Editorial

Los beneficios de la unión aduanera

La multiplicidad de legislaciones aduaneras constituyó, hasta el pasado 1 de mayo, una de las persistentes anomalías aún presentes en una Europa con unidad de mercado y sin fronteras. Desde esa fecha, ha entrado en vigor el denominado Código Aduanero de la Unión (CAU), una nueva regulación común para todos los países de la UE. La norma, que deberá ser implantada en todos los Estados antes de 2020, permitirá disminuir los costes de las exportaciones e importaciones europeas porque reducirá los controles de mercancías y acortará los plazos de entrega.

La patronal española de logística, UNO, cifra en más de un 20% el incremento de actividad comercial que la nueva normativa puede suponer para la economía española. A la flexibilidad y reducción de costes que provocará el CAU, hay que sumar los indudables beneficios que puede obtener España por su privilegiada situación geográfica como puerta del comercio con Latinoamérica y África. Por este motivo, las empresas del sector han pedido al Gobierno que no agote los cuatro años de que dispone para aplicar la norma y que la implante cuanto antes. Y es que en un contexto de recuperación y consolidación de crecimiento, el coste-oportunidad que puede tener retrasar la aplicación del CAU constituye un lujo que España no se debe permitir.