Técnicas Reunidas crea una filial para impulsar su negocio de energía
La nueva compañía se propone alcanzar una facturación 1.000 millones de euros con el foco puesto en proyectos de ciclo combinado de turbinas de gas

Técnicas Reunidas ha anunciado este viernes el lanzamiento de TR Power, una filial creada para impulsar el negocio energético de la multinacional española. La nueva compañía se fija un objetivo de facturación de 1.000 millones de euros anuales y estará especializada en la ejecución de proyectos de ciclo combinado basados en turbinas de gas.
En un comunicado, la empresa presidida por Juan Lladó explica que concentrará en TR Power todos los recursos humanos y todos los activos que actualmente integran su unidad de energía. Con esta reorganización, Técnicas Reunidas busca dotar a esta actividad de mayor autonomía y visibilidad, con el objetivo de mejorar su acceso a las oportunidades de un mercado en expansión.
La filial se apoyará en el posicionamiento que el grupo ya tiene en este ámbito. Técnicas Reunidas inició su actividad en el negocio de los ciclos combinados en la década de los setenta y, desde entonces, ha participado en la construcción de 27 centrales de generación eléctrica de este tipo en 10 países de Europa, Oriente Medio y Norteamérica. De ellas, 16 están ya en operación y las 11 restantes se encuentran en fase de ejecución.
La compañía prevé, según señala en la nota, “aprovechar el excepcional crecimiento que este mercado va a experimentar en los próximos años”, impulsado por el aumento del consumo energético global en algunas de las regiones en las que opera y, en particular, por la creciente demanda asociada al desarrollo de nuevos centros de datos.
El comunicado subraya las “sólidas relaciones de colaboración” que la compañía mantiene con los principales fabricantes de turbinas de gas (GE Vernova, Siemens Energy, MHI y Ansaldo Energía), que en conjunto producen en torno a 120 equipos al año. Para alcanzar el objetivo de 1.000 millones de euros de facturación, Técnicas Reunidas estima que le bastará con adjudicarse media docena de proyectos anuales que requieran la instalación de este tipo de equipos. En este contexto, y a la vista de la dimensión actual del mercado y de sus perspectivas de crecimiento, la empresa considera que los objetivos que se ha fijado son plenamente realistas.
Este tipo de proyectos presenta un perfil de riesgo sensiblemente distinto al de las grandes instalaciones de petróleo y gas que tradicionalmente ejecuta el grupo, un factor que refuerza la decisión de desarrollar esta actividad de forma autónoma y diferenciada.
La creación de esta nueva compañía está en línea con las decisiones adoptadas por Técnicas Reunidas en el marco de su plan estratégico Salta presentado en mayo de 2024, en el que se dotó de un nuevo modelo organizativo basado en cinco unidades de negocio: Ingeniería y Servicios, Energía, Norteamérica, Oriente Medio-Asia Pacífico, y Europa-Resto del Mundo.
Técnicas Reunidas, con una plantilla de 14.000 empleados, está especializada en el diseño y construcción de grandes plantas industriales destinadas a la producción de combustibles, gas natural y productos químicos. En noviembre, la compañía presentó un beneficio neto de 108 millones de euros hasta septiembre, un 66% más que en el mismo periodo de 2024. Los ingresos crecieron un 43%, hasta los 4.596 millones de euros, mientras que el resultado operativo (ebit) aumentó un 56%, hasta los 205 millones. El presidente del grupo, Juan Lladó, atribuyó esta evolución a la ejecución del plan estratégico.
En diciembre, la multinacional devolvió a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) los 271 millones de euros que aún tenía pendientes, tras varias amortizaciones parciales, correspondientes al rescate financiero con fondos públicos recibido durante la pandemia. El apoyo ascendió a 340 millones de euros en total y la compañía saldó con un año de antelación el importe vivo, compuesto por 175 millones de préstamo participativo y 82,5 millones de crédito ordinario.

