Fraudes

Llamar al seguro por hemorroides para conseguir una nariz nueva

Los fraudes al seguro tienen un impacto económico de 550 millones de euros al año

Llamar al seguro por hemorroides para conseguir una nariz nueva

La patronal de las aseguradoras españolas (Unespa) ha celebrado hoy su gala anual del fraude, en la que premian los casos más llamativos que se detectaron en 2015. Las compañías dedican cada vez más recursos a prevenir y perseguir las estafas, aunque el volumen de dinero que se intenta defraudar sigue siendo enorme. El año pasado se contabilizaron 306.000 partes fraudulentos, por un importe estimado de 550 millones de euros.

El ramo que mayor volumen de fraude acumula es el de autos (el 53% del total), pero no hay negocio asegurador que escape de la picaresca, ni siquiera el ámbito de los seguros de salud, y las intervenciones de cirugía estética.

Uno de los casos premiados (medalla de plata en la categoría de daños personales) ejemplifica perfectamente las redes que se tejen en ocasiones entre asegurados, peritos y proveedores de servicios, para intentar timar a las compañías.

La aseguradora que sufrió el intento de estafa fue Generali. Su servicios de prevención del fraude detectaron que varias aseguradas (siempre mujeres jóvenes) reclamaban el reintegro de los gastos e indemnizaciones derivados de operaciones por hemorroides. El nexo común es que todas las intervenciones se realizaban en una clínica de Madrid.

Tras enviar a un detective privado para investigar, el médico acabó confesando la triquiñuela utilizada. Esas mujeres habían acudido a la clínica para pagarse una cirugía estética. Para que el seguro cubriera la operación, el doctor enmascaraba la intervención como una “cirugía general”, que sí que estaba cubierto por las pólizas.

Las pesquisas de la aseguradora demostraron que el médico no realizaba intervenciones relacionadas con hemorroides, sino que su especialidad era la cirugía estética. Un vistazo a fotografías de las pacientes del doctor colgadas en redes sociales confirmaron, asimismo, que todas ellas fueron sometidas a rinoplastias.

  • Dos millones de euros en atunes

Los seguros contratados para cubrir actividades empresariales también son un importante foco de fraude. La medalla de oro en esta categoría ha sido para una estafa detectada por Mapfre Empresas. Una compañía dedicada a la cría de pescado contrató una póliza para cubrir el traslado de unos atunes vivos en jaulas hacia unas granjas de engorde ubicadas en las costas de Alicante y Murcia.

La compañía denunció que el buque que remolcaba el pescado sufrió una rotura del timón, que provocó que se rompieran las jaulas y se escaparan los atunes, cuyo valor ascendía a 1,7 millones de euros. La aseguradora acabó demostrando que no había habido ningún siniestro, sino que la empresa había vendido por el camino los atunes, pero no le había parecido suficiente y decidió cobrar también una indemnización del seguro.

Para realizar las estimaciones sobre fraude al seguro, Unespa a remitido una encuesta a las compañías, que han realizado un cálculo de cuántos casos descubren, y cuántos no logran detectar. La cuota de mercado de las aseguradoras que han colaborado es del 60%, pero se han extrapolado los resultados teniendo en cuenta la composición de los 51,7 millones de siniestros atendidos durante el pasado año.

Tomando como referencia las cantidades que se aspira a defraudar, el seguro de automóviles se sitúa claramente a la cabeza. Este ramo concentra más de la mitad de los importes reclamados de manera ilícita. “En buena media, esas cuantías corresponden a indemnizaciones pagaderas por la cobertura de responsabilidad civil por daños a las personas”, ha explicado Unespa.

Los engaños al seguro del hogar aparecen en segunda posición, ya que suponen un 20% del dinero que se intenta defraudar. En el ramo de vida hubo un intento de estafa detrás de sólo el 0,86% de los siniestros, aunque la cuantía que reclamaban estos pocos incidentes ascendía a 34 millones de euros (6,21% del total).

La patronal del seguro ha puesto en valor la eficiencia que tienen las medidas que adoptan las aseguradoras para combatir el fraude. Durante el último año, la proporción de fraudes detectados ha caído, gracias en parte al aumento de la colaboración con la Policía y la Guardia Civil.

Un informe recién publicado por Investigación Cooperativa de Entidades Aseguradoras (ICEA), un organismo cercano a Unespa, muestra cómo por cada euro invertido en investigar los casos sospechosos, las aseguradoras logran evitar el pago de 32,9 euros en indemnizaciones indebidas.

Las causas más comunes que alegan los defraudadores se corresponden con la ocultación del daño y la reclamación desproporcionada, en los partes relacionados con el automóvil; el siniestro simulado y la exclusión de cobertura, para los fraudes en hogar; o la falsedad documental.