Pequeños gigantes

Desde el espacio comunican con Zaragoza

La zaragozana Libelium lleva diez años desarrollando redes de sensores inalámbricos para proyectos de ‘smart city’ e internet de las cosas en los cinco continentes.

Libelium
Los sensores de Libelium se han instalado incluso en Australia, en este caso, para monitorizar el sistema de riego. Libelium

En esta compañía se dedican a desarrollar soluciones inteligentes para smart cities y el internet de las cosas (IoT), esa denominación tan de moda hoy en día y bajo la cual se engloban las aplicaciones que sirven para que cualquier objeto, artilugio (o cosa) pueda comunicarse vía internet.

Para hacerlo posible se encargan de diseñar y fabricar hardware para redes de sensores inalámbricos y el software necesario para que esas soluciones sean rápidas y fiables.

Pero ¿qué consiguen exactamente los sensores de esta empresa? Logran que las ciudades nos digan dónde hay plazas de aparcamiento libres, cómo optimizar el agua que necesitan los jardines, cómo controlar la calidad del aire y de los vertidos o cuándo encender las farolas para ahorrar energía, entre otras aplicaciones, aseguran desde la compañía.

Y es que el internet de las cosas afecta a todos los ámbitos: ciudades, logística, seguridad, agricultura, salud, domótica, energía... “Cualquier proceso puede optimizarse si somos capaces de medir con sensores sus variables y enviar estos datos a la nube para ser almacenados y tratados. Por lo tanto, las oportunidades son infinitas”, explica Alicia Asín, principal ejecutiva de la compañía.

Sus sensores se han usado para medir la radiación en el desastre de Fukushima

Libelium nació en Zaragoza de la mano de dos jóvenes ingenieros informáticos llenos de ganas. “Mi socio, David Gascón, y yo decidimos crear la startup en 2006”, cuenta Asín. Por aquel entonces, Gascón estaba con su proyecto de final de carrera sobre redes distribuidas. Aquel trabajo les hizo ver “el increíble potencial de las redes de sensores inalámbricos”.

“Era un reto y estábamos en el momento idóneo para desarrollarlo. Detectamos un nicho de mercado por explotar y decidimos poner todo nuestro conocimiento en ello”, comenta Asín.

Ambos fundadores tenían la formación adecuada para “conocer bien el producto y el mercado en el que vas a desarrollar tu proyecto emprendedor. Además, si a eso le aúnas vocación, conocimiento y afición, como es nuestro caso, el resultado es mucho más sólido”, afirma.

Sin embargo, ahora recuerdan cómo en sus comienzos la gestión empresarial y la financiación, tal y como suele ocurrirle a los emprendedores en España, fueron los obstáculos más difíciles de sortear: “Excesiva burocracia, demasiado tiempo para lograr cualquier pequeño avance y escasos resultados a corto plazo”, enumera.

Comenzaron con un capital social de 3.000 euros procedente de recursos propios y de algunos premios en metálico obtenidos en la etapa como startup. Diez años después, la plantilla ha pasado de 3 a 73 personas (previsión al cierre de 2016) y de 50.000 euros de facturación a 4,2 millones en 2015, con un crecimiento sostenido de un 25% interanual, “lo que nos ha permitido prescindir de inyecciones de fondos de capital riesgo”.

Candidata al club de los mil millones

Alicia Asín y David Gascón
Alicia Asín y David Gascón, fundadores de Libelium. Libelium

En febrero saltaba la sorpresa. Un artículo de Financial Times se refería a la compañía aragonesa como firme candidata a primera empresa unicornio del sector tecnológico español, es decir, una compañía con un valor de mercado superior a los mil millones de dólares. Uber, Airbnb, Dropbox o Spotify forman parte de este selecto club.

Cuando se le pregunta a la principal ejecutiva de la compañía sobre sus objetivos, lo tiene claro: quieren convertirse en líderes del mercado de soluciones para smart cities e internet de las cosas, pero no tienen excesiva prisa y, pese a que las valoraciones de la empresa mencionan cifras realmente impresionantes, huyen de burbujas tecnológicas y buscan un crecimiento sostenible.

Por eso, esta pequeña empresa zaragozana nunca se ha conformado con el mercado local. Llevan diez años operando en mercados internacionales y, en los últimos cinco años, su crecimiento fuera de España les ha llevado a incrementar su facturación hasta los 4,14 millones de euros, mientras que sus clientes foráneos han pasado de suponer el 60% a representar el 90%, y quieren más.

De hecho, Libelium cuenta con una red internacional de distribuidores que le permite tener proyectos en marcha en más de cien países de los cinco continentes. Y no se trata de las ubicaciones más previsibles. Al contrario, sus sensores inalámbricos se han utilizado, por ejemplo, para medir los niveles de radiación en el accidente de la central nuclear de Fukushima en Japón, monitorizar el comportamiento de los koalas en Australia u optimizar el cultivo de plantaciones de cacao en Indonesia.

Incluso han llegado... ¡al espacio! Y es que sus soluciones tecnológicas forman parte del satélite espacial ArduSat, el primero de código abierto.

Formando a los próximos desarrolladores

Waspmote
Libelium ha desarrollado distintos modelos de sus sensores Waspmote, adaptándolos a las necesidades del proyecto en el que se van a aplicar.

Los expertos calculan que en 2020 harán falta 4,5 millones de desarrolladores para cubrir las necesidades del sector tecnológico. Para intentar reducir esa brecha de capital humano, en Libelium están trabajando en un proyecto de educación para divulgar el conocimiento tecnológico entre los mejores desarrolladores de las universidades más importantes del mundo.

El programa, que se denomina IoT Spartans, consiste en una plataforma educativa con un completo plan de estudios que ofrece contenidos y test de evaluación. De esta forma se pretende fomentar un ranking de los mejores nichos de talento desarrollador y reducir así la brecha educativa existente en capital humano con conocimientos de programación.

Datos básicos

Smart cities
Solución de Libelium para ciudades inteligentes. Libelium

Aplicación

Más de 2.000 desarrolladores, de más de 100 países, desde startups a grandes multinacionales, han adoptado la tecnología Waspmote de Libelium para ejecutar diferentes proyectos en los cinco continentes, según la compañía.

Plantilla

Este año están destinando 1,3 millones de euros a su expansión internacional, un presupuesto que triplica el importe dedicado en anteriores ejercicios a este fin. La firma espera que este esfuerzo inversor tenga como consecuencia un crecimiento de la plantilla del 30%, de manera que terminen el año con 73 trabajadores en su sede central, en Zaragoza. Un capital humano, por cierto, de alto perfil y cualificación profesional, ya que el 95% de los empleados cuenta con formación universitaria.

Clientes

Están las grandes compañías tecnológicas internacionales, como Telefónica, IBM, Siemens, Intel e incluso la agencia aeroespacial estadounidense NASA, pero también les gusta trabajar con universidades de todo el mundo que desarrollan proyectos de I+D para terceros. Así, han colaborado, por ejemplo, con las universidades de Cambridge, Melbourne, Copenhague o Catar.

Características

Su plataforma de sensores inalámbricos Waspmote se puede integrar con cualquier plataforma de almacenamiento y tratamiento de datos en la nube (cloud computing), a través de cualquier protocolo de comunicación, incluidos los más novedosos.

Normas