El PIB del país suramericano cayó un 1,9% en el segundo trimestre del año y no sube desde el tercero de 2014

Brasil construye para frenar la crisis

Las compañías nacionales mantienen su apuesta por su segundo socio comercial en Iberoamérica.

Vista de São Paulo. En primer plano, la estación Julio Prestes, rehabilitada por Acciona.
Vista de São Paulo. En primer plano, la estación Julio Prestes, rehabilitada por Acciona.

La economía brasileña, después de una década de rápida aceleración, está viviendo un retroceso cuyo último hito es la rebaja a bono basura de la calificación crediticia de su deuda soberana, y de la de importantes compañías del país, por parte de Standard & Poor’s.

Las empresas españolas, con importante presencia allí, esperan una recuperación y apuestan por las importantes concesiones que, sobre todo en materia de infraestructuras, planea el Gobierno de Dilma Rousseff.

El PIB de Brasil cayó un 1,9% en el segundo trimestre del año y no sube desde el tercero de 2014. El Gobierno prevé una caída del 1,5% en el año, aunque los analistas la elevan al 2,4%. Las cuentas fiscales del país se han deteriorado y a eso se ha unido la caída del precio de las materias primas y la menor demanda china.

El país suramericano es el segundo socio comercial de España en Iberoamérica, tras México. Como recuerdan desde el sector económico y comercial de la Embajada de Brasil en España, la reducción de la actividad económica interna provocada por la crisis en los países avanzados ha dado en los últimos años un impulso a las inversiones españolas al otro lado del Atlántico.

Casi todas las firmas del Ibex tienen negocios en el país. A corto plazo se verán afectadas por su deterioro económico

Se trata de la tercera oleada de capital español hacia Brasil. La primera vino con el proceso de privatización de las empresas estatales brasileñas en la década de los noventa y la segunda con las grandes obras de infraestructuras que comenzaron en 2000.

España está presente en los más diversos sectores económicos brasileños. “Somos el tercer inversor extranjero”, resalta el consejero económico y comercial de la Embajada de España en Brasilia, Fernando Salazar. El stock de inversiones asciende a 43.830 millones de euros –según datos del Ministerio de Economía y Competitividad que lidera Luis de Guindos–, materializadas en 455 empresas brasileñas con capital español.

Prácticamente todas las compañías del Ibex 35 tiene negocios en Brasil, por lo que la rebaja del rating hizo que cayera un 1,7% en el día. Para Santander es, tras Reino Unido, el segundo mercado más importante, con 2.255 oficinas y 50.245 empleados. Este mes ha sustituido a Jesús Zabalza como consejero delegado en el país, por el que era ya presidente, el brasileño Sergio Rial.

Para Telefónica Brasil también es el segundo mercado, tras el español, al que está a punto de superar. La teleco ha comprado este año el operador de banda ancha fija local GVT, por 4.663 millones de euros, y aunque admitía en julio que la situación negativa iba a continuar, insistía en ser optimista a medio plazo.

En el sector energético destaca la presencia de Gas Natural, Iberdrola, Repsol y Abengoa; también está presente Mapfre y negocios como la automatización y el editorial. A quien ya le ha afectado seriamente la crisis es a Indra, que va a despedir a unos 1.000 trabajadores en Latinoamérica, la mayoría en Brasil.

Grandes obras

Donde las perspectivas son más optimistas, aunque también está habiendo una ralentización, es en la construcción. Empresas como Abertis, Acciona o FCC cuentan con importantes inversiones allí.

Fuentes de Seopan, la patronal de las constructoras españolas, reconocen que la crisis brasileña está afectando a las compañías, pero esperan una recuperación, aupada por “su enorme programa de infraestructuras, que continúa a los programados por Lula [Da Silva] y Rousseff en su primer mandato, y que confiamos en que siga adelante. Hay mucha tarta y hay hueco para todos. En los años setenta fue muy importante, y en este siglo ha vuelto a serlo”.

La segunda fase del Plan de Inversiones en Logística se ha lanzado en junio de 2015 y prevé importantes dotaciones en carreteras, líneas férreas, puertos, aeropuertos y líneas fluviales, gestionadas por el sector privado en régimen de concesión. El importe previsto es de unos 50.000 millones de euros, destaca Salazar.

El Gobierno brasileño dotará unos 50.000 millones para construir carreteras, líneas férreas, puertos, aeropuertos y líneas fluviales.

Además, las acusaciones de corrupción a Odebrecht, una de las principales constructoras brasileñas, por supuestos sobornos a la petrolera estatal Petrobras –han llevado a la cárcel a políticos y empresarios–, pueden beneficiar indirectamente al resto de empresas, incluidas las españolas.

“Brasil siempre ha sido un país muy proteccionista, con empresas muy grandes. Pero el programa de infraestructuras de Lula era tan amplio que tuvieron que recurrir a las extranjeras”, recuerda Seopan. Al principio fue complicado entrar, por la abundante tributación a tres niveles (federal, estatal y local) y por la dificultad para homologar los títulos de los ingenieros. “Ha sido de los países más complicados de Latinoamérica”.

En la patronal de las ingenierías, Tecniberia, consideran que “el caos burocrático y la falta de mano de obra cualificada es lo que más está ralentizando los proyectos”. Typsa, Indra e Idom son algunas de las ingenierías españolas en Brasil.

Las principales ciudades y puertos del país, resalta Tecniberia, “todavía carecen de autopistas y conexiones de ferrocarril modernas. Sus anticuados aeropuertos y sistemas de control del tráfico aéreo requieren mejoras para gestionar los aumentos esperados del volumen del tráfico”.

Además, en 2016 se presenta un gran reto para el país, tanto a nivel de infraestructuras como a nivel social: los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Las exportaciones caen tras años creciendo

En 2014, un total de 6.856 empresas españolas exportaron a Brasil 3.150,9 millones de euros. La cifra está disminuyendo desde entonces, en contraste con los fuertes incrementos de años anteriores (crecieron un 64% en 2010, un 18% en 2011, un 8% en 2012 y un 30% en 2013). Además, España importa 3.032,5 millones de euros de Brasil.

Con datos de 2013, es nuestro segundo destino mundial de inversión directa, tras Reino Unido, con un stock de inversiones –según datos de Brasil– de 65.275 millones de dólares en 2013. En 2014 ha habido 4.040 millones de euros de nuevas inversiones españolas.

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