El concepto de REBAJAS en la bolsa

Millones de personas compramos en rebajas multitud de productos para aprovecharnos de precios más baratos en cualquier bien que queremos comprar

El concepto lo entendemos todos a la hora de esperar a las rebajas de enero o de julio para adquirir un bien con descuento. Si nos gusta una cazadora pero consideramos que está muy cara, esperamos a las rebajas para comprarla con un 20% de descuento.

Posteriormente al finalizar las primeras rebajas, los distribuidores o tiendas de bienes de consumo, realizan unas segundas rebajas donde bajan aún más el precio de los bienes. Quizás esa cazadora que ha bajado el precio en un 40% en las segundas rebajas, ya nos cuadra más en el precio.

Y por último, puede haber unas terceras rebajas en la que los precios de la cazadora se bajan hasta en un 60% en relación al precio original.

La cazadora es la misma antes de las rebajas que después de las últimas rebajas. Simplemente el precio ha bajado y el consumidor sabe qué precio quiere pagar por el bien (en nuestro caso la cazadora). A todos nos gusta comprar lo más barato posible, pero se corre el riesgo que en las segundas rebajas ya no esté la cazadora en venta porque se haya vendido y no haya existencias disponibles o que haya otras rebajas y la cazadora esté más barata. Lo importante es saber qué precio estoy dispuesto a pagar por la cazadora y no pensar que a lo mejor está más barata, porque también puede ser que no haya más cazadoras disponibles en el futuro.

En el caso de la bolsa, salvando las distancias, el concepto es parecido. Si un inversor quiere comprar una compañía como Inditex pero considera que a 30€ está muy cara, espera a que haya una corrección y la compañía cotice a 24€ o un 20% de descuento.

El inversor puede tener la “suerte” de que la corrección de la bolsa sea más profunda e Inditex llegue a cotizar a 18€, por lo que puede comprar las acciones que quería comprar de Inditex un 40% más baratas.

O incluso que en lugar de una corrección, estemos hablando de un “crash” bursátil y que Inditex cotice a 12€ con un 60% de descuento frente al precio al que cotizaba cuando empecé a vigilar Inditex a 30€.

Volviendo al ejemplo de la cazadora, Inditex sigue siendo la misma empresa, simplemente está más barata.

En general los consumidores estamos contentos si podemos comprar la cazadora con un buen descuento, es decir, si el precio de un bien que nos gusta, baja, estamos encantados de poderlo comprar más barato.

Pues bien, con el precio de las acciones, deberíamos tener la misma alegría. Si una empresa cotizada nos gusta, porque nos gusta su negocio, porque nos gusta el producto o servicio que vende, porque nos gusta el perfil de crecimiento de la empresa y el negocio, y podemos comprar acciones de esa empresa más baratas porque el mercado corrige o cae con más o menos fuerza, el inversor debería estar igual de contento o más, puesto que la cazadora es muy improbable que se revalorice y las acciones de Inditex, es muy probable que se revalorice y además nos aporte dividendos atractivos todos los años.

Así que, fuera preocupaciones si la bolsa cae por China, Grecia, Podemos o por el motivo que sea, el mercado nos está dando la oportunidad de comprar la renta variable más barata, esa es la realidad.

P.D. Para evitar equivocaciones, recomiendo comprar un fondo de inversión de renta variable o una cesta de 10 o 12 compañías para diversificar el riesgo y no concentrar la compra de una empresa barata en un solo valor bursátil. Una empresa puede quebrar y un fondo de inversión ordinario (excluyendo hedge Funds, etc) es casi imposible.

Javier Galán, Gestor de Renta Variable Europea de Renta 4 Gestora

@JGalanR4

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