Tribuna

Un compromiso frente al cambio climático

Es una de las primeras tendencias que implicarán una nueva manera de hacer negocios

Nuestra relación con la comida y la bebida es el referente de cómo entendemos nuestra manera de vivir. En familia o con amigos, como centro de cualquier celebración, como base de la dieta mediterránea o como ejemplo para otros países, el sector de alimentación y bebidas forma parte de nuestra cultura y de nuestro carácter. Y si hay una cualidad reconocida que defina a los productos españoles en el mundo es su excelente calidad y seguridad.

El trabajo diario del medio millón de personas que integra la industria es el mejor ejemplo de la transversalidad que caracteriza al sector, cuyos productos están presentes cada día en nuestros hogares, en nuestra excelente gastronomía y en la restauración.

El sector de alimentación y bebidas, además de contribuir de forma indirecta a impulsar el turismo, ha creado empleo y riqueza de forma constante durante la crisis, vertebrando el territorio desde la población más pequeña de nuestro país hasta la ciudad más grande. Con una facturación cercana ya a los 100.000 millones de euros y 26.000 millones en exportación, constituye el primer sector industrial del país.

Somos conscientes de que este crecimiento sostenido del sector debe ser, al tiempo, sostenible. Para las 30.000 empresas que lo componen ha de ser imprescindible el respeto y el cuidado del entorno en el que desarrollan su actividad. El sector de alimentación y bebidas tiene que liderar la consolidación de una industria segura, saludable y sostenible capaz de mejorar la calidad de vida de las personas.

La lucha contra el cambio climático es algo más que una inquietud. Las variaciones irreversibles que experimentará el entorno asociadas a este fenómeno afectarán de forma directa no solo a la cadena de suministro de materias primeras del sector, sino también a la disponibilidad de los recursos clave en la producción industrial. Tener en cuenta la sostenibilidad del entorno implica buscar el equilibrio entre eficiencia, expectativas sociales y naturaleza. Por eso es tan importante que competitividad y sostenibilidad vayan de la mano y nunca se conciban por separado.

El cambio climático es una de las primeras tendencias que implicarán una nueva manera de hacer negocios, y será determinante en la gestión de las relaciones a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde el productor hasta un consumidor cada vez más concienciado. En este sentido, las empresas han ido adquiriendo compromisos cada vez más ambiciosos para alcanzar la producción de alimentos y bebidas sostenibles.

Somos plenamente conscientes del importante papel que los impactos ambientales juegan en la viabilidad de las operaciones productivas en un futuro cada vez más presente. Los avances conseguidos por el sector en esta área han sido muchos, además, en un periodo relativamente corto. Estos esfuerzos han sido decisivos para lograr una reducción de los consumos energéticos asociada a las actividades del sector, una tendencia que la industria europea de alimentación y bebidas viene experimentando desde el año 2005.

Con el fin de convertir estos esfuerzos en logros, la industria se ha marcado cinco retos clave que han de ser abordados con compromiso y determinación: alimentar a una población creciente en un entorno de escasez, garantizar la sostenibilidad en la gestión del agua, mejorar la eficiencia en los procesos, mantener la competitividad industrial en un entorno de incertidumbre jurídica y de dependencia energética y, por último, mitigar el cambio climático minimizando también el impacto ambiental de los envases.

En la consolidación de este compromiso con el medio ambiente, la industria de alimentación y bebidas cuenta con un foro de excepción, el congreso Envifood Meeting Point, que celebrará su segunda edición los días 15 y 16 de junio en Ifema. Una cita ineludible para todos aquellos que vemos en la reducción del impacto medioambiental, el presente y futuro de la industria y la economía española. Solo a través de la puesta en común de las buenas prácticas, y del aprovechamiento de las oportunidades que supone la inclusión de criterios medioambientales en la política de empresa, la mejora de los procesos, el desarrollo de nuevos productos y envases, etcétera, el sector será capaz de afrontar con decisión y éxito sus oportunidades y sus retos.

Mauricio García de Quevedo es Director general de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB)

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