Evitar roturas de stock, reducir los costes de logística y acelerar la captación de clientes, entre los beneficios

Momento de perder el miedo al ‘big data’

Las ventajas de este tipo de servicios están ahora al alcance de las pequeñas y medianas empresas.

Momento de perder el miedo al ‘big data’

El big data es algo que muchos ven con miedo a día de hoy, pero es el momento de perderlo”. Francisco Antón, presidente de la Fundación Big Data, anunciaba así el nuevo reto al que se enfrentan las pequeñas y medianas empresas españolas, durante la celebración de la jornada Cómo el big data está transformando nuestra sociedad, que tuvo lugar en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid a principios de este mes.

Tradicionalmente, el concepto de big data se ha relacionado con las grandes empresas. A fin de cuentas, son prácticamente las únicas capaces de permitirse la inversión que entraña tanto el hardware como el software que permite su desarrollo. Pese a ello, los expertos vaticinan un cambio en este panorama, con las pymes y los autónomos como principales beneficiarios.

Evitar roturas de stock, reducir los costes de logística, acelerar la captación de clientes, mejorar la venta cruzada y aumentar la efectividad de las campañas de marketing son algunas de las ventajas que ofrece el análisis de grandes cantidades de información.

Es también una oportunidad de negocio para las 'startups'

“Lejos de ser exclusivamente un desafío tecnológico, se ha convertido en una obligación para generar ventajas competitivas y optimizar el rendimiento del negocio”, cuenta Fernando Meco, director de marketing y alianzas de SAS Iberia.

“Ahora el big data se ha vuelto más accesible. Beneficiarse de ello es una opción para empresas más pequeñas, únicamente hay que ser consciente del tipo y de la cantidad de información que necesita nuestro negocio”, explica Luis Collado, director de Google News para España y Portugal.

Y es que, en la actualidad, cada vez es más habitual ver paquetes dirigidos a pymes por parte de las compañías dedicadas a prestar servicios relacionados con el análisis masivo de datos.

Una de estas empresas es Accenture, cuyo segmento digital, dirigido por Mirenchu Echeverri, permite que las pymes obtengan las ventajas del big data sin tener que “invertir en infraestructuras, licencias o en la búsqueda de profesionales con perfiles analíticos, que son escasos en el mercado”.

Gran potencial

Según Juan Carlos Ibáñez, director de big data en Orange España, aún hay mucho potencial en lo que a la analítica en materia de empresas de un perfil más bajo se refiere. “En unos años se desarrollarán enormemente estos servicios”, asegura, al tiempo que señala que “prácticamente todas las compañías de tamaño mediano recurrirán a empresas externas para la gestión de sus datos y su precio se reducirá aún más, exactamente como ha ocurrido con el desarrollo de páginas web corporativas”.

A día de hoy, el precio medio de este tipo de servicios ronda los 5.000 euros mensuales. Se trata de un presupuesto que permite el acceso a empresas con una facturación anual de entre 10 y 50 millones de euros, según las estimaciones de Pau Agulló, director de Kernel Analytics, una consultora especializada en el data mining, es decir, en intentar encontrar patrones en grandes volúmenes de datos.

Las cifras

5.000 euros al mes es el precio medio de los servicios de ‘big data’ orientados a las pymes.

10.000 euros es la facturación estimada desde la consultora Kernel Analytics como el mínimo a partir del cual se puede acceder a servicios de ‘big data’.

La caída del precio, explican los expertos del sector, ha sido posible gracias a la estandarización del servicio. “Me gusta comparar el mundo del big data con la producción de trajes.

Lo que hacemos para las grandes compañías sería un traje a medida, mientras que en el caso de las pymes, sus proyectos pueden tener un precio más asequible porque son como trajes genéricos”, comenta Agulló.

Pero las empresas de tamaño más pequeño también tienen oportunidades para beneficiarse del desarrollo del big data. “Como en todos los negocios, hay servicios de pago y los hay gratuitos”, cuenta Santiago Doblas, director de marketing de Pragsis Bidoop, quien entiende que “el precio de la analítica aún no es accesible para, por ejemplo, los comercios de barrio”, aunque sostiene que en el sector se trabaja para conseguirlo.

Para estos casos, la solución viene de la mano de las corporaciones y las grandes empresas que, con una arquitectura tecnológica ya consolidada, comparten su información bien de forma gratuita, a bajo coste o como gancho de fidelización de clientes.

“Los ayuntamientos, las grandes telecos, los bancos, etc., ofrecen aplicaciones que por debajo tienen esta tecnología y que pueden resolver ciertos problemas de las empresas más pequeñas e incluso de los autónomos”, indica Ibáñez.

Más allá de los beneficios que aporta a las compañías ya consolidadas, varios expertos coinciden en que el big data resulta especialmente interesante como oportunidad de negocio para las nuevas startups.

“Nuevas empresas pueden surgir gracias al enorme flujo de datos en tiempo real que están a libre disposición. Los datos están ahí, y de tu imaginación depende sacarles un gran partido”, concluye Doblas.

Commerce 360, analítica a cinco euros

BBVA está actualmente desarrollando una nueva herramienta, Commerce 360, con la que espera poner al alcance de las pequeños empresas todas las ventajas derivadas de los servicios de big data.

A día de hoy, es un proyecto piloto que se está testando entre algunas de las compañías que cuentan con terminales de punto de venta gestionados por la entidad bancaria.

Se trata de una herramienta pensada especialmente para compañías pertenecientes al sector retail, o servicios con un número elevado de clientes, como peluquerías o gimnasios, de forma que puedan conocer mejor su negocio, compararse con la competencia de manera agregada y optimizar su estrategia de marketing.

Aunque Commerce 360 no está aún disponible para su contratación, fuentes de la entidad han confirmado que será gratuito para los clientes de terminal de punto de venta de BBVA y tendrá un coste de cinco euros al mes para los no clientes. La información a la que accede es completamente anónima y agregada.

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