Varufakis y Tsipras tensan la cuerda

Atenas no ve acuerdo hoy y los griegos protestan

Alemania prepara un plan de contingencia ante una eventual salida de Grecia de la zona euro

El eventual acuerdo llegaría a partir de la cumbre de líderes europeos del día 25

Bruselas ha rebajado el tono contra Grecia, con vistas a la reunión de este jueves del Eurogrupo (ministros de Economía de la zona euro), pero deja claro que “la pelota está firmemente anclada en el tejado de Atenas”. El vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovski, aseguró que los contactos técnicos prácticamente han concluido su recorrido “y ahora necesitamos que en Grecia haya voluntad política para dar el impulso definitivo a las negociaciones”. En la misma línea se expresó el comisario europeo de Economía, Pierre Moscovici. “Hace falta buena fe y voluntad política”, reclamó el francés.

Fuentes del Eurogrupo anticiparon que la reunión de este jueves en Luxemburgo podría interrumpirse abruptamente si las dos partes se mantienen en sus posiciones. En ese caso, no se descarta convocar una nueva cita, incluso al más alto nivel, o esperar a la cumbre europea de presidentes de Gobierno que se celebra el próximo jueves y viernes en Bruselas.

El ministro griego de Finanzas, Yanis Varufakis, ha asegurado que no confía en que los titulares de Economía y Finanzas de la eurozona alcancen un acuerdo que ponga fin al bloqueo que sufren las negociaciones entre Atenas y sus acreedores.

Así, el desenlace, de momento, apunta a un posible impago por parte de Grecia a final de mes, cuando afronta un vencimiento de 1.500 millones de euros con el FMI. En ese caso, existen divergencias en el seno de la zona euro sobre la vía a seguir. Los socios más duros abogan por cortar la financiación del BCE que mantiene en pie a la banca griega, lo que obligaría a Atenas a decretar, como mínimo, un corralito para impedir la fuga de depósitos. Otras fuentes consideran que todavía existe margen de maniobra. Y recuerdan que no es lo mismo un impago que una mora. Las agencias de calificación ya han señalado que no declararán default si Grecia no abona su plazo al FMI, por lo que el país sólo pasaría a estar en la lista de morosos del fondo, al menos inicialmente y mientras mantenga la intención de pagar.

Fuentes europeas también han reconocido que el impago al FMI tampoco desencadenaría automáticamente la activación de las cláusulas de impago de los bonos emitidos por el fondo de rescate de la zona euro para financiar el rescate de Grecia. Mientras no se activen esas cláusulas, los países contribuyentes al fondo, entre ellos España, no sufrirían pérdidas como consecuencia de la ejecución de sus avales.

El primer ministro heleno, Alexis Tsipras, ha lanzado otro órdago a los socios europeos al advertir que si los intentos de alcanzar un acuerdo “sostenible” fracasan, la cúpula de la Unión Europea tendrá que “cargar con las consecuencias” del “no” griego. Tsipras pone el acento en la -a su juicio- inasumible exigencia de recortar las pensiones en 1.800 millones, y considera que su propuesta de poner fin a las jubilaciones anticipadas de forma paulatina hasta 2022 es suficiente.

El líder griego dijo todo esto en una rueda de prensa conjunta con el canciller austríaco, Werner Faymann, que prefirió ver el vaso medio lleno y se mostró confiado en que habrá una solución de aquí a la cumbre europea del próximo 25 de junio. El mercado da por descontado que la posible solución para Grecia no se encontrará hasta esa fecha.

Alemania, entre tanto, no afloja la presión y el ministro de Finanzas del país, Wolfgang Schaeuble, prepara un plan de contingencia por si finalmente no hay acuerdo, según Bloomberg. El euro sigue a la espera con alzas mínimas: ayer a última hora se cambiaba a 1,26 dólares, frente a los 1,25 del martes.

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