El Ase avanza un 19% en las dos últimas semanas

¿Por qué se dispara la Bolsa griega antes de las elecciones?

Un cartel electoral de Syriza con la imagen de su líder, Alexis Tsipras, en las calles de Atenas
Un cartel electoral de Syriza con la imagen de su líder, Alexis Tsipras, en las calles de Atenas

Si algo provoca urticaria a los mercados es la incertidumbre y una convocatoria electoral siempre genera dudas y nervios. O casi siempre. Contra todo pronóstico, la nueva cita con las urnas de los griegos el próximo día 20, apenas ocho meses después de las anteriores elecciones parlamentarias, no solo no ha enturbiado el ánimo de los inversores, sino que más bien ha animado al parqué heleno. Desde el 24 de agosto, el Ase avanza un 19%, mucho más que el Ibex (+3%), el Dax alemán (+8%) o el Mib italiano (+9%).

El mercado cree que la convocatoria electoral puede suponer un espaldarazo al tercer programa de rescate, puesto que ahora Syriza defiende la asistencia financiera, a diferencia de su postura en las elecciones de finales de enero.De ahí parte del alivio experimentado en la Bolsa, que también se ha reflejado en la deuda. Ayer el Tesoro heleno mantuvo en el 2,7% el interés ofrecido para colocar 1.300 millones de euros en letras a tres meses.En el mercado secundario, la rentabilidad del bono a diez años cae al 8,4% desde el 10% del 24 de agosto. “No parece que los inversores estén muy nerviosos con los resultados de las elecciones del día 20”, indica José Luis Martínez Campuzano, estratega jefe de Citi para España.

Con todo, este repunte se debe poner en contexto. El Ase está todavía un 15% por debajo del nivel al que cotizaba a finales de junio, antes de ser clausurada la Bolsa helena por el corralito financiero impuesto por el Gobierno del país. En lo que va de año, el Ase desciende todavía un 18%, lo que le lleva a ser el peor índice europeo en este ejercicio.

Destacan especialmente las fuertes subidas de la banca griega en las dos últimas semanas. Alpha Bank se dispara un 102% desde mínimos; aunque todavía cae un 68% en el año. Piraeus Bank avanza un 76% desde el 24 de agosto; el National Bank of Greece, un 69% y Eurobank Ergasias, un 32%.

Pese a ello, el sector financiero heleno sigue en una situación precaria, con una imperiosa necesidad de ser recapitalizada. Ayer el Ministerio heleno de Finanzas anunció la creación de un grupo de trabajo donde estarán expertos, diputados, representantes del Ejecutivo, del banco central griego y de la troika con la finalidad de que el gobierno que salga de las urnas acelere este proceso.

Malos presagios para Tsipras

A la espera de la celebración, el próximo día 20, de las segundas elecciones generales en ocho meses, Grecia atraviesa la estación de las encuestas, muy tempestuosa para el ex primer ministro, Alexis Tsipras. Todos los sondeos auguran a su formación, la izquierdista Syriza, un empate técnico con Nueva Democracia, el partido de derechas liderado por Evangelos Meimarakis. Ambas obtendrían alrededor del 25% de los votos, mientras los antiguos aliados de Tsipras, los Griegos Independientes (Anel) no conquistarían ningún escaño, al no superar la barrera del 3%.

Las encuestas prevén, además, que nadie cosechará los votos suficientes como para gobernar en alianza con el ganador. A los centristas de To Potami iría poco más del 5%, a los de la Unión de Centro un escaso 4%, y al Partido Socialista (Pasok) otro 5%. Es muy poco probable que comunistas (5%), Unidad Popular (4%) y Amanecer Dorado (6%) acepten entrar en una alianza. Queda la paradójica opción de una grosse koalition en salsa tzatziki o la convocación de nuevos comicios.

Desde RBS señalan que “el desembolso de 25.000 millones del Fondo Europeo de Estabilidad, como parte del rescate de 86.000 millones, sería suficiente para que los cuatro bancos griegos alcancen los requisitos de capital exigido”. Esta firma teme que la incertidumbre política pueda demorar la recapitalización de la banca, que está ligada a las reformas a las que se comprometió el Ejecutivo presidido por Alexis Tsipras en el nuevo rescate al país, que el Gobierno solo logró sacar adelante en elParlamento gracias a los votos de la oposición.

En este línea, Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, recordó ayer que el nuevo Ejecutivo griego que surja de las elecciones deberá respetar los términos acordados en el tercer rescate al país.

Y pese a la confianza en la estabilidad que muestra la Bolsa griega, los comicios del 20 de septiembre no despejarán todas las dudas. El nuevo ejecutivo deberá afrontar las dificultades que plantea el escenario que dibujan todos los sondeos: un Gobierno de coalición tras un probable empate técnico entre Syriza y Nueva Democracia. “Aunque ganara las elecciones, Tsipras debería afrontar a los disidentes cada vez que tenga que aprobar una ley para cumplir con Bruselas”, dijo el líder de la formación de derechas, Evangelos Meimarakis, quien ofreció a Syriza su “cooperación” para evitar “el peligro del Grexit”.

El ministro de Finanzas heleno, Euclides Tsakalotos, se encargó de rechazar la oferta y contestó que un Ejecutivo de coalición no podría poner en marcha uno de los elementos más importante del programa de Syriza, la “reestructuración de la deuda”, que, según Nueva Democracia, no sería necesaria.

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