Escuela Ideo propone un modelo de educación integral y sostenible

El alumno, protagonista de su propio aprendizaje

Escuela Ideo propone un modelo educativo diferente donde prima la creatividad

José Canales, director de la Escuela Ideo, en una de las aulas del centro educativo.
José Canales, director de la Escuela Ideo, en una de las aulas del centro educativo.

En España, desde la llegada de la democracia, la educación ha estado siempre a expensas de las contingencias políticas e ideológicas, que han propiciado constantes reformas que no han dado los resultados esperados. El modelo educativo sigue priorizando la memorización y la repetición, los deberes y los exámenes estandarizados para evaluar el progreso de los alumnos. Y el resultado sigue siendo el mismo: una tasa muy elevada de abandono escolar prematuro, rendimiento mediocre y alejamiento de la realidad del mercado.

En los últimos tiempos, sin embargo, han surgido propuestas que tratan de cambiar esta realidad. Una de ellas es el proyecto de la Escuela Ideo. “Como cualquier otro colegio, nuestro protagonista es el alumnado. Aquí coincidimos todos, pero a partir de ahí nos hacemos diferentes, porque consideramos que los alumnos y alumnas del centro deben ser los protagonistas de su aprendizaje, pero no solo en cuanto a sus conocimientos, que por supuesto son importantes, sino que por delante están sus relaciones y sus habilidades sociales”, explica José Canales, director de la Escuela Ideo.

El proyecto de Ideo parte de que la educación debe ser integral, “que no debe estar basada solo en los conocimientos, en la memorización de contenido, sino que principalmente tiene que estar basado en las personas, en sus relaciones, en sus estados de ánimo, en su capacidad de estar en la sociedad. Y no solo los alumnos y alumnas, sino los docentes, el personal del centro, las familias, toda la comunidad educativa forma parte de ese proceso de enseñanza y aprendizaje”, resalta Canales.

Una apuesta diferente

Aunque se trate de un centro privado, José Canales reconoce que están igualmente sometidos a la legislación vigente. Y admite que el cambio de legislación actual “no favorece un sistema educativo como el nuestro, sino que nos perjudica. Porque no considera la educación artística, ya sea plástica o musical, como una competencia importante, sino que desgraciadamente la considera menos, la va retirando, la va postergando hacia las actividades extraescolares y demás, en lugar de potenciarla dentro de la escuela. Entonces, en ese sentido, nosotros hacemos una apuesta diferente”, concluye.

La Escuela Ideo, ubicada en Las Tablas, al norte de Madrid, uno de los nuevos barrios surgido a principios de este siglo, lleva apenas dos años de andadura. Se trata de un centro privado que, como destaca su director, ofrece un servicio público. “Como centro privado tenemos bastante más capacidad de autonomía, en este caso pedagógica y metodológica, para llevar a la práctica nuestro modelo educativo”, reconoce Canales.

En ese modelo educativo impera un lema: no deberes y no exámenes. “Los deberes al uso no los entendemos como importantes, no son significativos para nosotros, no favorecen el aprendizaje”, señala el director. “Sí favorece el compromiso con el aprendizaje que se hagan tareas en equipo, ya sea presencialmente, que se tengan que juntar fuera del centro algunos de ellos para hacer un trabajo, o que lo hagan online”, continúa. Considera que los deberes tradicionales crean frustración en las familias, porque realmente en el centro están mucho tiempo: el director asegura que ellos superan en 10 horas las 25 horas curriculares de primaria y las 30 de secundaria.

Que no haya exámenes no significa que no haya control. En el centro sí que hay una evaluación y una responsabilidad sobre la misma, admite Canales. Lo que no hay es el concepto de examen de jugarse la nota en una prueba. La evaluación es permanente. La observación es una parte importante de la evaluación, remarca el director, que también destaca la comunicación oral, la expresión artística en proyectos y la capacidad de trabajo en equipo y de comunicarse con los demás.

Escuela Ideo abarca actualmente las etapas de escolarización desde los tres años, que es educación infantil, también el segundo grado y hasta todo lo que es enseñanza obligatoria, primaria y secundaria. Para el próximo curso empezarán con los bachilleratos, con una apuesta especial por el bachillerato artístico. Y en el futuro la idea es hacer también ciclos formativos, de formación profesional y de certificados de profesionalidad, llegando a acuerdos con el tejido productivo de la zona.

Criterios escandinavos

Escuela Ideo ocupa actualmente un edificio de oficinas en el barrio madrileño de Las Tablas que ha sido transformado en centro escolar. Este inmueble sirve de banco de pruebas para el complejo educativo que la institución tiene previsto empezar a construir en el mismo barrio en breve espacio de tiempo.

“Vamos a construirlo con los criterios de sostenibilidad y de línea escandinava, de espacios abiertos, amplios y polivalentes que tratamos de dar al edificio que ocupamos actualmente”, indica su director, José Canales.

La sostenibilidad informa toda la actuación de los responsables del colegio. El centro tiene acuerdos con asociaciones que trabajan con el comercio justo, que les proveen de mobiliario de carácter sostenible, el papel, etc. Las pinturas y los barnices empleados no contienen químicos. “Vamos encaminados hacia eso, ahora no lo cumplimos al 100% porque hay muchas dificultades, es un coste enorme, pero esa es la línea sobre la que queremos trabajar”.

El propósito de la dirección es contar ya con la nueva sede para el curso 2017-2018, aunque no sea aún para todos los alumnos. También se están planteando trasladar el proyecto a otras zonas de Madrid e incluso a otras zonas de España. “Lo que ocurre es que también queremos tener los pies en el suelo y queremos afianzar bien nuestra propuesta pedagógica y metodológica y eso nos obliga a ir un poquito más despacio”, asegura Canales. “Pero sí que tenemos el propósito porque nuestro centro de educación es el que se merece una sociedad como la española”, asevera.