Editorial

Cómo avanzar en la flexibilidad

El Banco de España y la patronal CEOE coincidieron el viernes en exigir al Gobierno que surja de las elecciones del día 26 una vuelta de tuerca a la reforma laboral. Un argumento común es la petición de más flexibilidad interna en las plantillas, para modificar las condiciones laborales y rebajar salarios cuando sea preciso. La sugerencia consta en el informe anual del organismo supervisor y en el documento enviado por los empresarios a los partidos políticos. La insistencia de las dos organizaciones no es casual:para competir hoy es imprescindible que las empresas sean ágiles para adaptarse al mercado. El instrumento para ello debería ser la negociación colectiva. De ahí que la reforma laboral diera prioridad a los convenios de empresa sobre los sectoriales. Pero los convenios no han avanzado lo suficiente en esa dirección.

 El Banco de España va un paso más allá al reclamar un nuevo abaratamiento del despido, y señala que la excesiva protección del empleo fijo incentiva la temporalidad. Un asunto delicado políticamente. ¿Cómo abordarlo? Quizás la vía ya no sea tanto volver a bajar por ley las indemnizaciones como abordar de forma integral la insoportable dualidad del mercado, dividido entre empleos muy protegidos y una legión de desprotegidos.