la apreciación del dólar y por pagos de cupón con frecuencia trimestral. “El riesgo de caída de precios queda anulado si cada tres meses te revisan al alza el cupón”, explica Alicia Arriero, gestora de Andbank. En sus recomendaciones aparece un bono de Goldman Sachs que vence en 2023, con interés vinculado al líbor en dólares y cuyo cupón se ha elevado del 1,925% de agosto de 2015 al 2,429% un año después. En el caso de los bonos flotantes estadounidenses el nominal es inferior, con un mínimo de 1.000 dólares, accesibles en plataformas para particulares como Auriga Bonos.

Normas