Es el máximo marcado para este año por sindicatos y patronal

Un tercio de los salarios fijados en convenio ya sube más del 1,5%

Salarios pactados en convenio Ampliar foto

La senda de moderación salarial, fijada como un mantra por el PP, ha saltado por los aires en enero de 2016, con un gobierno en funciones y con la posibilidad más que cierta de la repetición de elecciones generales. Los salarios pactados en convenio cerraron 2011 con un alza del 2,29%. Desde que llegó Mariano Rajoy, la contención fue la norma. En 2012, las subidas se moderaron hasta el 1,16% y en 2013 se hundieron hasta el 0,53%. Una moderación que aportaba competitividad al tejido productivo, al no tener que asumir la revalorización de los salarios, pero al que mismo tiempo erosionaba el poder adquisitivo de los ocupados, ya que en esos dos ejercicios los precios de consumo se revalorizaron más (1,24 y 0,87 puntos respectivamente). En 2014 y 2015, los salarios siguieron creciendo a tasas inéditas (0,50% y 0,74%), pero los precios de consumo cayeron con fuerza, recuperando parte de la renta perdida (0,30 y 0,24, respectivamente).

El pasado ejercicio se cerró con un alza salarial del 0,74%, más de un cuarto de punto por debajo de la recomendación pactada por empresarios y sindicatos en el Acuerdo de Negociación Colectiva. En este documento se fijó una subida máxima del 1% para 2015, del 1,5% en 2016 y para el tercer ejercicio, los incrementos se establecerán en función de dos variables: el crecimiento del PIB en 2016 y las previsiones recogidas en el cuadro macroeconómico para 2017. En su último informe de previsiones, la Comisión Europea, tradicionalmente más pesimista que el Ejecutivo respecto a la evolución de la economía española, marca un avance del PIB del 2,8% y del 2,5% para 2016 y 2017.

Si la senda se cumplió el pasado ejercicio, parece difícil que vaya a producirse este año. Los datos de enero muestran cómo un tercio de los ocupados que ya han revisado sus condiciones para este año verán elevados sus salarios por encima del 1,5%. El mismo número en términos porcentuales que en 2015, pero no en números absolutos (un millón frente a 285.000 trabajadores). A la mejoría económica, en la que coinciden todos los expertos, se une el hecho de que la gran mayoría de los partidos que concurrieron a las pasadas elecciones del 20D (y que volverán a presentarse si finalmente hay nuevas elecciones) incluyen en sus programas medidas que incluyen mejoras de los salarios. En su programa electoral, el PSOE, el partido que encabeza ahora las negociaciones para alcanzar un acuerdo, señalaba que en los tres primeros meses de Gobierno “nos sentaremos con los representantes de los empleados públicos para alcanzar un pacto de salarios y de condiciones laborales. La mejora de la situación económica del país se reflejará, progresivamente, en la recuperación de su poder adquisitivo”. También contemplaba el incremento del salario mínimo interprofesional hasta que alcanzara el 60% del salario medio en España en 2019. Por su parte, Ciudadanos fijaba un complemento salarial garantizado, que percibirían aquellos que hayan obtenido rentas salariales que no llegue a un mínimo.

 

Las grandes empresas elevan los sueldos tras tres años de caídas

En España hay cerca de 27.000 empresas que facturan más de 6 millones de euros al año y que son consideradas grandes empresas por la Agencia Tributaria. La evolución de las ventas y del empleo en estas compañías suele estar acompasado con el conjunto de la economía y las tendencias a la baja o al alza suelen reproducirse en el resto del tejido productivo.

Buena prueba de ello son los datos correspondientes al cierre de 2015, hechos públicos ayer por la Agencia Tributaria, que muestran como el sueldo medio que perciben los 4,6 millones de empleados que trabajan estas compañías se situó en 26.164 euros, un 0,5% más que en el ejercicio anterior. Se trata de la primera subida desde 2011 y es un reflejo de cómo la mejoría de la economía ya se está trasladando a los salarios. Tras registrar un descenso del 0,3% en 2012, quedaron congelados en 2013 y volvieron a caer un 0,4% en 2014.

El incremento de medio punto de 2015 obedece al impulso que han tomado las remuneraciones en el sector servicios, en el que el salario medio mensual es inferior. A finales del pasado ejercicio, la retribución media más elevada le correspondió a los trabajadores ligados a energía y agua, con 49.395 euros brutos al año y una subida del 1,3%.

Sin embargo, el número de ocupados en los sectores antes citados apenas suman 80.836 personas (un 1,7% del total). El gran grueso de los trabajadores se encuentra en los servicios, con 3,48 millones de ocupados (un 75% del total) y es en esas actividades, con sueldos tradicionalmente más bajos, dónde se han producido los mayores incrementos.

En transporte y comunicaciones, que emplea a 352.888, el sueldo medio subió un 1,6%, tras tres ejercicios consecutivos de desplome, y se situó en 36.199 euros brutos al mes.

El incremento más importante, por el número de empleados a los que afecta, ha sido el registrado en las ramas de comercio y hostelería. Entre ambas aglutinan a 1,38 millones de ocupados (el 30,6% del total en las grandes empresas). El sueldo bruto medio anual pasó de 21.967 a 22.349 euros, lo que supone un incremento del 1,3% tras tres ejercicios consecutivos creciendo apenas un 0,3%. La brecha entre los sueldos más altos y los más bajos sigue siendo muy elevada, apenas ha bajado durante la crisis y revela cómo los sueldos de los trabajadores de la energía doblan a los de la hostelería.

Solo las remuneraciones de los ocupados situados en la rama de otros servicios (sanidad, educación, limpieza o veterinarios, entre otros) son inferiores a los de hostelería y turismo. En concreto se sitúan en 19.853 euros brutos al mes, sin variaciones respecto a 2014, ya que el número de trabajadores creció con la misma intensidad (713.030 a finales de 2015, un 3,6% más) que las remuneraciones totales percibidas (14.156 millones de euros, también un 3,6% más).