Energía

Villar Mir Energía pide liberalizar la lectura de contadores

La filial energética del grupo también reclama que suministrar a tarifa y construir redes eléctricas

María Luisa Huidobro, presidenta de VM Energía.
María Luisa Huidobro, presidenta de VM Energía.

La división de energía del grupo Villar Mir ha reclamado insistentemente al Ministerio de Industria que avance en la liberalización de la lectura de los contadores eléctricos, una actividad regulada, cuyo monopolio es de las cinco distribuidoras de las grandes eléctricos (Endesa, Iberdrola, Gas Natural Fenosa, EDP y Viesgo) y las minúsculas de Cide y Aseme. La liberalización de la medición  es posible, según VMEnergía, gracias a los contadores inteligentes, que, previa instalación de concentradores, se pueden leer a distancia. De hecho, las comercializadoras del merdado libre que suministran fundamentalmente a grandes consumidores, ya leen los equipos de medida de estos, que envían a REE casi instantáneamente. Con posterioridad (meses), el operador del sistema recibe la lectura de las distribuidoras.

Sin embargo, mientras la ley permite leer el consumo de los clientes industriales, los domésticos y pymes no tienen este derecho. En España hay 27 millones de puntos de suministro, cada uno con su contador, y existe un plan para modernizar progresivamente el parque hasta el 100% en 2018.

La mejora del sistema de medida favorecerá el control de las comercializadoras piratas, según la filial de Villar Mir, que han proliferado gracias a los amplios plazos entre la compra de energía y la liquidación final según la suministrada al cliente. Y ayudaría a la llamada gestión de la demanda, que permitirá a las eléctricas en el mercado libre ofrecer precios de acuerdo a sus hábitos de consumo y fomentar la competencia.

Sin embargo, según fuentes del sector, se trata de un cambio regulatorio farragoso, que podría suponer un sobreprecio para el usuario. Y es que la lectura de los consumos no está desagregada en la retribución de las distribuidoras. En el caso de la gran industria, estos negocian este coste junto con el precio del suministro, algo para lo que los pequeños no tendrían capacidad.

Pero esta no es la única medida liberalizadora que la filial de Villar Mir presidida por María Luisa Huidobro, ha pedido al ministerio. También reclama que cualquier comercializadora pueda vender con el precio regulado (o PVPC), algo que la ley tiene reservado a las comercializadoras denominadas de referencia de las cinco grandes eléctricas. En esta reivindicación, VM Energía no está sola, sino que cuenta con el apoyo de otras medianas. El argumento es que si el precio a suministrar es público, al que se añade un margen de comercialización establecido por ley, ¿por qué no puede ofrecerlo cualquier eléctrica a la que se lo pida su cliente?

En este punto, hay quien responde que cualquier compañía que reúna una serie de requisitos (un determinado número de clientes o de años de actividad, por ejemplo), puede convertirse en comercializadora de referencia. Pero tendría que crear una nueva sociedad, lo que supondría un coste añadido.

Otras peticiones liberalizadoras del grupo Villar Mir es que otras empresas no distribuidoras puedan construir redes eléctricas a través de subastas para su concesión. También que los pequeños consumidores  puedan ofrecer interrumpibilidad, a través de su compañía eléctrica, un servicio, que se subasta a través de REE, lo ofrecen únicamente las grandes empresas.

Como el resto de eléctricas independientes, VM Energía ha denunciado la obligación legal de incluir en los SIPS (base de datos de los usuarios eléctricos) la información sobre la comercializadora. Una ventaja para las grandes y un peligro para las pequeñas y medianas.

 También ve una traba para competir que Industria haya eliminado la información de las curvas de carga de los clientes alegando el derecho a la protección de datos.

 

Una cartera de 30.000 clientes

VM Energía es la cabecera de los negocios energéticos del grupo Villar Mir. En ella se integra una comercializadora de gas y electricidad (la antigua Centrica, que el grupo compró en 2010, hoy denominada Enérgya VM), dedicada también a la representación de pequeñas instalaciones de renovables en el mercado y al trading en las interconexiones entre los principales países de Europa (también cuenta con una oficina de representación en Alemania). Esta filial tiene una cartera de 30.000 clientes (con una cuota de mercado entre el 2% y el 3% en luz y gas), muchos de los cuales tienen contratos con precio indexado al pool.

VM Energía gestiona además la producción de las plantas hidroeléctricas de las sociedades del grupo Ferroatlántica (siete) y de Hidro Nitro (cinco), con una potencia de 210 MW. Precisamente, Ferroatlántica mantiene un contrato de asesoría para gestionar las cogeneraciones.

Para la empresa, el futuro en generación está en la eólica. “Buscamos proyectos singulares que puedan competir, con muchas horas de viento”, especialmente en Aragón y Galicia, aseguran en la compañía. En este sentido, ha identificado proyectos con una capacidad de 1.000 MW y cuenta ya con uno en construcción de 25 MW. Respecto a la fotovoltaica, en VM Energía consideran que es posible asumir el riesgo de la construcción, pero que la rentabilidad depende del precio. Aunque el precio de los paneles se ha desplomado, en la compañía creen que sería mejor “eliminar los aranceles comunitarios”.

En 2015, la división de energía de Villar Mir ingresó 711 millones (un 8% del totl del grupo), con una subida del 15% sobre el año anterior. El ebitda sumó 9,2 millones, un 17% superior al año anterior.