Entrevista

José Manuel Gómez de Miguel:“La desvinculación de las tasadoras de la banca ha culminado”

"Ni de lejos se repetirán las cifras inmobiliarias de antes de la crisis"

"Los inversores están esperando a ver cómo concluye el debate fiscal"

José Manuel Gómez de Miguel, secretario de la Asociación Española de Análisis de Valor (AEV)
José Manuel Gómez de Miguel, secretario de la Asociación Española de Análisis de Valor (AEV)

El negocio de la tasación también vivió en 2015 el año de la consolidación de su mejoría. La facturación de las sociedades creció un 8%, el volumen de las valoraciones completas se incrementó un 28,6%, su importe un 27,7% y en cuanto al ranking de entidades todo continuó de forma casi idéntica a las cifras de 2014. Las cinco primeras tasadoras del país se reparten el 65,6% del negocio. Pese a las positivas expectativas, el secretario de la Asociación Española de Análisis de Valor (AEV), José Manuel Gómez de Miguel, reconoce que no es fácil saber dónde está el punto de equilibio del mercado. Sí resalta, en cambio, que el proceso para desvincular a las tasadoras de la banca ha concluido con éxito.

Pregunta. ¿Cuál ha sido el balance del sector en 2015?

Respuesta. Lo más importante es que se ha consolidado la expectativa que había de crecimiento. 2014 fue un año que pensamos que sería excepcional por la exigencia del BCE de volver a valorar las carteras de activos inmobiliarios de los bancos, sin embargo, en 2015 se han producido incrementos notables en el número de valoraciones y en su importe.

P. ¿Está de acuerdo con el comportamiento que han registrado los precios inmobiliarios, según las estadísticas publicadas?

R. Hay todavía datos contradictorios, pero la tendencia es coincidente. Lo que está claro es que los precios han empezado ya a subir porque tiran de ellos las localizaciones prime y ciertas zonas de la costa donde ya no hay stock en venta. Sin embargo, no estamos seguros de que ese repunte de precios, del entorno del 4% según el INE, por ejemplo, se vaya a repetir este año.

P. ¿Cómo cree entonces que es previsible que se comporten los precios? ¿Está influyendo en el mercado la incertidumbre política?

R. Va a depender de muchos factores. Todavía queda stock por vender y la demanda de vivienda que no es claramente solvente continúa siendo débil por la precariedad del mercado laboral. No sepueden echar las campanas al vuelo. Sin duda, veremos cifras mejores a las actuales, pero ni de lejos se alcanzarán números semejantes a los que se registraron en el momento álgido del boom.

En cuanto a la incertidumbre política, el grueso de la demanda viene de la necesidad de vivienda que tienen los hogares y ésta se ve condicionada por la estabilidad laboral y, no tanto, por la situación política. No obstante, también es cierto que existe cierta demanda solvente embalsada. Oficinas, centros comerciales y logística son los sectores que más atraen a la inversión y a ella es a la que más está afectando la incertidumbre. Los inversores institucionales están esperando no tanto a la formación de Gobierno, como al resultado del debate fiscal abierto en España. Todos sabemos que este país necesita recaudar más y los inversores saben que los déficits no se pueden controlar solo con ajustes.

P. ¿Qué políticas de vivienda cree entonces que debería poner en marcha el futuro Ejecutivo?

R. Hace falta que el Gobierno tenga en cuenta las necesidades de vivienda de los jóvenes, pero también las de la población mayor. Aunque los mayores son en un amplísimo porcentaje propietarios de sus casas y además ya las tienen pagadas, las políticas públicas deberían centrarse en cómo hacer esas viviendas funcionalmente eficientes, cómo abordar sus costes de mantenimiento y cómo elaborar mecanismos específicos que faciliten su rehabilitación.

P. Y en el plano empresarial, ¿cómo será este ejercicio? ¿Asistiremos a operaciones de fusión entre tasadoras?

R. Puede que este año sea el de la transición. No veo razones para que se produzca un proceso de concentración, solo quizás entre algunas empresas demasiado pequeñas. El sector está a lo de esperar y ver porque la parte de la actividad sustentada en las carteras de morosos no va a ser eterna y los adjudicados se irán colocando. La desvinculación de la banca ha culminado sin problemas. Ahora, los accionistas de las tasadoras ya no son entidades financieras, sino profesionales, fondos de inversión y grandes consultoras inmobiliarias.