Operaciones corporativas

Nissan acude al rescate de Mitsubishi, acorralado por el falseo de datos

Nissan Motor se hará con el 34% de las participaciones de Mitsubishi Motors.

La japonesa rescata a su homóloga en plena crisis de la segunda `por el falseo de datos de consumo de sus coches.

El presidente de Nissan Motor, Carlos Ghosn, responde durante una rueda de prensa conjunta con el presidente de Mitsubishi Motors, Osamu Masuko, celebrada en Tokio, Japón.
El presidente de Nissan Motor, Carlos Ghosn, responde durante una rueda de prensa conjunta con el presidente de Mitsubishi Motors, Osamu Masuko, celebrada en Tokio, Japón. EFE

Nissan Motor se hará con el 34% de las participaciones de Mitsubishi Motors, en un acuerdo hecho público hoy que está llamado a sacar a la segunda de la crisis en la que está sumida tras admitir que falseó datos de consumo de sus coches.

Las dos compañías anunciaron que Nissan abonará unos 237.000 millones de yenes (unos 1.900 millones de euros) para convertirse así en el mayor accionista de la empresa con sede en Tokio. Se queda por encima de Mitsubishi Heavy Industries, que ostenta en torno a un 20% del accionariado.

En un comunicado conjunto, las compañías detallaron que firmarán un acuerdo el próximo 25 de mayo que permitirá a Nissan nombrar cuatro consejeros para el consejo de administración de Mitsubishi Motors. Uno de los directivos nombrados por Nissan "podrá ser designado como presidente de Mitsubishi Motors", según el comunicado. El acuerdo tiene que cerrarse completamente este año para tener validez. 

El acuerdo, según confirmó el presidente de la Alianza Renault-Nissan, Carlos Ghosn, incluye plataformas comunes y producción conjunta de coches, compras, desarrollo de tecnologías y estrategias para reducción de costes derivadas de las sinergias entre ambas automovilísticas.

"Creemos en el potencial de Mitsubishi", señaló Ghosn. La enseña japonesa contribuirá "con la introducción de buenas prácticas de gobierno corporativo y experiencia de gestión" a la "recuperación de la buena imagen de Mitsubishi Motors". 

Ghosn afirmó que Nissan, como principal accionista de Mitsubishi, "preservará y alimentará la marca". El acuerdo ha sido "tan rápido", señaló  el presidente, "porque Mitsubishi ha sido honesta y abierta sobre la profundidad y escala de sus problemas" pero advirtió que la compra se hará efectiva una vez se complete una due dilligence sobre la inversión.

Tanto Mitsubishi Motors como Nissan esperan que Mitsubishi Heavy Industries, Mitsubishi Corporation y The Bank of Tokyo-Mitsubishi UFJ mantengan una presencia destacada en el grupo de automoción y apoyen el nuevo impulso a la alianza.

La transacción se encuentra condicionada a la firma de un acuerdo definitivo de alianza, que se producirá previsiblemente a finales de este mes, así como a la firma de otro acuerdo con los accionistas de Mitsubishi.

Además, será necesario el visto bueno de las autoridades regulatorias, de modo que la operación no podrá quedar cerrada hasta finales de este año. Nissan tendrá derecho a un número de consejeros proporcional a su participación y a proponer un candidato a presidente del consejo.

El acuerdo permitirá a Mitsubishi fortalecer sus finanzas en un momento en el que desconoce el volumen de indemnizaciones que deberá abonar a conductores, y puede que incluso al Gobierno nipón, si se establece finalmente que los modelos implicados en el escándalo del falseo no debían estar en realidad sujetos a ayudas públicas.

El convenio la aleja además del núcleo del gran conglomerado Mitsubishi, que se ha visto obligado a asistir financieramente en los últimos años a la que se considera la empresa menos rentable del grupo.

El anuncio de la alianza de capital fue bien recibido en la Bolsa de Tokio, donde la empresa de los tres rombos se apreció un importante 16,16 por ciento con respecto a su valor del cierre en la víspera.

Mitsubishi admitió en abril que falseó los datos de consumo de combustible de 625.000 minivehículos (aquellos con motores de menos de 660 centímetros cúbicos) vendidos en Japón, y en el curso de su investigación para determinar el alcance del escándalo ha afirmado también que estas prácticas se han extendido a otros modelos.

Bajo la tutela del segundo mayor fabricante de Japón -y cuarto mayor del mundo en virtud de su alianza con la francesa Renault- Mitsubishi espera acometer una serie de reformas que le permitan restaurar su dañada imagen.

De hecho, las ventas combinadas de Nissan, Renault y Mitsubishi sumaron 9,59 millones de unidades en 2015, por lo que la tercera plaza global que ocupa General Motors, que sumó 9,84 millones de coches vendidos, podría verse amenazada a partir de ahora.

“El acuerdo supone un hito fundamental para que podamos recuperar la confianza del público y para asegurar estabilidad en la gestión”, dijo en la rueda de prensa organizada para anunciar el plan el consejero delegado de Mitsubishi, Osamu Masuko.

Por su parte, el presidente de Nissan y Renault, Carlos Ghosn, afirmó que el acuerdo beneficia a ambas partes y subrayó el poderío de Mitsubishi en camionetas y en modelos todoterreno, así como su buen rendimiento comercial en el sureste asiático, dos atributos de los que la alianza franco-nipona espera sacar provecho.

Bajo el nuevo acuerdo las dos empresas esperan potenciar además el desarrollo de vehículos más respetuosos con el medio ambiente.

Ambos fabricantes ya establecieron en 2011 la primera empresa de riesgo compartido forjada en el sector del motor en Japón, NMKV, cuyo cometido era centrarse en el desarrollo de minivehículos.

Dentro de ese marco se acordó que Mitsubishi produciría plataformas comunes para ambas marcas en lo referente a modelos como el ek Wagon y el ek Space (que Nissan comercializa a su vez como Dayz y Dayz Roox), los cuales han terminado siendo el foco del escándalo que se acabó destapando el pasado abril.

Desde que el caso de la manipulación de datos de eficiencia energética salió a la luz, Mitsubishi se ha visto obligada a detener su producción de minivehículos al tiempo que el volumen de ventas de este tipo de coche para ambos fabricantes se han reducido a la mitad en Japón, el principal mercado en el que se comercializan.