Pymes colaborativas para el consumidor del futuro

El consumo compartido ha calado entre los españoles y los emprendedores que se lanzan al negocio de conectar particulares.

Compartir coche es una de las tendencias de la economía colaborativa.
Compartir coche es una de las tendencias de la economía colaborativa.

El fenómeno de la economía colaborativa agudiza el ingenio de los emprendedores e invita a arrancar negocios donde compartir es la base. Tras la crisis, además, el consumidor está aún más abierto a nuevas propuestas y parece el momento idóneo para comenzar un proyecto así.

Esta nueva economía está poniendo en jaque a las empresas tradicionales, ya que las plataformas online mueven más de 2.500 millones de euros en todo el mundo. Pasar de un hotel y compartir casa cuando se va de viaje, coche para desplazarse e incluso, hacer de tu salón un restaurante, ya son acciones cotidianas para muchos de nosotros.

“Más de la mitad de los españoles (53%) estaría dispuesto a compartir o alquilar bienes personales”, según el informe de la consultora Nielsen Compartir en Sociedad. Esta cifra supera en nueve puntos a la media europea, registrada en el 44%.

Las plataformas online mueven más de 2.500 millones en todo el mundo

Y es un fiel reflejo de la situación financiera que atraviesan muchos ciudadanos: “La crisis ha acentuado la solidaridad o la supervivencia hasta cotas insospechadas”, apuntan desde la compañía.

Según el director general de Nielsen para España y Portugal, Gustavo Núñez, “este tipo de relación con el dinero, parecido al trueque, siempre ha existido”, pero tras los años de caída del consumo ha sufrido un auténtico estallido.

“Se trata de movimientos ciudadanos organizados que, para controlar el gasto, apuestan por regular el modo de compartir recursos y pertenencias”, sostiene. Además, ha venido de la mano del desarrollo de las aplicaciones móviles y del uso de los smartphones.

Con este caldo de cultivo, ¿cómo no lanzarse a ofrecer nuevas ideas? Según un informe elaborado recientemente por la consultora PwC, “las principales actividades de la economía colaborativa representarán el 50% del mercado en el año 2025”.

A la española

Airbnb o BlaBlaCar ya suenan a los consumidores, pero en España existen también pymes y emprendedores que apuestan por este modelo y anticipan un éxito. Algunas, por ejemplo, invitan a vender lo que no se usa, alquilar aquello que no necesitamos habitualmente o hasta buscar compañeros de viaje o guías turísticos en una ciudad.

"¿Para qué vas a comprar un taladro que solo vas a usar unos pocos minutos cada seis meses cuando puedes alquilárselo a alguien de tu ciudad y ahorrar dinero?", se pregunta Dhiren Chatlani, consejero delegado de Relendo, una plataforma web dedicada al alquiler de productos entre particulares.

Relendo es una startup de origen español en plena fase de expansión, pero el mercado colaborativo español ofrece mucho más. Estas son las algunas de las pymes españolas basadas en economía compartida: AlterKeys, que conecta a particulares que tienen un lugar para alquilar con quienes están buscando hospedaje; Spacebee, que permite reservar espacios de trabajo de cualquier tipo cuando otras empresas o profesionales no los están usando; y Trip4Real, una comunidad online para viajar acompañado de guías locales que mejoren la experiencia del viaje.

También, Traity, que ofrece a los usuarios utilizar su reputación en plataformas de economía colaborativa con el objetivo de generar confianza; Zank, una plataforma de préstamos entre particulares; Tutellus, de formación online en español que conecta a profesores y alumnos a través de videocursos; WeSmartPark, una red de parkings colaborativos low cost; Shipeer, que conecta conductores que viajan por España con personas que quieren un paquete ahorrando dinero en los envíos; y Nautal, de alquiler de barcos entre particulares.

Normas