El C919 empezará a volar durante 2016

China desafía a Airbus y Boeing con un avión de pasajeros de larga distancia

El gigante asiático entra en la batalla por el mercado aeronáutico. La Corporación de Aeronaves Comerciales de China (Comac) presentó este lunes en Shangai un avión de pasajeros para rutas de larga distancia, de diseño y fabricación nacionales, con el que aspira a competir contra Airbus y Boeing durante los próximos años.

El consorcio estatal chino –fundado en 2008, con la vista ya puesta en este proyecto– tiene ensamblado su modelo C919, que se encuentra listo para los ensayos de tierra. Este prototipo realizará sus primeros vuelos en pruebas durante el próximo año.

La versión 100% economy cuenta con 168 asientos, mientras que la híbrida (con primera clase y turista) tendrá 156. El C919 más básico tendrá una autonomía de 4.075 kilómetros, mientras que la versión mejorada cubrirá hasta 5.555. Estos aviones, que han sido diseñados para volar durante 90.000 horas en un periodo de 30 años, tendrán un precio de 70 millones de dólares (unos 63 millones de euros).

Este modelo ya ha recibido 517 pedidos por parte de 21 aerolíneas y gestoras de aparatos, tanto chinas como la estadounidense GE Capital Aviation Services, la tailandesa City Airways y la alemana PuRen Airlines. El C919 no entrará en operación comercial hasta 2019 o 2020, tras tres años de pruebas de vuelo. Así, las primeras entregas podrían llegarse a efectuar dos años más tarde de lo previsto inicialmente.

El presidente de Comac, Jin Zhuanglong, afirmó que el momento actual “marca un punto de inflexión en la creación de la primera aeronave completamente diseñada y fabricada en China”. No obstante, gran parte de los componentes del aparato procede de otros mercados. La firma española Aritex –situada en la provincia de Barcelona– monta la caja central de las alas, además de los planos verticales y horizontales de la cola de este avión.

Según los medios de comunicación chinos, este proyecto se ha visto retrasado en numerosas ocasiones e incluso se temió que el avión no llegara a volar hasta 2017. Sin embargo, las primeras pruebas se llevarán a cabo durante 2016, algo que genera gran expectación.

En un principio, se preveía que el futuro competidor chino de los modelos más avanzados de Airbus y Boeing iba a empezar a volar a finales de este año, aunque los técnicos del conglomerado estatal decidieron posponer las pruebas hasta el primer semestre de 2016.

Posible desventaja tecnológica
Ingenieros concultados por este periódico dan por hecho que el C919 se encontrará en desventaja tecnológica frente a las versiones mejoradas del Airbus A320 y el Boeing 737. Estos aparatos –que llevarán motores más modernos– empezarán a operar en 2017 por lo que, según los expertos, el nuevo avión chino contaría con equipos ligeramente desfasados en su puesta en marcha.

La Comac está siendo muy cautelosa en relación a estos procesos. China pretende conseguir una notable cuota de mercado en el segmento de los grandes aviones comerciales de fuselaje estrecho, que representan en la actualidad más de la mitad de las aeronaves de pasajeros que operan en todo el mundo. Así, el consorcio estatal está siendo muy cuidadoso en no cometer ningún fallo que pueda poner en duda su trabajo.

China es un mercado clave para el sector aeronáutico mundial, ya que demandará alrededor de 6.000 nuevos aviones hasta 2034, según diversos informes presentados por Airbus y Boeing durante este año. Además, Comac contará con el impulso de su mercado doméstico, favorecido por el hecho de que la aviación comercial en el país asiático está controlada por grandes aerolíneas estatales.

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