Documento de Exceltur

Lo que pide la industria turística al nuevo Gobierno tras el 26-J

Solicita bonificaciones a la Seguridad Social para romper la estacionalidad

Pide elevar las exenciones por reinversión de beneficios

Turistas en el centro de Valencia.
Turistas en el centro de Valencia.

Las empresas turísticas quieren hacer valer el peso creciente que ha adquirido su actividad durante la última legislatura, con una facturación de 124.000 millones de euros y 2,4 millones de empleos en cuatro años. "Desde esa posición privilegiada, el sector turístico está en disposición de brindar a a la sociedad española en la próxima legislatura un nuevo ciclo de prosperidad que permita genera la mayor derrama de gasto y sus efectos socioeconómicos de arrastre, impulsando a su vez la creación del empleo más sostenible en los destinos", reza el informe Turismo en la nueva legislatura 2016-2020, un sector clave para consolidar la recuperación y el empleo, elaborado por el lobby turístico Exceltur y que ya ha sido remitido a los cuatro principales partidos políticos (PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos) para su estudio.

Cómo convivir con Airbnb

"Competencia desleal, con multiples externalidades y sin apenas sujeción regulatoria ni capacidad de inspección". Con esa frase describe Exceltur el actual escenario de los alojamientos turísticos que se publicitan a través de plataformas de economía colaborativa como Airbnb. Y para corregirlo proponen una hoja de ruta con cuatro puntos. El primero pasa por impulsar "una legislación rigurosa, homogénea y compatible entre las diversas autonomías para garantizar los derechos básicos al consumidor". También solicita una equidad en el tratamiento normativo y fiscal de las empresas tradicionales y las de economía colaborativa, eliminando a estas últimas "la actual exención en el IVA y el cumplimiento de la exigencia de información fiscal). El texto pide que la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones se convierta en el organismo "que controle y asegure la no neturalidad en la gestión de los servicios que publicitan o intermedian". Por último reclama asegurar los niveles de convivencia social, evitando "la indefensión y el rechazo que genera en la ciudadanía".

El documento propone quince líneas de actuación para impulsar la transformación del sector y asegurar la continuidad de las reformas estructurales, en especial la ligada a la fiscalidad y al empleo. En materia fiscal reclama la reducción del IVA turístico cuando las finanzas lo hagan posible "para bajar cargas operativa, mejorar los márgenes unitarios y rentabilidades, que permitan un nuevo intenso ciclo inversor y de generación de empleo". La propuesta está especialmente dirigida a destinos no diferenciados que compitan con países emergentes por precio. El IVA que grava a las actividades turísticas subió del 7% al 8% en la legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero y volvió a incrementarse del 8% al 10% en la de Mariano Rajoy, pese a que el programa electoral con el que concurrió el PP pasaba por bajarlo al 4%.

El texto también propone evitar la creación de nuevos impuestos o tasas que graven al turismo. La autonomía que abrió la vía para aprovecharse de los ingresos del boom turístico fue Cataluña, que estableció en noviembre de 2012 una tasa por pernoctación en un establecimiento hotelero. El tributo ha aportado una media anual de 40 millones, de los que el 30% se queda en el municipio donde se realizan las estancias y el resto va a la autonomía, que lo destina a actuaciones ligadas al turismo sostenible, al desarrollo de infraestructuras turísticas o a la mejora de la oferta. A Cataluña le han seguido la Comunidad Valenciana y Baleares. Esa petición también se dirige a grandes consistorios como Madrid, en el que el equipo dirigido por Manuela Carmena ha aprobado subidas del IBI y una tasa para grandes generadores de residuos.

El turismo y más en concreto la hostelería es el único sector que ha creado empleo desde que se inició la crisis y ese argumento le sirve a Exceltur para solicitar que se bonifiquen las cotizaciones sociales de los trabajadores contratados en temporada baja, con el fin de alargar las temporadas y evitar la estacionalidad (que el flujo de turistas se concentre en pocos meses). El documento también recuerda dos peticiones tradicionalmente trasladada desde la industria, como la de mejorar la financiación de los municipios turísticos, aquellos que ven multiplicada por varias cifras la población en temporada veraniega y que deben afrontar un aumento del gasto para garantizar los servicios públicos, y elevar el porcentaje de exención de los beneficios por reinversión en el impuesto de sociedades.

Esta última medida sería fundamental para impulsar, según Exceltur, una inversión de 2.000 millones de euros en rehabilitación y renovación en los destinos turísticos más maduros. Estas obras afectarían a hoteles, comercios, alojamientos residenciales, restaurantes y equipamientos de ocio y serviría "para dinamizar el sector de la construcción".