El placer de la nieve

Pistas para pasarlo en grande

El esquí es un buen pretexto para adentrarse en la naturaleza más virgen o en cumbres donde los fuera de pista ofrecen experiencias únicas e irrepetibles.

Aspen, Colorado
Estación de esquí de Aspen, en Colorado.

Hay nieve más allá de los Pirineos, sin duda. Además de las magníficas estaciones españolas, Austria, Francia o Suiza, Canadá o Estados Unidos son destinos donde experimentar nuevas sensaciones en entornos únicos. Para los más aventureros, el Himalaya o Japón son opciones a tener en cuenta. La que sigue es una selección de estaciones que destacan por sus pistas e instalaciones, por sus accesos, paisajes y après-ski o por su exclusividad y exotismo.

Cita de famosos

Paisajes, ambiente ‘après-ski’, exotismo... La oferta de nieve se multiplica

La estación de Aspen, situada en el Parque Nacional White River de las Montañas Rocosas, en Colorado (Estados Unidos), no solo es conocida por sus magníficas pistas, sino también por sus múltiples atracciones extradeportivas: tiendas, restaurantes, bares, spas, oferta de ocio y cultura, etc. Esta villa, con mucho encanto, amplía su interés deportivo con una intensa actividad nocturna y cultural. Es habitual cruzarse con algún famoso por sus calles.

Tiene una superficie esquiable de 1.448 hectáreas, varios snowparks y 336 pistas de esquí repartidas en cuatro áreas: Aspen Mountain, la más antigua de las cuatro, cuenta con 76 pistas, ninguna de ellas para principiantes; Aspen Highlands, excelente para el esquí de alta dificultad; Buttermilk es la más conocida y familiar, mientras que en Snowmass, la más grande de las cuatro, se pueden realizar deportes extremos como el superpipe (bajada entre doble medio tubo).

La leyenda
A los pies del Mont Blanc, con sus 4.810 metros, el valle de Chamonix es una leyenda entre los esquiadores. Ofrece todo lo que un buen aficionado pueda soñar: grandes pendientes; esquí entre árboles; descensos fuera de pista; pistas para debutantes; recorridos con raquetas, parapente o trineos, y paisajes de ensueño, además de una amplia oferta de ocio.

Son muchos los dominios que engloba este valle en los que se puede esquiar con dos forfaits diferentes: Chamonix Le Pass y Mont Blanc Unlimited, con el que también es posible esquiar en estaciones contiguas de Italia y Suiza.

Sin embargo, la gran atracción de Chamonix es el teleférico a l’Aiguille du Midi, a 3.842 metros de altitud, que ofrece unas vistas únicas del Mont Blanc. Desde allí se accede al Vallée Blanche, que tiene uno de los descensos más apasionantes del mundo, solo recomendado para aquellos que deseen vivir grandes emociones: son 240 kilómetros fuera de pista por glaciares y con 2.800 metros de desnivel.

Val Thorens, también en los Alpes franceses, la estación de esquí con mayor altitud de Europa, situada entre seis glaciares, es la mayor área esquiable del mundo, con más de 600 kilómetros.

Zermatt, Suiza
Zermatt, Suiza.

La más exclusiva
Al sur de Suiza, en el cantón de Valais, Zermatt es una de las estaciones más exclusivas del mundo y una de las mecas para cualquier esquiador. Las condiciones de la nieve son de primera, ya que la mayoría de las pistas están situadas a más de 2.000 metros de altitud.

La estación más grande para disfrutar del esquí de verano está en la zona de Matterhorn Glaciar, con unos 21 kilómetros. El Matterhorn Glacier Paradise y su plataforma de observación, a 3.883 metros, se ha convertido en uno de los grandes iconos del destino Zermatt-Matterhorn, gracias al teleférico más alto de Europa (tercero del mundo). Esquiadores, alpinistas, escaladores y fotógrafos acuden aquí para disfrutar de una de las mayores panorámicas de los Alpes: abarca una cadena de cumbres de más de 4.000 metros.

La mayoría de las pistas de Zermatt están indicadas para esquiadores expertos e intermedios: son largas, anchas y con buenos desniveles. Con algo más de 200 kilómetros esquiables y 133 pistas, se divide en tres dominios conectados entre sí: Sunnegga, al que se accede a través de un funicular subterráneo, con pistas de todo tipo; Gornergrat, con pistas algo más fáciles a las que se llega en tren desde el centro de Zermatt, y Klein Matterhorn, más complicadas pero con muchísima variedad.

Los esquiadores más experimentados pueden practicar el fuera de pista en la zona de Hohtälli-Stockhorn, a la que se accede en teleférico desde Gornergrat.

La localidad de Zermatt es un pueblo de alta montaña típicamente suizo, muy cuidado, con buenos restaurantes y tiendas exclusivas, cafeterías y bares con música en directo.

En el Círculo Polar
En Narvikfjellet, Noruega, la temperatura baja en invierno hasta los -15 grados; de mayo a julio se disfruta del sol de medianoche. Esta estación tiene nueve pistas preparadas y cuatro naturales, la más larga alcanza 3.250 metros, con el espectacular paisaje del fiordo Ofotfjord.

Es un destino relajado para esquiadores que no buscan los sitios de moda del momento. Sus pistas son las más verticales de Noruega, con un desnivel de 900 metros. El hecho de encontrarse en el Círculo Polar permite contemplar la aurora boreal. Una experiencia única.

Exótico y lejano
Esquiar en Niseko con el monte Fujiyama de espectador es todo un lujo. Niseko es una estación situada en la zona de Hirafu Kutchan, en la isla japonesa de Hokkaido. Se trata de un amplio complejo que se extiende desde la cumbre de Niseko Annupuri (1.308 metros de altitud) a su base. Es una de las estaciones con más nieve del mundo gracias a las tormentas que llegan de Siberia, y es famosa por su nieve en polvo, ligera y sin resistencia. También es conocida por sus fuera de pista y el esquí nocturno.

Tiene un área total de 325 hectáreas y cuenta con casi 50 kilómetros de pistas entre sus cuatro estaciones, separadas pero unidas entre sí. Se puede esquiar en ellas con un mismo forfait. El paisaje es un espectáculo.

Al terminar la jornada, es recomendable sumergirse en un tradicional onsen –baños termales–. Es un destino exótico y lejano muy recomendable.

Para aventureros
En Cachemira, al norte de India, Gulmarg está considerada como la mejor estación de esquí del Himalaya. Fue inaugurada en 1927 por los británicos, aunque el desarrollo y acondicionamiento de las pistas es reciente.

Su altitud asegura la nieve durante todo el año, si bien las instalaciones no alcanzan el nivel de las europeas. Sin embargo, dispone de 5,2 kilómetros de pistas esquiables y del telesilla más alto del mundo, situado a 3.949 metros de altitud, en la cordillera de Apharwat. Es lo mejor para los que quieran experimentar una pendiente, casi vertical, de pistas sin marcar.

Descensos complicados
Mont Tremblant, a dos horas al norte de Montreal, es uno de los principales destinos de esquí de Canadá. La estación se inauguró en 1939 y cuenta con una excelente calidad de nieve y con un trazado excepcional.

Se puede esquiar entre árboles y las vistas desde lo más alto son impresionantes. La naturaleza que rodea Mont Tremblant está salpicada de lagos y bosques. Abundan los descensos complicados, no aptos para esquiadores noveles, y las bajadas de gran dificultad. Conviene ser muy prudente.

Las estaciones españolas, a punto

Pistas para pasarlo en grande

El puente de diciembre ha sido el pistoletazo de salida de la temporada. Sierra Nevada, Formigal, Baqueira Beret, Cerler... España, el segundo país más montañoso de Europa, es un destino elegido por muchos amantes del esquí que deciden quedarse en casa. Tenemos instalaciones muy cuidadas con una amplia oferta hotelera, en las que encontrar pistas para todos los niveles.

Las estaciones españolas, que esperan recibir este año 5,5 millones de esquiadores, han invertido 21,5 millones de euros en la mejora de sus servicios y en nuevos productos.

Menos concurrido que los destinos más conocidos, pero con una interesante oferta de nieve, es el pirineo gerundense. Son más de 200 kilómetros de pistas con instalaciones y equipamiento de primer nivel, con cuatro de esquí alpino y una de esquí nórdico.

Para la temporada 2015-2016, las estaciones ofrecen mejoras en instalaciones y servicios turísticos (forfaits).

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