El inminente rescate prevé eliminar la actual estructura dual A y B

Abengoa planea refundarse en Bolsa con un solo tipo de acción sin privilegios

Torre de una planta solar de Abengoa.
Torre de una planta solar de Abengoa. REUTERS

Los rescatadores de Abengoa se disponen a ratificar el acuerdo de capitalización de deuda, inyección de liquidez y aportación de avales esta semana. El día previsto es el jueves 10, aunque podría retrasarse al viernes o incluso al lunes. Los intereses de los distintos acreedores y de los accionistas que tienen mando en plaza en el grupo de ingeniería –los Benjumea– están prácticamente alineados, como publicó CincoDías el sábado 5 de marzo.

Los fondos que lidera Houlihan Lokey inyectarán, si no el 100%, sí un altísimo porcentaje de los más de 1.000 millones calculados para que el grupo pueda poner en marcha su plan industrial este y el próximo ejercicio. Ahí están, entre otras, gestoras como BlackRock, Invesco, D.E. Shaw, Värde, Centerbridge, Elliott, y la aseguradora AIG. En total, agrupan bonos por un nominal superior a los 1.500 millones.

Eso sí, el tipo de interés real del dinero nuevo, al sumar comisiones de apertura y vencimientos, que piden ronda el 18%. Este porcentaje, sin embargo, todavía es susceptible de que se modifique.

El G7 –Santander, Bankia, CaixaBank, Popular, Sabadell, HSBC y Crédit Agricole– y otros bancos acreedores que no forman parte de ese comité negociador pondrán encima del tapete los alrededor de 800 millones de euros en avales que la empresa requiere entre 2016 y 2017.

La metamorfosis en acciones de alrededor de 6.000 de los 9.400 millones de deuda corporativa también está pactada y, aunque queda por certificar el trozo de capital que se llevará cada uno, ya hay un borrador. Alrededor del 55% será de los dueños de la deuda cotizada, que para eso inyectarán la mayor parte de la liquidez; en torno al 40%, de las entidades financieras, y el restante 5% será de Inversión Corporativa, ahora con un 51% de los derechos de voto aunque con menos del 19% de las acciones totales, y de los 50.000 pequeños accionistas.

La estructura dual de títulos será otra de las cuestiones que tiene previsto abolirse. Abengoa creó en 2011 las acciones B, con un solo derecho de voto, frente a las A, con 100. El objetivo de esta división con dos tipos era que la compañía pudiera salir al mercado a captar capital o realizar compras sin que los Benjumea y el resto de familias presentes en Inversión Corporativa perdieran peso. Ahora, Abengoa cuenta con 83,4 millones de acciones A, de los que 45,8 millones están en manos del instrumento controlado por el linaje andaluz, y 585 millones de títulos B. El debate está ahora en volver a los orígenes y dejar solo las primeras.

La misión, una vez ejecutado el plan de rescate, es eliminar esa dualidad de acciones y acabar con los privilegios. En la nueva estructura de capital no tiene sentido que existan dos tipos de acciones. Este es el propósito de la compañía, sus asesores y de los acreedores, si bien la complejidad técnica puede hacer que el fin de la actual estructura se alargue.

Abengoa tiene ahora el desafío de llegar al 28 de marzo con el quórum suficiente para evitar el concurso. Necesita el visto bueno de acreedores de tres quintas partes del pasivo total, y de bonistas y bancos que agrupen al menos el 75% de la deuda financiera. El G7 y Houlihan Lokey representan a poco más del 40%.

Las B escalan en Bolsa un 145% en tres jornadas

El inminente acuerdo de reestructuración entre Abengoa y sus acreedores, bancos y bonistas, que evitará la entrada de la compañía en concurso, se refleja en su evolución en Bolsa. En las últimas tres jornadas, las acciones B se revalorizan un 145% y se sitúan en los 0,363 euros, un nivel que no registraban desde el pasado mes de diciembre. Ayer subieron un 29,64%. La escalada alcista también se refleja en los títulos A, que cuentan cada uno con 100 derechos de voto, y que ayer se dispararon un 26,42%. Desde el cierre del pasado jueves acumulan un alza del 60%.

Una revalorización que no se ha traducido a Atlantica Yield, su filial cotizada en Estados Unidos, que acumula un recorte del 17% en el año y que sitúa su capitalización en los 1.600 millones de dólares, frente a los 385,8 millones de euros de valoración bursátil que atesora la matriz.

Con todo, Abengoa acumula una depreciación del 82,3% en sus títulos desde que anunciara el pasado 3 de agosto una ampliación de capital por 650 millones de euros. Una caída de la que han sacado partido los fondos oportunistas a través de las posiciones cortas sobre la compañía, que marcaron días después del anuncio de la ampliación su máximo en el 8,5% del capital y que en las dos últimas semanas, y de acuerdo a la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) se han mantenido en el 2,56%. Entre los fondos con mayor presencia en las apuestas a la baja sobre Abengoa se sitúa Sothic Capital Management, con un 1,06% del capital, seguido por GLG Partners, con un 0,61%, Och-Ziff Management Europe (0,49%), TT International (0,48%) y Carmignac Gestion (0,38%).