La puja de hoy por la gestora encarrila su liquidación

Banco Madrid encara su fin al año de quedar bajo sospecha

Las investigaciones iniciadas por el Sepblac no han impedido que la clientela de Banco Madrid accediera a sus cajas fuertes ni que la liquidación de la firma encare su recta final

Sede de Banco Madrid en el Paseo de la Castellana.
Sede de Banco Madrid en el Paseo de la Castellana.

Anochecía sobre la capital española el 10 de marzo de 2015, y la atención estaba ya puesta en el partido que comenzaba en el estadio Santiago Bernabeu, cuando una tormenta financiera se desató tres kilómetro al sur, en la sede de Banco Madrid.

Andorra había aseverado aquella tarde que la intervención de Banca Privada de Andorra (BPA), tras una denuncia por blanqueo realizada por EE UU, respondía “exclusivamente a las actividades andorranas de BPA y no afecta a sus filiales internacionales” en Suiza, Luxemburgo, Panamá, Uruguay y España.

Esta última, sin embargo, era intervenida apenas unas horas después por el Banco de España en aras de “asegurar la continuidad de la actividad” de la firma de banca privada. El relevo de su cúpula y la revelación en los días posteriores de que Banco Madrid estaba siendo investigado por el servicio de prevención de blanqueo de capitales (Sepblac) “precipitaron una situación de pánico y desconfianza”, dijo el juez al imponer su liquidación ante una situación de “insolvencia inminente”. Hoy, Banco Madrid encara su final pero el calado del presunto blanqueo está por aclarar.

Decretado el concurso, se inició el pulso de clientes y acreedores por recuperar el dinero de la entidad. El Fondo de Garantía de Depósitos compensó hasta con 100.000 euros a sus 15.000 depositantes y el Fondo General de Garantía de Inversiones (Fogain) dio otro tanto a los 6.000 clientes de su bróker, Interdin.

Más tarde, tras un pulso con la CNMV, la administración concursal cedió y liberó el grueso de los recursos de los 15.000 partícipes de los 21 fondos de inversión que tenían bloqueados unos 1.000 millones de euros y de las 75 Sociedades de capital variable (Sicav), con unos 600 millones bajo gestión. También recuperó el grueso de sus planes de pensiones la mutua PSN.

Superada esta primera fase, los administradores concursales de la entidad han realizado un ágil ejercicio de liquidación que se prevé culminar para verano. Una de las citas clave de esta recta final tendrá lugar hoy cuando se acepten las pujas por la gestora de fondos de la firma, en las que Renta 4 parte como favorita, mientras que prosigue la subasta de los inmuebles, equipos informáticos y hasta dominios web del banco.

Con todo, la previsión es que la liquidez obtenida no baste para compensar a los acreedores. La entidad, que aprobó un ERE para sus cerca de 270 trabajadores, conserva ya solo un pequeño retén para los cobros diarios.

Pendiente queda el capítulo judicial después de que Sepblac, que ya había detectado irregularidades e identificado a 14 clientes que la firma nunca debió aceptar, denunciara a Banco Madrid ante la Fiscalía.

Por ahora, las pesquisas no han detenido el proceso de liquidación en el que, según fuentes cercanas al caso, los clientes del banco pudieron acceder incluso al contenido de sus cajas fuertes con el beneplácito del Sepblac. La Justicia, en todo caso, hablará del banco cuando ya no esté.