Los planes de Barceló, NH, Meliá y Hotusa

Listos para el ‘check-in’

Las cadenas hoteleras buscan fuera destinos rentables, elevan la calidad y apuestan por los alojamientos urbanos de alta gama para competir.

Listos para el ‘check-in’
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No servía un apaño de chapa y pintura. Las cadenas hoteleras no han tenido más remedio que reinventarse para crecer, pero sobre todo para ser más rentables.

Las más listas supieron ver una oportunidad en época de vacas flacas para reformar los hoteles y subir la calidad, expandirse a destinos exteriores rentables para paliar la baja demanda interna,segmentar los hoteles (urbanos, familiares, etc.), apostar por diseño y tecnología y fomentar la venta en la red.

Iniciativas que han servido no solo para crecer antes que otros negocios, sino también para impulsar la economía, a la que contribuyen con más de 260.000 empleos. Eso sí, cada una lo ha hecho a su manera, potenciando ejes diferentes.

Barceló ha recurrido a “la mejora del producto y de la eficiencia operativa, además de la optimización de la distribución”, para llegar a la consolidación, declara su consejero delegado, Raúl González. “Algo que ya se nota en la ocupación, en las tarifas y en la cuenta de resultados”.

La industria hotelera contribuye a la economía española con más de 260.000 empleos

Además de invertir más de 1.000 millones en renovar los hoteles, se ha expandido en destinos españoles, entre ellos, Madrid, donde “por fin” abre dos hoteles; en Tenerife, con “su primer de cinco estrellas”, y en las principales ciudades europeas. También ha segmentado sus hoteles (Hamilton Menorca es un ejemplo) y ha recurrido a la gastronomía saludable. Ahora tiene siete proyectos en marcha.

Sostiene Amancio López, presidente de Hotusa, que si algo ha determinado la eficiencia de la cadena, que ha abierto 50 nuevos hoteles en los últimos años, ha sido “la fidelización de los clientes, gracias a la entrada de personal joven, muy implicado en el proyecto”.

Además de la búsqueda de nuevos mercados y la innovación, Hotusa acertó cuando apostó por los hoteles urbanos de alta gama (Eurostar). Establecimientos “irreplicables” que salpican las principales ciudades españolas –Torre Pali, en Sevilla, entre ellos–,y las europeas –el Excelsior, en Nápoles, su última apertura–.

Actualmente construye el Washington Irving, en Granada, y ha incorporado dos nuevos en la isla de La Toja.

En NH, la salida de hoteles que no se adaptaban a su nueva organización y la apuesta por la calidad, elevando la categoría de los establecimientos, como el Paseo del Prado o Zurbano, ha tenido una repercusión muy positiva en la empresa, explica Hugo Rovira, su director general.

NH ha potenciado los hoteles urbanos, la tecnología para favorecer el turismo de negocios y la gastronomía, de la que el Eurobuilding es el principal exponente. Su proyecto inmediato es el desembarco en China, donde incorporará seis hoteles al grupo.

El vicepresidente de Meliá, Gabriel Escarrer, dice que el reto está en consolidar la oferta, seguir aumentando la calidad y la diferenciación y ser más atractivo para seducir a los turistas de los países emergentes.

Esta cadena ha sabido compatibilizar la internacionalización con el impulso de los destinos españoles, donde las islas, tanto Baleares como Canarias, han sido protagonistas en los últimos años con el relanzamiento de los hoteles Sol y ME.

Asimismo, ha potenciado los destinos de ciudad, dentro y fuera de España, con sus innovadores resort urbanos, que permiten combinar el ocio y el negocio. Sus planes para 2015 son seguir creciendo fuera de España. Este año ya ha incorporado 14 hoteles.

Más viajeros

Alrededor del 4,5% aumentaron los viajeros alojados en los casi 17.000 hoteles que hay en España en 2014, según DBK. Un incremento similar al de los ingresos, que superaron los 12.500 millones de euros. La buena noticia es que este año se espera más de lo mismo.

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