Tribuna

Profesionales, liderazgo y recursos con independencia del sexo

Una reciente encuesta de la OCDE sobre la integración de la mujer en el trabajo sitúa a España en el puesto 23 de entre 27 países. El alto nivel de desempleo femenino ha pesado especialmente en el ranking –el porcentaje de mujeres en paro asciende al 34%—y la presencia femenina disminuye a medida que ascendemos en la escala jerárquica. Sin embargo, hemos avanzado mucho en muy poco tiempo. Actualmente la mujer ocupa el 60% del mercado laboral y, en relación al año 2000, el número de consejeras en compañías del Ibex 35 ha pasado de un 2% al 16%. Ana Patricia Botín, Dolores Dancausa o Eva Castillo son algunos de los nombres que nos vienen a la cabeza.

CFA Institute es la asociación global de profesionales de la inversión cuya acreditación ha sido reconocida como el gold standard de la industria financiera, gracias a su promoción de la excelencia en la formación, la profesionalidad y los valores éticos. Entre los objetivos de la sociedad se encuentra el contribuir a esa plena igualdad laboral, independientemente de las razones que han generado las diferencias –culturales, salariales y psicológicas, entre otras–. La motivación que subyace tras este objetivo es mejorar la productividad y eficiencia de la empresa. Por un lado, “el talento no tiene género”, por lo que dejar al 50% de la población fuera supone perder una fuente importante de valor. Por otro, la incorporación de la mujer aporta una ventaja crucial, la diversificación.

Las mujeres tenemos una manera diferente de pensar, de actuar, de relacionarnos con los demás e incluso de liderar. La combinación de ambos estilos de gestión, el masculino y el femenino, genera mucho valor en términos económicos y financieros, como pone de manifiesto un estudio sobre la materia elaborado por Credit Suisse, The CS Gender 3000: Women in Senior Management, las empresas con Consejos de Administración mixtos tienden a generar mejores RoE (return on equity, es decir, rentabilidad del capital propio) y P/B (price to book: precio respecto a los fondos propios) entre otras ventajas.

En la actualidad, hay incluso índices diversificados que demuestran el mejor comportamiento en Bolsa de las compañías con consejeros de ambos sexos, como el PAX Ellevate Global Women’s Index Fund o el Barclays Woman in leadership Total Return USD Index, aunque todavía carecen de demasiada historia.

La manera en la que CFA Institute está impulsado esta realidad pasa por concienciar tanto a los directivos, como al regulador y al público en general sobre las ventajas que supone integrar plenamente a la mujer en el mercado laboral, y especialmente en nuestra área de actuación, como es la industria de la inversión y finanzas.

Concretamente, es necesario fomentar cambios regulatorios que permitan garantizar mejor la conciliación de la vida familiar y personal, eliminar la brecha salarial por motivos de género, realizar los ajustes oportunos entre las necesidades personales y las políticas organizativas – por ejemplo, la flexibilización del horario laboral y las facilidades del teletrabajo, entre otros–.

Fomentar programas de formación, mentoring y coaching que contribuyan al desarrollo de las capacidades de liderazgo de los empleados, independientemente del género; elaborar estudios que pongan de manifiesto las ventajas de la integración en todos sus aspectos, así como organizar eventos que promuevan la igualdad, también son maneras de fomento, junto a la creación de la amplia red de contactos que permite a cualquier profesional el desarrollo de su carrera laboral.

Para mejorar nuestra productividad en el mundo, llega por fin el momento en donde debemos dejar de hablar de hombres y mujeres, y comenzar a hablar de profesionales, capacidades y recursos, con independencia de género.

Ainhoa Diez-Caballero Pascual es Vicepresidenta de CFA Society Spain