La cuantía investigada asciende a 1.000 millones de euros

Andorra identifica a 923 clientes de BPA sospechosos de blanqueo

La auditoría encargada a PwC revela que el 3% de la clientela de BPA es sospechosa de haber lavado de dinero negro

El montante investigado era el 19% del total gestionado por la entidad

Un hombre opera en un cajero de Banca Privada de Andorra (BPA).
Un hombre opera en un cajero de Banca Privada de Andorra (BPA).

Andorra empieza a arrojar luz sobre la verdadera magnitud de la presunta trama de blanqueo de capitales que se orquestaba en el seno de Banca Privada de Andorra (BPA), la entidad que fue denunciada hace ahora un año por el Tesoro de Estados Unidos ante la sospecha de que ofrecía servicios de lavado de dinero para redes internacionales del crimen.

La Agencia Estatal de Resolución de Entidades Bancarias de Andorra (AREB), comunicó este martes que al menos 923 clientes de la entidad son sospechosos de blanqueo. La cifra supone un 3% de los casi 29.200 clientes que sumaba en total la entidad, que fue intervenida el 10 de marzo de 2015.

Pesquisas locales que no afectan a Banco Madrid

La investigación realizada durante los últimos meses por PwC, que ha señalado a casi un millar de clientes de BPA como sospechosos de blanqueo de capitales, ha supuesto analizar una a una todas las operaciones de los últimos siete años de las 37.000 cuentas bancarias de la firma, lo que supone repasar 15 millones de transacciones y revisar 60.000 documentos de la clientela, detallan las autoridades de Andorra. Las pesquisas, que además han aportado nuevos datos del supuesto servicio de lavado de dinero ofrecido al cartel mexicano de la droga de Sinaloa, se centran únicamente en la actividad de la matriz y no analizan las presuntas irregularidades cometidas en la filial española del grupo, Banco Madrid, sumida hoy en la fase final de su liquidación, y bajo sospecha también por blanqueo de capitales.

Más allá, el saldo bajo sospecha que manejaban estos clientes asciende a un total de 1.000 millones de euros en volumen de negocio, sumando inversión crediticia, depósitos y activos bajo gestión fuera del balance de la entidad, como fondos de inversión. El montante equivale a un 19% del total de volumen de negocio de BPA.

Del millar de clientes bajo sospecha, un centenar de expedientes, detallan las autoridades del país vecino, “combinan todos los factores de mayor riesgo”, lo que incluye “coincidencias con listas de blanqueo, operativa sospechosa o vinculación a casos de lavado de dinero que se encuentran en sede judicial”.

Estos son los principales resultados del proceso de inspección encargado por las autoridades andorranas a la consultora PwC, que ha actuado como experto independiente. La conclusión de este informe resultaba un paso previo fundamental para continuar con los planes de las autoridades andorranas de vender la parte del negocio que está fuera de sospecha, segregada en la nueva firma Vall Banc, para su inminente adjudicación a un nuevo grupo financiero.

Del documento, Areb infiere que 27.000 clientes, el 92,6% del total, está ya en condiciones de ser traspasados a Vall Banc. El 7,4% restante incluye a los 923 sospechosos y a 1.242 más que podrían revelarse como “aptos” si acreditan la legitimidad de sus cuentas y operaciones.