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Fusiones móviles en espera

Es el cuatro el número mágico para telecomunicaciones móviles? Bruselas está revisando el acuerdo en Reino Unido que reduciría el número de proveedores por debajo de ese nivel. Si se aprueba la fusión de O2 y Three, de CK Hutchison, se marcará la pauta para futuras ofertas en Italia y Francia. A algunos observadores, entre ellos el regulador de las telecomunicaciones británico Ofcom, les preocupa que tres proveedores sean demasiado pocos.

No siempre fue así. Austria, Irlanda y Alemania han pasado de cuatro principales proveedores de telecomunicaciones móviles a tres en los últimos años. Pero la comisaria de la Unión Europea Margrethe Vestager se ha decantado por una línea más dura. Puso serias objeciones a una fusión para pasar de cuatro a tres proveedores en Dinamarca. La insistencia de Vestager en que hubiera un operador de red móvil adicional para garantizar la competencia en última instancia provocó el alejamiento de TeliaSonera y Telenor.

¿Dejan las fusiones en peor situación a los consumidores? Algunos estudios sugieren que podría ser así. Un documento de la UE publicado en 2015 afirma que los precios de las telecomunicaciones móviles en los Países Bajos aumentaron tras la fusión de T-Mobile y Orange, en comparación con otros países controlados. La investigación llegó con salvedades, ya que los aumentos de precios podrían haber estado relacionados con una anterior fusión de telecomunicaciones en el Estado.

Otros estudios llegan a una conclusión similar. Uno de 2015 del think tank CERRE se fijó en un gran grupo de países de la OCDE entre 2002 y 2014. Calculó que una hipotética fusión de cuatro a tres aumentaría las facturas en un 16,3%, mientras que el gasto de capital del operador también se incrementaría en un 19,3%.

Austria, Irlanda y Alemania han pasado de cuatro principales proveedores a tres en los últimos años

En Reino Unido, donde O2 y Three esperan combinarse, Ofcom concluye que los precios medios son entre un 10% y un 20% menores en los mercados con cuatro operadores y un jugador perturbador que en aquellos con solo tres redes establecidas.

Tales argumentos no siempre son útiles. Los clientes están empleando más datos en sus teléfonos inteligentes y tabletas –lo que plantea la posibilidad de que los precios no sean la mejor forma de medir el servicio–. Una forma alternativa es mirar lo que ocurre con el precio por unidad de uso, en lugar de observar una serie de paquetes de tarifas móviles o el ingreso medio por usuario.

Tras la fusión de 2012 en Austria entre Hutchison 3G y Orange Austria, tanto las unidades de precio como las facturas globales cayeron mientras que el uso aumentaba, según un informe de Compass Lexecon encargado por CK Hutchison, a quien pertenece Three. Después de que aumentaran los tiempos de descarga por varios factores, la red de Three Austria es ahora la más rápida de las redes móviles austriacas. Eso es en parte debido al hecho de que la pareja invirtió más de un 30% más en gastos de capital que sus estrategias independientes combinadas. También ha seguido ganando cuota de mercado frente a sus dos principales rivales. En 2015 llegaron nuevos operadores móviles virtuales, intensificando la competencia. En Alemania, los precios unitarios han seguido cayendo tras la consolidación, según analistas de HSBC.

Entonces, ¿es más inversión o una dura competencia lo mejor para los inversores? Los analistas de HSBC consideran que la inversión es un factor más importante en la reducción de los precios que la intensidad de la rivalidad. De acuerdo con un estudio de Frontier Economics encargado por la GSMA, asociación de la industria de los operadores móviles a nivel mundial, sostiene que la mayor parte de la reducción de los precios unitarios entre 2004 y 2014 se explica por la inversión en nuevas tecnologías.

El de Austria es un relevante caso de cómo las fusiones pueden realmente beneficiar a los consumidores en las condiciones adecuadas. Pero, como ha admitido Vestager, no hay un número mágico de redes móviles en un país. Eso hace que valga la pena ver el ejemplo de Reino Unido. Ofcom argumenta que la introducción de un nuevo cuarto jugador podría ser una respuesta, pero requeriría tiempo e inversión. Para Hutchison, el trato podría volverse desagradable. Si la compañía convence a Bruselas de que la fusión también podría beneficiar a los consumidores, la costa estará despejada para más grandes consolidaciones.