La compañía asegura que trabaja "a toda velocidad" para encontrar una solución

Cinco millones de coches de marca Volkswagen, afectados

El logotipo de Volkswagen en la ciudad del automóvil en Wolfsburgo (Alemania)
El logotipo de Volkswagen en la ciudad del automóvil en Wolfsburgo (Alemania) EFE

Poco a poco se van haciendo recuento del número de coches en los que Volkswagen engañó con el trucaje del software para que las autoridades no conocieran las emisiones reales de CO2. Los diferentes países comienzan a hacer los cálculos, encabezados por los dos grandes mercados y potencias automovilísticas europeas, Alemania y Francia. Entre esos dos países, de momento hay calculados alrededor de 3,87 millones.

En un principio, el grupo alemán cifró en 11 millones el número de coches que podrían estar afectados. El viernes la empresa precisó que solo de la marca Volkswagen hay cinco millones de vehículos afectados en todo el mundo, de los que excluyó todos los modelos actuales de Golf, Passat y Touran. “Estamos trabajando a toda velocidad para encontrar una solución”, aseguró el responsable de turismos de Volkswagen, Herbert Diess.

El ministro de Transportes de Alemania, Alexander Dobrindt, anunció este viernes que en su país hay unos 2,8 millones de vehículos afectados por el escándalo. En una comparecencia ante el Bundestag (Cámara baja alemana), Dobrindt confirmó que entre los manipulados se encuentran los turismos con el motor EA 189 de 1,6 litros y 2,0 litros, así como furgonetas con ese equipamiento. Pero hay más de lo que en principio se dijo. El responsable germano indicó que en la actualidad se está estudiando si también la versión de 1,2 litros de este motor podría estar afectada.

El ministro, quien destacó que no había duda alguna de que se trata de una manipulación técnica “prohibida e ilegal”, señaló sin contemplaciones que la marca es responsable de reparar los daños que se hayan podido ocasionar a los consumidores. El escándalo, que se desveló hace una semana, le ha costado ya su puesto al expresidente, Martin Winterkorn. Recordó que se ha puesto en marcha una comisión de investigación dentro de su ministerio y que ha ordenado endurecer los controles tanto a los vehículos de empresas nacionales como a los de extranjeras.

Hacienda estudiará posibles reclamaciones

El director de la Agencia Tributaria, Santiago Menéndez, afirmó este viernes que estudiará si tiene que hacer reclamaciones por el Impuesto de Matriculación en el caso Volkswagen. Esto se debe a que los modelos que emiten menos de 120 gramos de dióxido de carbono (CO2) por kilómetro están exentos de pagar este tributo, por lo que las arcas públicas pueden haber perdido ingresos. “Tendrán que estudiarlo nuestros servicios tranquilamente”, respondió Menéndez a los medios tras su comparecencia en el Senado, donde aseguró que si finalmente la Agencia actúa, lo hará “con tranquilidad y consistencia”.

Preguntado por si esas reclamaciones se harían a la empresa o a los compradores de los modelos, el responsable de la Agencia Tributaria se limitó a decir que eso se verá cuando puedan analizar el tema con detenimiento.

Los expertos que componen esa comisión viajaron el miércoles a Wolfsburgo, sede central de Volkswagen, para obtener información por primera vez de la empresa, que se ha cooperado.

Este ministro de la CSU (aliados bávaros de Angela Merkel) afirmó también que contempla la posibilidad de realizar test de emisiones de gases en carretera a los vehículos, frente a los actuales que tienen lugar en bancos de pruebas, con condiciones diferentes a las reales.

La marca reconoció que montó en 11 millones de vehículos un software que identifica cuándo el turismo está siendo sometido a una prueba y hace que entonces el motor emita menos gases contaminantes para cumplir con los límites de las autoridades medioambientales de distintos países.

En Francia, a su vez, el grupo alemán vendió casi 1,07 millones de vehículos diésel, según la radio gala France Info, que recoge cálculos de la sociedad de análisis Inovev. Éstos ponen de manifiesto que fueron 637.489 modelos de la propia marca Volkswagen; 225.571 de Audi; 111.681 de Seat, y 94.055 de Skoda.

Por su parte, la ministra francesa de Ecología, Ségolène Royal, indicó que una comisión independiente realizará a partir de la próxima semana pruebas aleatorias para verificar que los coches de los fabricantes franceses no han instalado dispositivos de trucaje.

Por su parte, el presidente del comité de empresa de Seat, Matías Carnero, instó al Ministerio de Industria a recurrir al registro de vehículos para conocer el número de turismos afectados en España y echó en falta más implicación del Gobierno en el caso.

A la espera de que el grupo haga pública la lista de todos los modelos trucados, Carnero pidió al Ejecutivo de Mariano Rajoy que obtenga esa información a través de las fichas técnicas de los coches, que están en poder de Industria. “Ni Seat ni el Gobierno español están siendo hábiles. Industria todavía no ha hecho las averiguaciones que le permitirían conocer los coches afectados”, apuntó el dirigente sindical.

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