El sector de bienes de equipo prevé un cierre mejor al de 2014

El consumo devuelve el empleo a la industria

Augura un aumento de las exportaciones por la mejoría de pedidos en la UE, EE UU y Canadá

Las expectativas son aún más positivas para el próximo ejercicio

Vista de muelle de contenedores del puerto de Vigo. EFE
Vista de muelle de contenedores del puerto de Vigo. EFE EFE

La desaceleración que el Ejecutivo y los principales servicios de estudios habían previsto para la segunda mitad del año pierde fuerza. Los indicadores que maneja el Ministerio de Economía reflejan que la actividad entre julio y septiembre se habría mantenido en términos similares al anterior trimestre y eso llevaría a que el PIB creciera en torno al registro del anterior (ocho o nueve décimas).

El 26 de noviembre es la fecha prevista por el Instituto Nacional de Estadística (INE) para la publicación del dato de crecimiento del tercer trimestre y dos semanas antes, el boletín económico del Banco de España hará un primer avance de esa cifra. La síntesis de indicadores que analiza el Ministerio de Economía sugiere que la gran mayoría crece con fuerza. Los que se refieren a la demanda interna (consumo aparente de cemento, capacidad de la utilización productiva, matriculación de automóviles, ventas de comercio minorista, entre otros) están en tasas positivas, mientras que los ligados a la demanda externa (exportaciones de bienes y servicios) también suben con fuerza, en especial el turismo. Entre enero y agosto, llegaron a los principales destinos 47,2 millones de visitantes, un 4,1% más. Si esa tendencia se consolida hasta finales de año, se podría llegar a los 68 millones de visitantes, 3,1 millones más que en el cierre de 2014.

Más actividad que se ha traducido en más empleo. Entre el segundo trimestre de 2014 y 2015 se han creado más de medio millón de puestos de trabajo. Y un buen ejemplo de esta tendencia es el sector de bienes de equipo, el que más exporta a terceros países (aglutina el 19% de las ventas españolas) y el que más puestos de trabajo genera, en torno a 507.000 empleos (257.000 directos y 250.000 inducidos). Tras varios años de travesía en el desierto, (la destrucción de empleo fue del 1,7% anual en 2013), el sector generó ocupación por primera vez en 2014 (un 0,3% más), tras cinco ejercicios en los que se dejó el 11% de sus puestos de trabajo, y volverá a hacerlo este año. “2015 será un buen año para el sector y 2016 puede ser el ejercicio en el que ya se empiece a crear empleo de forma significativa”, precisó el presidente de la patronal de bienes de equipo Sercobe, Francisco Pardo, tras la asamblea anual de la patronal.

“El consumo aparente, muy ligado a la demanda interna, creció un 5,6% el pasado año y este ejercicio podría hacerlo en términos similares. Eso solo se puede interpretar como que las empresas están invirtiendo para modernizar sus instalaciones porque ven buenas perspectivas de futuro”, apuntó.

Facturación y beneficio

En el crecimiento de la inversión ha redundado el hecho de que la facturación y la entrada de pedidos de la industria de bienes de equipo seguirá, si no hay sobresaltos de última hora, la tendencia de 2014. En ese ejercicio, la facturación de las 400 empresas que están asociadas en Sercobe se elevó a 49.800 millones, un 0,6% más y el beneficio en relación a la facturación se mantuvo en el entorno del 5%. Por su parte, la entrada de pedidos creció un 0,9%.

Esos datos, según avanzó Pardo, se repetirán este año y permitirán que el sector de bienes de equipo vuelva a registrar tasas positivas en las exportaciones. “Habrá un incremento significativo gracias al buen comportamiento de la UE, a la que se destina el 53% de nuestras ventas, y de EE UU, China y Canadá, todos ellos beneficiados por los cambios entre el euro y el dólar”. También, consideró que la mejora de la competitividad por la bajada de los precios de consumo (el diferencial de precios respecto a la zona euro sigue siendo negativo durante los últimos doce meses), la devaluación generalizada de los salarios y la mejora de las condiciones de financiación de las entidades bancarias han sido claves para que “el sector que es la columna vertebral del tejido exportador español vuelva a crecer con fuerza y a crear empleo”.

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