Cuentas del primer semestre

Cómo ha sido el primer semestre de la banca española

Cómo ha sido el primer semestre de la banca española

Los seis grandes bancos españoles –Santander, BBVA, Caixabank, Bankia, Sabadell y Popular– han sufrido una caída conjunta en su beneficio en el primer semestre del año del 18,6%, hasta los 6.667,3 millones de euros. En el caso de los dos más globales –Santander y BBVA–, el descenso ha estado agravado por el impacto de la depreciación de las divisas y por la ausencia de resultados extraordinarios. Todos los bancos han tenido que hacer frente al difícil entorno de tipos de interés a cero, que hace especialmente complicado obtener rentabilidad al negocio bancario. En cambio, encuentran a su favor una mejoría económica que permite un descenso de la morosidad y un aumento del crédito que empieza a ser neto ya en algunas entidades. Además, la digestión del ladrillo, aún muy pesada en casos como Popular, se ha acelerado, con descensos en adjudicados y créditos dudosos.

Márgenes: Exprimiendo los tipos cero

La debilidad en el margen de intereses, provocada por el entorno de tipos de interés a cero, es uno de los principales lastres de la cuenta de resultados del sector y punto de partida del descenso de beneficios colectivo. Aun así, “todos han aguantado el margen más o menos bien, no han sido tan malas noticias”, explica Gemma Hurado, gestora de fondos de Mirabaud. Incluso hay incrementos en el segundo trimestre respecto al primero. En Caixabank, el descenso del margen de intereses es del 10,1% interanual y sube el 0,1% trimestral. Y en BBVA, esta partida cae el 1,9% interanual en España y sube el 3,4% del primer al segundo trimestre.

La eliminación de las cláusulas suelo es también otro elemento en contra del negocio bancario tradicional, ya que permitía un ingreso fijo en los créditos pese a las tasas negativas en que se adentra el euríbor. Caixabank reconoce este elemento en el descenso de los ingresos por crédito y Popular ha sufrido un impacto por la eliminación de las cláusulas suelo de 47,1 millones. En Sabadell, este margen crece el 49,5% aunque gracias a la incorporación del británico TSB, sin el que el avance se frena al 7,2%.

Morosidad: Caídas al hilo de la recuperación

La reducción de la morosidad es otra nota destacada de los resultados del primer semestre, que ha permitido por tanto un descenso en las provisiones en paralelo a la mejor situación económica. “La morosidad media ha descendido en términos interanuales en más de dos puntos porcentuales, hasta el 6,26%”, señala KPMG. En Bankia, la tasa de morosidad ya se coloca por debajo del 9,8%, frente al 12,2% de junio de 2015. En Caixabank, la morosidad desciende al 7,3%, desde el 9% y queda en el 6% sin contar con el crédito a promotores. Por el contrario, y aunque desciende, se mantiene en niveles mucho más elevados la morosidad de Popular, en el 12,3%, desde el 13,2% de junio del año pasado.

Provisiones: Descenso que no llega al beneficio

En paralelo a la bajada de la mora han descendido las provisiones por insolvencias, hasta un total de 10.478, con un descenso interanual de casi el 9%. Sin embargo, esta partida presenta diferencias notables según cada entidad. Popular ha dedicado a provisiones todo el beneficio del segundo trimestre y Sabadell, aunque reduce el total de provisiones el 48,4% interanual, ha tenido que provisionar 200 millones para hacer frente a la nueva circular del Banco de España que endurece los saneamientos por activos inmobiliarios problemáticos y que entrará en vigor en octubre.

Otro elemento normativo que ha impactado de forma generalizada en las cuentas de resultados ha sido la contabilización de las aportaciones necesarias al Fondo Único de Resolución, que este año se han apuntado en los resultados del segundo trimestre, no del cuarto, como en 2015. Santander ha dotado al fondo 120 millones y BBVA, 122.

Crédito: Primeras alzas en términos netos

El contexto de tipos de interés cero está teniendo al menos la virtud de reanimar la financiación, que solo ha comenzado a descongelarse gracias a las insistentes medidas de estímulo del BCE. Ya hay bancos en el que la nueva producción de crédito supera a las amortizaciones. En Sabadell el nuevo crédito supera en el segundo trimestre, y por primera vez desde 2012, al volumen de amortizaciones, con un aumento del crédito neto del 1,92% de marzo a junio. En Santander el crédito crece el 1% intertrimestral en España, aunque aún descienda en términos interanuales.

En Caixabank, el crecimento del crédito a la clientela también es positivo en tasa intertrimestral, con un avance del 1,1% y con un alza del 1% desde diciembre. La nueva producción crece en términos interanuales a tasas sobradas de dos dígitos: el hipotecario un 46%, el de consumo un 58% y el de empresas y corporativa un 24%.

Rentabilidad: Deterioro pese a la solvencia

Con caídas de resultados y escasas perspectivas de mejora con un horizonte de tipos mínimos hasta al menos 2020, la rentabilidad es la gran asignatura pendiente. El ROE, que mide la relación entre el beneficio y los fondos propios, es inferior al 10% en todos los casos. Entre los grandes, Bankia es la entidad más rentable –por ser también la más capitalizada– con un ROE del 8,2%. Ala cola quedan Caixabank y Popular.

A mitad de camino en los planes de ajuste

El control de costes es la gran constante en la gestión de las entidades financieras, o al menos su reducción al máximo dentro de lo que permiten los gastos de reestructuración por las compras y por los propios procesos de reducción de plantilla que ha emprendido el sector en su esfuerzo por ganar rentabilidad. Banco Santander se ha anotado gastos por 475 millones de euros por sus ajustes en España y ya ha avanzado que, una vez acometido el plan, no recortará plantilla ni oficinas. Bankia también ha señalado que no se producirán nuevos ajustes porque la entidad “ya hizo los deberes”, según su consejero delegado José Sevilla. BBVA ha descartado un ajuste de plantilla en España más allá del previsto por la integración de Catalunya Banc, que supondrá el cierre de 400 oficinas y la salida de 1.700 empleados.
Popular no ha dado datos de futuros ajustes, aunque se espera una disminución de oficinas y un recorte que podría alcanzar los 3.000 empleos.

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