Se disculpa por los errores el cálculo de su solvencia

El presidente de la EBA pide perdón a la banca española

El presidente de la Autoridad Bancaria Española ha admitido el “doloroso” daño causado

Su tono jocoso no sienta bien al sector

El responsable de la Autoridad Bancaria Europea, Andrea Enria.
El responsable de la Autoridad Bancaria Europea, Andrea Enria.

La VIII Conferencia Internacional de Banca, que se celebró ayer en la Ciudad Financiera de Banco Santander, reunió este jueves en Boadilla del Monte a importantes figuras del sector financiero global, con destacado peso de banqueros y autoridades de origen británico, brasileño, mexicano y español.

Las miradas del sector, sin embargo, se centraron en un italiano, Andrea Enria. El presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) aterrizó en Madrid menos de 48 horas después de que su organismo publicara unos erróneos test de transparencia que apuntaban falsamente a la banca española como la peor capitalizada de Europa (es la segunda peor).

El error, que el organismo achacó a un fallo técnico en los cálculos producido al contabilizar por duplicado ciertas deducciones, afectaba de hecho al propio Banco Santander, al que se le atribuyó un capital fully loaded del 7,94% –a cierre de junio– cuando realmente gozaba de un ratio del 9,83%.

Ver cómo salía del apuro Enria, que pasó buena parte de las jornadas sentado junto al director de banca comercial de Banco Santander, Ángel Rivera, se convirtió pronto en la comidilla de los corrillos a cada descanso de las jornadas, según revelan fuentes financieras que asistieron al acto.

Algunos auguraron la contrición cuando, minutos antes de intervenir, Enria escuchaba en primera fila al presidente de la Asociación Española de Banca, José María Roldán, criticar las amenazas de los excesos regulatorios.

Cuanto Enria tomó la palabra, sin embargo, la expectación dio paso al malestar. Aunque el presidente de la Autoridad Bancaria Europea pidió perdón por los “dolorosos” daños que había podido causar la primera versión de sus test, que no fue corregida hasta el día siguiente, el tono jocoso con el que acompañó las disculpas no gustó a los afectados.

“Bromeó con el hecho de que estas cosas pasan cuando te equivocas de casilla en el Excel”, le recrimina desde una entidad financiera donde no olvidan que el ejercicio restaba un punto porcentual de capital al conjunto del sector financiero español, del que se dijo tenía un 9% de ratio de solvencia cuando alcanza el 10%. Que acto seguido Enria sacara pecho sobre la importancia de unas nuevas pruebas en paralelo a los test de estrés del Banco Central Europeo, no ayudó a acallar las críticas.

En definitiva, si Ana Botín inaguró las jornadas con una cita del legendario bateador Yogi Berra –“el futuro no es lo que era”–, Enria pudo cerrarla con otra de las que se le atribuye: “era difícil mantener una conversación con alguien, había demasiada gente hablando”.

Normas
Entra en El País para participar