Las compañías de seguros aumentan su apetito por el riesgo

A las aseguradoras les gusta el mambo

Los bajos tipos de interés de la renta fija les obligan a moverse hacia nuevas inversiones

Informe de BlackRock y The Economist con encuestas a 248 compañías de todo el mundo

Interior de la sede corporativa de Lloyd’s, el mayor mercado de seguros del mundo, en Londres.
Interior de la sede corporativa de Lloyd’s, el mayor mercado de seguros del mundo, en Londres.

Uno de los efectos que buscan los bancos centrales cuando fijan los tipos de interés en niveles cercanos al 0%, es que los inversores se desplacen desde activos seguros –que ya no rentan nada–, hacia activos que implican la asunción de mayores riesgos. Las aseguradoras son la tipología de inversor más conservador –por estatutos y definición–, pero también se están viendo afectadas por las políticas de tipos cero emprendidas por el BCE y la Reserva Federal. La mayoría de ellas se plantea ir rotando su cartera de inversiones de la renta fija hacia otros activos más volátiles.

Esta es la principal conclusión que se desprende de un informe elaborado por BlackRock (la mayor gestora de fondos del mundo) y The Economist Intelligence Unit. El gigante financiero lleva años creando un equipo específico para dar soluciones específicas a las compañías de seguros que están buscando nuevas ideas de inversión. Ya cuentan con 135 agentes de cuenta dedicados en exclusiva a ofrecer servicio a este segmento.

Patrick Liedtke, responsable del negocio de gestión de activos de BlackRock en Europa, explica que las aseguradoras operan en un entorno de inversión tremendamente complejo, debido a la pobre rentabilidad que ofrecen los bonos y la incertidumbre de la situación económico global.

La política monetaria del BCE y otros bancos centrales europeos ha provocado que más del 40% de las emisiones de deuda soberana paguen rendimientos por debajo del 0%. Esto provoca que las aseguradoras hayan visto muy limitada la posibilidad de inversión en un de sus activos predilectos.

“La relajación cuantitativa ha llevado a las compañías de seguros a asumir un porcentaje de riesgo considerablemente mayor que en años anteriores y las divergencias en las políticas de los bancos centrales suponen una amenaza para sus negocios».

La gran dificultad que se plantea para el sector asegurador es que deben buscar nuevas fuentes de rentabilidad, al tiempo que la renta variable y la deuda está sufriendo fuertes oscliaciones.

De hecho, los responsables de inversiones del sector no quiere tener más peso en Bolsa, de hecho el 40% de los encuestados para el estudio aseguran que bajaran la proporción de este activo en los dos próximos años, pero a la vez deben buscar opciones de inversión que superen a la renta fija.

El 82 % de los 248 encuestados (en aseguradoras de todo el mundo, pero especialmente de Europa), se planea aumentar las posiciones en uno o más activos alternativos de deuda corporativa que generen rentas, como bonos de inmuebles comerciales o préstamos directos a pymes, dos tipos de negocio dominados tradicionalmente por los bancos.

Este hecho es importante, ya que las aseguradoras tradicionalmente han centrado sus inversiones en deuda pública y corporativa con la máxima calificación crediticia. Los bancos tradicionales han reducido su actividad de préstamos durante los últimos años y el estudio de BlackRock sugiere que las aseguradoras han llenado en parte ese vacío concediendo créditos para promociones de inmuebles comerciales y a pymes.

“Las aseguradoras están recurriendo a una gama más amplia de activos, especialmente inversiones en activos de deuda corporativa alternativos que generan rentas, como los préstamos directos, con el fin de diversificar las rentabilidades e impulsar sus flujos de rentas. Sin embargo, están surgiendo dificultades, ya que estos mercados no suelen ser su hábitat natural y para tener éxito hay que superar algunos obstáculos”, explica Liedtke.


La preocupación de Solvencia II

Los requisitos de capital más estrictos fijados por la nueva normativa europea de seguros –Solvencia II–, que han entrado en vigor este año, están obligando a las aseguradoras a aumentar sus inversiones en bonos con una alta calificación crediticia, y a diversificar aplicando unos presupuestos de riesgo más estrictos.

Aunque puede resultar contradictorio con la tendencia a buscar más inversiones en activos alternativos, lo cierto es que la encuesta revela que el 48% de los encuestados que pretende aumentar sus inversiones en activos de renta fija de máxima calidad.

“El sector se enfrenta a una situación inédita. Hay factores de mercado que le obligan a pisar el acelerador, y asumir nuevos riesgos, mientras que elementos regulatorios implican conllevan pisar el freno simultáneamente”, apunta de forma gráfica Liedtke

Además, el sector está buscando opciones de inversión en fondos cotizados (ETF, por sus siglas en inglés) y derivados, al tener cada vez una mayor preocupación por los problemas de liquidez que presentan los bonos tradicionales.