La institución inicia este curso un proyecto para dar a conocer a escolares y profesores la actividad aseguradora

Fundación Mapfre siembra la cultura del seguro en los colegios

La infanta Elena y Juan Espadas, alcalde de Sevilla, en la presentación de los talleres sobre seguros en un colegio de la capital andaluza.
La infanta Elena y Juan Espadas, alcalde de Sevilla, en la presentación de los talleres sobre seguros en un colegio de la capital andaluza.

En España hay poco conocimiento del seguro. Es lo que ponen de manifiesto diferentes estudios llevados a cabo por la Fundación Mapfre desde 2011 y que confirma el más reciente, Definición y medición de la cultura aseguradora. Aplicación al caso español, que incluye un índice de cultura aseguradora. Realizado por las economistas Gema de Cabo, Carmen Alcalá y María Teresa Rodríguez, en dicho informe se identifica y mide, por primera vez en España, el grado de conocimiento y comprensión de los seguros. Y el citado índice revela que la población tiene un nivel de cultura aseguradora “medio-bajo”, con un valor estimado de 35,1 sobre 100.

Estos resultados muestran, destaca Mercedes Sanz, directora del área de seguro y previsión social de Fundación Mapfre, “la importancia que tiene realizar actuaciones dirigidas a concienciar a la población sobre los riesgos más frecuentes a los que están expuestos, conocer las oportunidades que ofrece el seguro, así como aprender a tomar decisiones informadas”.

Retos

Los principales retos de la cultura aseguradora son, según enumera Mercedes Sanz, el de la información desde el propio sector, que tiene que ser capaz de simplificar y hacerla más accesible; la formación, a todos los niveles, del adulto a los escolares, jóvenes y universitarios, y la difusión de todo lo que hace el seguro, como el hecho de que “ha sido quizá el único sector de actividad que no ha destruido empleo y que no ha necesitado fondos públicos, un sector solvente”.

Por ello, Fundación Mapfre está trabajando en difundir varios proyectos que ayuden a que el seguro se entienda más y mejor por la sociedad, empezando por los adultos, que en el fondo son los que van a consumir un determinado producto asegurador. Pero también llevarlo a la población más joven a través de los colegios, en dos niveles, el de los propios alumnos y el de los profesores, mediante la iniciativa El seguro está en el aula.

Integrada en el programa Educa tu mundo, El seguro está en el aula se está desarrollando durante este curso escolar con el objetivo de fomentar la cultura aseguradora y el ahorro entre 2.000 jóvenes de 12 a 14 años que cursan educación secundaria obligatoria (ESO) en 40 centros educativos de toda España (inicialmente en Sevilla, Cádiz, Huelva y Madrid). Consiste en talleres totalmente gratuitos, de una hora de duración, impartidos por profesionales expertos en pedagogía, en los que se han introducido las nuevas tecnologías, pues se trabaja con realidad aumentada con el uso de iPads.

“Lo que se pretende es introducir a los chicos el concepto de riesgo a través de juegos, de una forma totalmente amena, sencilla y muy didáctica”, señala Sanz. “Y una vez que se conoce el riesgo, de la protección frente al riesgo, que es donde entra un pequeño apartado de los seguros, para dedicarle finalmente un espacio al ahorro”.

Recursos para el profesorado

El programa también incluye un apartado especial para los profesores, que son quienes tienen la misión de transmitir conocimientos a los alumnos. “El profesor en general, porque entendemos que la educación aseguradora es transversal, no tiene por qué estar solo en Matemáticas o en Economía, también puede estar en la Historia, en Ciencias de la Naturaleza o en otras asignaturas”, apunta la directora del área de seguro y previsión social de Fundación Mapfre. Este programa se ha abordado en colaboración con el Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad Pontificia de Salamanca.

Es un curso gratuito de 20 horas de duración impartido a través del Aula Virtual de la Fundación Mapfre, del que se hacen tres convocatorias a lo largo del año. Están reconocidos con créditos europeos ECTS (European Credit Transder System). El curso se va a complementar con un apartado especial de recursos para los profesores dentro del proyecto Seguros y pensiones para todos, que está dirigido a la sociedad en general y al público adulto. “Estos recursos incluirán desde anécdotas del seguro hasta cuentos, juegos y distintas actividades que ayuden al profesor a contar lo que es el riesgo”, explica Mercedes Sanz.

El objetivo final es, según la ejecutiva de la Fundación Mapfre, transmitir conocimiento y cultura aseguradora, dentro del Plan de Educación Financiera liderado por el Banco de España y la CNMV. “Vamos sembrando y el tiempo irá recogiendo sus frutos”, resalta.

Aprender jugando

Fundación Mapfre lanzará este mes un juego de mesa, Play Pension, enfocado a la educación y a la cultura aseguradora con el que quiere llegar a los institutos e incluso a la universidad. “Se trata de un novedoso juego, parecido al Monopoly, porque se juega con dinero, cuyo objetivo principal es gestionar los recursos familiares a lo largo de toda la vida”, explica Mercedes Sanz.

Seis fichas representan a seis modelos de familias con distintos ingresos en función de su actividad profesional, que debe gestionar sus recursos a lo largo de dos vueltas al tablero, que representa cada una 20 años. Antes de empezar hay que tomar decisiones como comprar o no una vivienda, contratar un seguro, pedir un crédito, etc. Se avanza por el tablero con lo que decidan los dados y en cada casilla los jugadores se enfrentan a diversos retos, que pueden ser desde una simple pregunta de cultura general a afrontar situaciones de la vida cotidiana, como por ejemplo, bajada de la Bolsa o afrontar gastos extras. “Al final no es que gane el más rico del cementerio, se trata de que gane el que ha gestionado mejor los recursos, medido a través de smileys que se obtienen durante el juego.

La idea es que los alumnos jueguen en horario lectivo con la intervención de los profesores. Para ello se va a subir a YouTube un tutorial que explique cómo se desarrolla el juego. “El objetivo es que sea un juego de mesa con el que se comparta el tiempo con la gente próxima y divertirse un rato de forma lúdica, y que se pueda ver la importancia que tiene en un momento determinado gestionar los recursos”, concluye Sanz.