Tribuna

Hacia un nuevo modelo de financiación

El año pasado, la inversión en 'fintech' creció en España un 40%, alcanzando los 130 millones de euros

La forma de obtener financiación ha cambiado en los últimos años y, previsiblemente, es una tendencia que continuará. La crisis económica, con la consiguiente escasez del crédito bancario, y las nuevas tecnologías, con la creciente penetración de los dispositivos móviles en la población, han sido dos de los factores principales para el crecimiento de la financiación alternativa.

Aunque las nuevas formas de financiación han experimentado un desarrollo destacado en los últimos años, aún son muchas las cuestiones encima de la mesa, como su modo de convivencia con el sistema bancario. Más allá de la actual incertidumbre, lo que es evidente es que el esquema tradicional se está modificando hacia una realidad más diversa y dinámica, superando las palancas que han guiado la financiación bancaria tradicional. De hecho, el año pasado, la inversión en fintech creció en España un 40%, alcanzando los 130 millones de euros, frente a los 93 millones de 2014.

La financiación alternativa ha actuado en la crisis como salvavidas para empresas y familias. En momentos en los que lograr crédito bancario era misión imposible, las distintas ofertas de financiación se han revelado como importantes dinamizadores económicos.

En el capítulo empresarial, cabe diferenciar entre las grandes compañías y las medianas y pequeñas empresas. Las primeras han incrementado su exposición a los mercados de capitales acercándose, aunque todavía de lejos, a los niveles de desintermediación bancaria de EE UU. Para las segundas, las plataformas de financiación online han sido más importantes. Y, aunque en España todavía cuentan con una menor penetración, ya tenemos destacados ejemplos importantes del llamado crowdfunding o crowdlending. En estos casos, la tecnología juega un papel clave siendo capaz de conectar las necesidades de inversión con la capacidad de financiación.

Más allá de las empresas, el consumidor ha buscado también estos años accesos alternativos al crédito bancario a través de plataformas online. Gracias a la rapidez, disponibilidad, usabilidad y seguridad, estas plataformas se están convirtiendo en una alternativa más para cubrir sus necesidades financieras, acercándonos a la realidad de otros mercados como el nórdico.

"Los créditos concedidos por firmas alternativas suelen estar destinados a cubrir necesidades de liquidez a corto plazo”

De hecho, las entidades bancarias tradicionales están buscando el camino para hacer frente a los nuevos actores emergentes en varios ámbitos, especialmente el de la financiación al consumo. Según un reciente estudio de la consultora McKinsey, entre el 10% y el 40% de los ingresos y entre el 20% y el 60% de los beneficios de la banca tradicional podrían corresponder a los nuevos competidores en 2025.

No obstante, hoy por hoy, la financiación al consumo a través de nuevas plataformas está siendo compatible con la tradicional bancaria, ya que dan respuesta a objetivos diferentes. De este modo, los créditos concedidos por firmas de financiación alternativa suelen estar destinados a cubrir necesidades de liquidez a corto plazo, mientras que la de la financiación bancaria es más propicia para inversiones a largo plazo, en las que hace falta una importante inversión en capital.

El desarrollo tecnológico ha sido clave para el éxito de estas plataformas de financiación. Con unos usuarios cada vez más digitalizados y una situación en la que el tiempo de respuesta es oro y la importancia del lugar de acceso se difumina, los nuevos actores han respondido a estas necesidades con aplicaciones de calidad, intuitivas y seguras. La verdadera digitalización de los bancos está todavía por llegar y, en muchas ocasiones, estas nuevas plataformas están marcando el camino.

Otra clave ha sido la creciente transparencia de estas plataformas, con información clara y accesible de las condiciones de contratación y su contraprestación. Ya es común que los usuarios tengan a su disposición información clara de cuánto le costaría la financiación. La opacidad, aunque quedan excepciones, suele ser una práctica del pasado.

En definitiva, el modelo de financiación está configurándose. Parece que los nuevos actores han llegado para quedarse y que los canales de financiación tradicional se tendrán que seguir adaptando a los nuevos perfiles de consumidores a través de un mayor desarrollo tecnológico. En la mayoría de las ocasiones, los distintos jugadores tienen cabida en el mercado, ya que persiguen objetivos diferentes que pueden, hasta cierta medida, ser complementarios. El consumidor será el más beneficiado de esta nueva situación de creciente competencia y oferta.

Gustavo Santillán es country manager de Ferratum España.

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