La asignatura pendiente

La mujer, sin tiempo para ir al bar a hacer ‘networking’

La mujer, sin tiempo para ir al bar a hacer ‘networking’

Hay muchas asignaturas pendientes en cuanto al acceso de la mujer a los puestos de responsabilidad en las empresas, pero hay uno que es clave, y depende de la actitud personal de cada una, como es la capacidad para establecer relaciones más allá del espacio estrictamente laboral. Olo que es lo mismo, la habilidad para cuidar su marca personal y hacer networking. No es fácil, “porque las mujeres tenemos que lidiar con muchos asuntos, tanto profesionales como personales, sentimos esa necesidad de atender de nuestros hijos, además de vivir siempre con ese sentimiento de culpa, ya que piensas que nunca estás en el sitio en el que deberías estar”, señala Carina Szpilka, fundadora de la gestora K Fund, un fondo de inversión para startups tecnológicas en fase inicial.

En su opinión, a las mujeres les falta tiempo para cuidar las relaciones sociales, “le prestamos menos atención y debemos centrarnos un poco más en ello, porque cuanto más progresas más se requiere de relaciones de confianza, y eso se consigue con el tiempo”, explica esta ejecutiva, que la semana pasada participó en la jornada Women in Business, organizada por el despacho de abogados Cuatrecasas, Gonçalves Pereira.

Educación y confianza en sí mismas

La solución pasa por un cambio cultural que supone un trabajo conjunto entre hombres y mujeres, tanto en su condición de padres y de madres, en el reparto de responsabilidades, como en la de profesionales en las empresas, apoyando la promoción del talento y de la eficiencia. Es la opinión de Mariana Norton, socia de Cuatrecasas Gonçalvez Pereira.

Para María del Pino, fundadora de Unisono, la clave pasa por actuar, no por hacer una declaración de intenciones de que se va a promocionar a mujeres. Ypara ello, “es necesario poner el foco en la educación”, además de que la mujer debe “aprovechar la oportunidad que ofrecen las nuevas tecnologías”.

Sin un cambio de mentalidad por parte de las empresas no será posible llegar a esa igualdad. “Es necesario reflexionar pero no solo en las organizaciones, también en la sociedad”, aseguran Beatriz Puente, directora financiera de NH Hotels. Pero lo fundamental, “es tener confianza en uno mismo e intentarlo”, apostilla Eva Ivars, directora de Alain Afflelou.

Szpilka no culpa a nadie de ello, porque cada persona es responsable de su trayectoria profesional, pero es una firme convencida de que tan importante es la orientación a resultados como a trabajar las relaciones, “que descuidamos, muchas veces por imposibilidad logística”. Es por ello que recomienda hacer un esfuerzo extra para construir y sobre todo mantener activa una red de contactos que, a la larga, será positiva en la carrera profesional de la mujer, como lo es en la de los hombres. “Se confía en nosotras por nuestra responsabilidad y capacidad de trabajo, pero cuando hay que confiar un puesto ejecutivo a alguien se busca también lealtad, y esta pasa por la convivencia y las relaciones”, opina la exconsejera delegada de ING en España.

La actitud personal es decisiva:la mujer tiene que asumir la responsabilidad y el protagonismo en el desarrollo de su carrera, lo que implica realizar una reflexión sobre cuál es su meta profesional porque las mujeres suelen tener muy claro qué es lo que no quieren en su carrera profesional pero les cuesta mucho más definir lo que quieren. Así lo cree Krista Walochik, socia de la consultora de búsqueda de directivos Talengo, que defiende el desarrollo de un liderazgo inclusivo para dejar de tener un papel secundario esperando a que se reconozcan sus méritos y trabajar su marca personal y el networking, asumiendo este protagonismo.

Aunque todavía está lejos de cumplirse las recomendaciones del Código Unificado de Buen Gobierno de las Sociedades Cotizadas, en cuanto a la igualdad de género en los consejos de administración de las empresas españolas, la presencia femenina en estos órganos de decisión, según el último informe de la CNMV, experimentó un ligero aumento, hasta situarse en el 13,5% (12% en 2013) y 16,7% en el Ibex 35 (15,6% en 2013). También creció el número de sociedades que contaban con alguna consejera (69,5% en 2014 frente al 66,2% del ejercicio anterior). El 8,6% del Ibex 35 no disponía de ninguna.

Esto se debe, en opinión de Ana María Llopis, fundadora de Ideas 4all, a la falta de educación de igualdad y del concepto de paridad que aún no ha calado en el ADN de los hombres;y a los estereotipos sobre qué funciones son de mujeres y de hombres en la sociedad, “y esta es una de las barreras a eliminar”. Por ello, cree Llopis, hay sesgos a veces inconscientes que afectar los procesos y las decisiones a la hora de contratar o promover a las mujeres en las empresas y en las instituciones.

En su conferencia ante más de 150 profesionales y ejecutivas, que asistieron a la sesión Women in Business, Llopis recalcó la necesidad de hacer lobby, ya que la mujer no dispone de tiempo para hacer networking en campos de golf ni en bares de copas, para facilitar esa paridad. “Es necesario trabajar juntas en un movimiento conjunto para que haya presidentas, académicas, ministras...” Firme defensora de las cuotas, recuerda una frase de la escritora Concepción Arenal, que defendía el “50% para todas las cosas”.

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