Adiós al mito de los grandes consumos por dejar el cargador enchufado
Esto te cuesta, al año, cargar el móvil y dejar enchufado el cargador

Esto te cuesta, al año, cargar el móvil y dejar enchufado el cargador

Cuando tenemos algún rato libre, una de las cosas más comunes que hacemos es cargar el teléfono móvil ya que normalmente dejamos enchufado el cargador. Esto, obviamente, trae consigo varios “problemas”, sobre todo si vivimos en casa con nuestra pareja. Siempre ha sido una tradición las distintas disputas acerca de desconectar o no los cargadores de los dispositivos móviles, unos abogando a la comodidad y otros al ahorro energético. Lo cierto es que nunca se ha conocido exactamente cuál es el impacto real de los cargadores en nuestra factura eléctrica, hasta ahora.

Para conocer los detalles reales del coste a la hora de cargar nuestro teléfono móvil y dejar el cargador enchufado, es necesario saber el precio que cuesta el kilovatio hora (kWh), algo que depende principalmente de la tarifa eléctrica contratada en el hogar y de la potencia suscrita con la compañía que ofrece la energía. Teniendo estas salvedades en cuenta, ¿qué nos cuesta cargar el teléfono móvil?

Actualmente el precio por kWh es de unos 0,14 euros, un precio que debemos multiplicar por de número de horas necesarias para cargar el teléfono y, el resultado, por su potencia convertida a kWh, obteniendo así el coste en la factura real relacionado directamente con esta práctica. Pues bien, normalmente un teléfono móvil necesita una potencia media de 5 vatios, es decir, 0,0005 kW, y se carga durante unas dos horas –el ejemplo que nos ofrecen desde Europapress se ha realizado con un iPhone 5, que tarda 1 hora y 50 minutos, lo que implica directamente 0,00095 kWh. Si multiplicamos este consumo por los 365 días del año y, posteriormente, por el precio del kWh que hemos indicado anteriormente, llegamos a la conclusión de que cuesta cargar el teléfono menos de 50 céntimos al año.

¿Y qué ocurre con el cargador enchufado? Curiosamente, desde el año 2013, el uso de la energía de reserva se encuentra debajo de la mitad de un vatio y un cargador de características actuales consume solo menos de medio vatio, cerca de 0,2W. En el caso de que no haya ningún dispositivo enchufado y suponiendo que el cargador está conectado a la red durante 16 horas diarias, durante todo el año obtendremos un consumo de 1,168 kWh, lo que nos costaría unos 16 céntimos anuales.

En el caso de que se detecte un consumo de 0,5 vatios, es decir, que tengamos conectados tres o cuatro cargadores, entonces sí que aumentará la factura eléctrica aunque será una cantidad ínfima. No obstante, esa energía consumida no se utiliza para nada, así que lo mejor en realidad es desenchufarlo.

Por último, si el dispositivo está conectado y cargado, el cargador multiplica por diez su consumo y, tomando como referencia los datos del Laboratorio Nacional de Lawrence Berkeley, un cargador enchuado a un teléfono con la batería cargada consumirá 4,90 kWh al año (seis horas al día), lo que implica unos 0,63 euros.

Por tanto, este tipo de prácticas no suponen un aumento de la factura eléctrica aunque se trata de consumos que pueden evitarse con un simple gesto.

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